miércoles, 1 de julio de 2009

Julio Murillo Llerda: Las Lágrimas de Karseb


13 de mayo de 2005


Finalista del Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2005

Constantinopla, 1453
Las Lágrimas de Karseb es la crónica trepidante y rigurosa de un asedio épico, en el que siete mil griegos y latinos se enfrentaron a un ejército inmenso. Un viaje trascendente a la mística, el amor y la paz.

.
Sinopsis

Verano de 1452. El sultán Mohamed II planea el asedio al último baluarte del imperio romano de Oriente. Tras más de mil años de gloria, Constantinopla es sólo una ciudad estado sujeta a los intereses comerciales de genoveses y venecianos y dividida por el cisma que separa a católicos y ortodoxos. Constantino Paleólogo Dragases, último Basileus romano, se apresta a la defensa y reclama desesperada ayuda al pontífice y a las cortes europeas.
Al otro lado del mundo, en Toledo, Bernard Villiers, un médico francés marcado por un hecho trágico, recibe una inquietante carta cifrada en la que se le hace saber que una de las legendarias Lágrimas de Karseb ha sido hallada en Constantinopla. Bernard atravesará el Mediterráneo y, junto a su viejo amigo Nikos Pagadakis, sabio y filósofo cretense, y su aprendiz, Stelios, buscará la misteriosa joya mística. No tardarán en comprender que la tercera de las Lágrimas, codiciada por manos asesinas, parece estar unida al destino trágico de la Ciudad y a una profecía milenaria. Y que un viejo sacerdote de Santa Sofía posee muchas de las claves que resuelven el misterio.



Julio Murillo Llerda, periodista, escritor, director creativo y experto en comunicación, ha colaborado, coordinado y dirigido todo tipo de revistas, tanto de información general como técnicas. Durante los años setenta formó parte del elenco de periodistas especializados en cultura y espectáculos, vinculado a cabeceras como Vibraciones, Ajoblanco, Rock de Luxe o El País. Es uno de los tres autores de Moog Rock (1975; ha dirigido programas de radio, publicaciones electrónicas y asesorías creativas. Estuvo al frente de la edición española de la revista estadounidense Playboy. Ha diseñado campañas publicitarias para grandes marcas. Es un apasionado de la Historia, a la que dedica todo su tiempo. Escribe habitualmente relatos y cuentos. Las Lágrimas de Karseb es su primera novela. En la actualidad, colabora con diversos medios impresos y trabaja en su próxima obra.

Cuando acabamos la promoción Julio y yo fuimos a dar un paseo por la zona monumental de Santiago. Se quedó entusiasmado con las rúas, pazos y casas en piedra de granito.
-Recuerdo pocas ciudades tan bonitas. Hoy es un día para recordar –me dijo el escritor y periodista Julio Murillo antes de subir al avión de regreso a su casa.

Julio Murillo y María Arias



ENTREVISTAS

Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos


Exhumar la historia con delicadeza –Murillo narra con pasión uno de esos acontecimientos que Stefan Zweig designaba “momentos estelares”-

Ojalá que todos los libros que tratan del devenir del hombre, analizando en su justa perspectiva, fueran con este.
Es Las Lágrimas de Karseb (Constantinopla, 1453). Quedó finalista en la edición de este año del Premio de Novela Histórica Alfonso X El Sabio. Su autor es un hombre polifacético: periodista, director creativo, comunicólogo y tantas cosas más. Su experiencia en el mundo de los medios es larga, y abarca desde colaboraciones con revistas contraculturales de un peso específico notable, como Vibraciones, Rock de Lux o Ajoblanco, artículos en diarios como El País, hasta pasar una temporada como director del Playboy español.
Él es Julio Murillo Llerda. Su novela es asombrosa. Lo tiene todo. Una puntualización rara, un estilo preciosista y muy cuidado, un sentido de la amenidad realmente increíble. La narración fluye sin atascos, manteniendo puntos de inflexión como si de un contrapunto del Arte de la Fuga se tratara. Como lógica consecuencia, el lector va experimentando una sensación de placer intelectual que, ya hacia el final, se convierte en una aproximación a la perfecta beatitud.
Parte de toda esa coherencia formal se explica por varias razones. Una de ellas, y no la menos importante, es que el autor pertenece a varios foros electrónicos temática bizantina. En concreto dos: ejércitosbizancio.net e imperiobizantino.com.
Como es lógico, eso no sería suficiente. Pero es fundamental. Nos cuenta Murillo cómo le enmendaron la plana a la Británica en un par de cuestiones técnicas sobre acuñación de monedas de la época.
Y nos habla de la persecución del dato exacto. Leer crónicas, contrastarlas, evitar caer en el maniqueísmo de alguna de ellas, equilibrar las cifras. Estudiar incluso los chascarrillos de la época. Como uno concreto. En una prueba del supercañón llamado Basilisco, el ingeniero húngaro que va a llevarla a cabo avisa al Sultán que ordene que en varios kilómetros a la redonda procure la gente taparse los oídos. El Sultán hace caso rápidamente, poniendo atención especial en avisar a todas las mujeres embarazadas de la zona. ¿Por qué? Pues para que no se le vayan a morir de golpe todos sus bastardos…
Lo dicho. Imprescindible.

Julio Murillo y Xurxo Fernández, de El Correo Gallego

.

Faro de Vigo: Carmen Villar 

 “Los protagonistas de la historia rara vez cambian”

Después de 25 años trabajando en el periodismo, Julio Murillo ha dado rienda suelta a su alma de escritor.
Su primera novela, a la que dedicó dos años, no le ha defraudado. “Las lágrimas de Karseb”, en la que relata la caída de Constantinopla en 1453, mereció ser finalista del premio de novela histórica Alfonso X. Murillo explicó en Santiago por qué la toma del imperio bizantino marcó la historia.
- ¿La caída de Constantinopla cambió el mundo?
- La caída de Constantinopla fue trascendental. Marcó el final de la Edad Media y el comienzo del Renacimiento. A partir de ahí todo cambió. Al caer Constantinopla, las rutas hacia Oriente quedaron en manos otomanas y el comercio del siglo XV tuvo que buscar una nueva ruta para llegar allí. Y eso hizo que se desempolvaran viejas cartas de navegación, que se perfeccionara el astrolabio y la brújula y se recuperaran las viejas teorías de Ptolomeo sobre la esfericidad de la Tierra.
- Fue un terrible enfrentamiento entre la cultura musulmana y la cristiana…
- Una de las que me motivó definitivamente para escribir fue el reparar en que los protagonistas de la historia rara vez cambian. Esas dos placas tectónicas que viven la una al lado de la otra y que de vez en cuando tiemblan y producen dolor son las mismas placas antagónicas que se siguen enfrentando hoy en día.
- ¿Es un mensaje de paz?
- En la época en que cae Constantinopla, empiezan a surgir por toda Europa pensadores avanzados a su tiempo. Uno de ellos es Nicolás de Cusa, que abogaba por la paz entre los pueblos y por la tolerancia entre las religiones, porque entendía que son formas de creencia en un mismo Dios y que, por tanto, no tiene ningún sentido que la religión sea causa de enfrentamientos, cuando debía de ser nexo de unión entre las personas. Yo quería, y quiero, defender esa teoría porque es buena.
- El protagonista Bernard es muy humano. Al parecer, detesta los héroes típicos…
- Sí, los odio. Una de mis fobias, tanto en el cine como en la literatura, es encontrarme con protagonistas superhombres. O aguanto esa concepción porque los seres humanos estamos hechos de fortaleza y fragilidad. No quería que Bernard fuera un Indiana Jones del siglo XV.
- En su novela se nota el amor a los libros…
- Los libros son una maravilla, un milagro. Nos devuelven la memoria y son realmente indefensos y frágiles. La toma de Constantinopla hizo que 150.000 libros se perdieran. Los turcos asaron corderos con ellos. Pero la parte positiva es que los eruditos griegos, viendo un fin inminente, salieron corriendo y se trasladaron a Italia llevando a miles de autores. Y fueron los que, con esos libros que lograron salvar, dieron paso al Renacimiento en Italia.
- ¿Son los hombres “seres efímeros asomados al balcón de la existencia”?
- Nos asomamos una milésima de segundo, contemplamos la existencia y luego desaparecemos.

Julio Murillo y Carmen Villar, de Faro de Vigo 
.
La voz de Galicia: Concha Pino
En dos Minutos

Titular: “la caída de Constantinopla es algo magnífico de novelar”

Su debilidad por al historia llevó al autor de esta obra a elegir un género con muchos seguidores y en el que también encuadra su siguiente libro.

El periodista catalán Julio Murillo quedó finalista del premio de novela histórica Alfonso X El Sabio con su primera novela, Las lágrimas de Karseb, una historia centrada en la convulsa época de la caída de Constantinopla.
-¿Por qué decidió escribir en clave histórica?
-Cuando me planteé escribir una novela no tenía ninguna idea preconcebida, y podía haber escrito narrativa contemporánea o cualquier cosa. Pero la historia es una de mis debilidades, así que me pareció que era el género más indicado.
-¿Sabía mucho de la caída de Constantinopla?
-Conocía el hecho en sus líneas generales y fue fácil, aunque laborioso, informarme, porque existe mucha documentación y crónicas de la época. Es un momento estelar de la historia de la humanidad, la piedra angular que hizo que el mundo cambiara y que surgiera poco después el Renacimiento. Y me pareció un momento magnífico que novelar, para fabular.
-¿Es difícil ficcionar un hecho tan documentado?
-Muchísimo, porque los hechos limitan la fantasía. Creé los personajes de modo que me permitieran hablar de filosofía, de mística, de la evolución del pensamiento humano. Por eso uno es un filósofo cretense y otro un médico humanista. Me permiten hablar de ese momento sin el punto de vista de la confrontación geoestratégica.
-Introduce acontecimientos y leyendas, ¿no?-Hablo de tres hechos que no han sido suficientemente explicados como una profecía milenaria que se cumplió al caer Constantinopla; un fenómeno astronómico que se siguen preguntando cómo fue; y la leyenda de dos monjes que sigue viva en Grecia.
Julio Murillo y Concha Pino de La Voz de Galicia

.
Galicia Hoxe: Cristina Domínguez
Maré
Titular: O primeiro Libro de Murillo, unha viaxe a 1453

Unha viaxe polo Mediterráneo. Un destino, a Constantinopla de 1453. Un obxetivo, Las lágrimas de Karseb, a primeira novela de Julio Murillo LLerda, que o converteu en finalista do premio de Novela Histórica Alfonso X El Sabio.
Coa idea de “facer un inciso na miña vida, dicidín porme coa miña primeira novela”, aínda que “antes fixen relatos e contos”, comenta o autor, que optou por unha novela histórica polo seu gusto por esta matería.
A novela histórica, amorosa e de ficción toman unha única forma en Las lágrimas de Karseb a través dun fío conductor: “unha xoia histórica” sobre “a que tecín a narración de ficción”, unhas bágoas que buscan os protagonistas es que “son as de Deus ante a intolerancia dos pobos e das culturas” afirma o escritor. “No momento da novela conflue o choque de culturas entre cristiáns e musulmáns” un tema de actualidade que reflicte xunto ó cisma “dos cristiáns, os ortodoxos e os católicos” comenta Murillo LLerda.
Ficción e realidade mestúranse en Constantinopla nun momento histórico comparable “ó 11-S na época da Idade Media” advirte o autor, quen explica que “a perda desa cidade” trouxo consigo consecuencias como o Renacemento, o esplendor do comercio e ata o descubrimento de América.
Filosofía, misticismo e relixión teñen cabida nunca obra chea de personaxes reais como os sultáns, os emperadores romanos, os venecianos… que se mesturan cos creados pola mente de Murillo, un médico que dende Toledo emprende unha viaxe, que nace da necesidade de “relatarlle ó lector un periplo fascinante por mar en 1453 dende Valencia atravesando todo o Mediterráneo, baixo un sacerdote, un filósofo e o seu aprendiz.
Murillo Llerda xa está listo para a súa segunda novela, que tamén de corte histórico, está recreada no Renacemento cos seus humanistas, pintores e mecenas, e que verá a luz o vindeiro ano.

Julio Murillo, delante de la puerta Santa, en el interior de la catedral de Santiago



Fotos de Julio Murillo con algunos de los periodistas que le entrevistaron.






Ramón Castro de Onda Cero



Alejandro Macias de Localia




Pemón Bouzas de Televisión de Galicia



Antonio Soto de AGN


No hay comentarios:

Publicar un comentario