jueves, 3 de octubre de 2013

Alejandro Palomas, autor de "Tanta Vida"

31 de octubre de 2007

Tanta Vida 

“Una inmersión en el universo de tres generaciones de mujeres que se arriesgan al dolor y a la soledad, que soportan con entereza los abandonos y los errores y que nunca se dan por vencidas, en un estilo claro, transparente. Un compromiso con la vida”.

Soledad Puértolas


Dice la leyenda que cuando la abuela Mencía, acompañada por sus hijas y sus nietas, se enfunda su visón raído y pone el pie en la lancha que ha de llevarla a la isla del Aire, llueve ceniza y el mar quema. Hay quien afirma que las protagonistas de esta historia están vivas, e incluso alguno asevera conocerlas. Tanta vida es la aventura de siete inolvidables mujeres, de las que fueron y de las que llegarán, de las que siguen adelante contando lo incontable. Mujeres que padecen, aman, lloran, ríen y, sobre todo, se aferran con valor y determinación a la vida para intentar obtener de ella lo mejor.

   En esta magistral novela, que confirma a Alejandro Palomas como una de las realidades literarias más brillantes, descubriremos un universo plagado de ternura no exento de dolor y sufrimiento. como debe se. Mencía y la vida te aguarda, Adelante.



“Esta es la historia de mujeres contada por un escritor varón que hace un gran alarde de sensibilidad y de conocimiento del universo femenino. Hermoso lenguaje, poético y sencillo”
Alicia G. Bartlet

“Hacer de la desdicha un mar femenino navegable, con todos sus secretos a flor de agua, es el gran hallazgo de esta novela de Alejandro Palomas”.
Susana Fortes

“Las mujeres de Tanta Vida no son personajes, son personas. Quizá por eso, al llegar al final del libro, el lector siente le impulso de volver a la primera página. Es una novela tan llena de vida y de emoción que uno querría no despedirse nunca de ella.”
Ángeles González-Sinde

“Una voz, potente, fresca y casi desconcertante.”
Eugenia Rico

“Alejandro Palomas ha logrado encerrar toda la emoción de la lírica bajo la aparente sencillez de una prosa tan atravtiva como sustancial.”
Irene Zoe Alameda
*

Alejandro Palomas (Barcelona, 1976) se licenció en Filología inglesa por la Universidad de Barcelona y obtuvo un M.A. in Poetics en el New College de San Francisco. Ha colaborado con diversos periódicos y ha traducido a autores como Katherine Mansfield, Willa Cather, Jack London, Oscar Wilde, Gertude Stein, Françoise Sagan o Jeanette Winterson, entre otros. 
En la actualidad dirige la colección “Pérfidos e Iluminadas”, de ediciones El Cobre. Ha publicado las novela A pesar de todo, El tiempo del corazón, por la que fue elegido, Nuevo Talento FNC, y el libro de relatos Pequeñas bienvenidas.



PRENSA



SantiagoSiete: Isabel pérez Pol
23 de abril de 2007

Alejandro Palomas Presenta su última novela: ‘Tanta Vida

“Yo creo que si no escribiera, me moriría”

ALEJANDRO PALOMAS (Barcelona, 1967) lleva impreso en el espíritu ese aire de creador independiente y necesario que sólo se debe a sus letras y afectos. Prefiere definirse como ‘expresor’ en lugar de escritor o literato porque asegura que “en la diferencia entre literatura y escritura, ésta última consiste simplemente en utilizar palabras para expresar lo que tienes dentro y eso me interesa más que la literatura, que se politiza y se utiliza para otras cosas diferentes del sentir.”

Páginas de vida...y muerte Pese al título, o quizá precisamente por ello, en su tercera novela, ‘Tanta Vida, la muerte planea constantemente sobre los personajes; “Yo creo que la muerte tiene que ser un momento bendito. Junto con la vida, es la única experiencia totalmente universal y no creo que el universo sea tan malévolo como para hacerla desagradable. Lo condiciona todo; nos hace vivir desde el miedo o desde el amor, porque cuando uno ama pierde el miedo a morir y se vuelve más valeroso y más sincero. No tener nada que perder te vuelve muy generoso y yo creo que amor y generosidad van muy unidos.”

La novela está protagonizada casi íntegramente por mujeres que sacan adelante su vida ellas solas: “Es que nacemos solos y morimos solos, no hay más. Y disfrútalo porque estar a gusto contigo es lo mejor que te puede pasar. Sin embargo, solemos tender a buscar una dependencia; del marido, de los hijos, de los padres, del jefe.... Si no te da miedo la muerte, no te puede importar estar solo.” Palomas, se deshace en elogios al sexo femenino. Como Godard, opina que el hombre como personaje no le interesa en absoluto: “Las mujeres viven la vida replanteándosela. Aunque yerren o incluso aunque no actúen pues, hasta cierta edad, todas pasan por una disyuntiva que es ¿tengo hijos o no? ¿quiero o no quiero ser madre? Es un replanteamiento de vida que hace reflexionar y propicia muchos registros de la emoción. Esto el hombre, ya de partida, no lo tiene”.

¿Uno escribe para trascender, para escapar a la muerte?
“Yo escribo porque creo que si no lo hiciera me moriría, me consumiría. Hay algunos escritores que no tienen esa necesidad, escriben por oficio. A mí me gustaría tener oficio pero me parece aburridísimo. Lo que me gusta de la escritura es precisamente emocionar con ella. Para mí escribir es una manera de sentirme vivo, de transmitir lo que siento de una manera clara. Odio profundamente a los autores/as que se esconden detrás del lenguaje porque no tienen nada que decir: me parece una estafa.”
  
La poesía, por ejemplo, se nutre de la estética...
Sí, por eso el 90% de los poetas que he leído (y por mi carrera, he tenido que estudiar muchos) me parecen una tomadura de pelo. No me gusta la poesía que no se entiende. ¿Qué valor tiene intentar transmitir algo de forma tan encriptada que nadie lo entienda? La poesía debe ir directa a la esencia.

Alejandro Palomas con Isabel Pérez Pol de Santiago



El Correo Gallego: Xurxo Fernández
22.04.2007

LA ROSA DE LOS VIENTOS

Un delicado ejercicio de eliminación

Alejandro Palomas ha estado en Compostela para presentar Tanta vida, una novela hermosísima que editaba hace poco Martínez Roca.
El autor es de los que sabe sintetizar en muy pocas frases no sólo las claves de su obra, sino las de toda su existencia.
El primero de los corolarios a los que llega Palomas es que "la condición humana es un asco". El segundo, que "hay dos arquetipos de persona: el hijo de puta y el que permite que el hijo de puta siga existiendo". "A partir de ahí" –nos dice– "yo vivo". A lo que añade: "llegar a esta conclusión me ha costado cuarenta años de hostias. Gracias a eso, me he encerrado a escribir".
Y no duda en apostillar: "dada como es la condición humana, necesito muchas ventanas para poder soportarla. De ahí que me quiera ir a vivir a un faro. Además, yo no me siento nada comprendido. Por eso escribo esto, y por eso lo hago de forma tan directa. Ya no me da vergüenza decir que no me siento comprendido. Yo ya no tengo nada que perder. Mi forma de escribir, tampoco. Eso me hace muy valiente. Te haces más sincrético, y eliminas mucha porquería..."
Es entonces cuando uno entiende el profundo y meticuloso proceso creativo de este narrador. O por qué alguien ha sido capaz de escribir una historia tan sólida. Porque es, simplemente, una obra maestra.


Tan simple como drástico, Palomas crea en “tanta vida” un modelo genial (a seguir) del, mayor refinamiento literario
Alejandro Palomas con Xurxo Fernández de El Correo Gallego


ABC: Evaristo Amado
abril de 2007

«Quiero incluso a los personajes que he reflejado con mayor maldad» 

Alejandro Palomas-Escritor

«Tanta vida» es la gran obra de madurez de Alejandro Palomas (Barcelona, 1967). 
Licenciado en Filología Inglesa, traductor de Gertrude Stein, Oscar Wilde o Françoise Sagan, director de la colección «Pérfidas e Iluminadas» de la Editorial El Cobre y colaborador en prensa, el autor visitó Galicia para presentar su última entrega. «La isla del Aire», «A pesar de todo», «Pequeñas bienvenidas» (libro de relatos) y «El tiempo del corazón» fueron sus primeros pasos, que han desembocado en un relato coral, poético y de aprendizaje emocional.

-¿Se ha inspirado en otras novelas de formación centradas en personajes femeninos para construir «Tanta vida»?
-No me inspiré en ninguna otra obra, ni hubo algún otro referente. «Tanta vida» surgió del inconsciente. Hay bastantes elementos personales, muchas inspiraciones familiares en el libro.
-¿Cuál es su relación con las mujeres de «Tanta vida»?
-La novela está escrita desde el cariño. De algún modo quieres a todos sus personajes, incluso los que aparecen reflejados con mayor maldad. En ocasiones los personajes pérfidos ocultan un fondo de generosidad o altruista. Como el Dr. House: engancha porque tiene un aspecto de bicho, pero en el fondo sabes que estás en buenas manos.
-¿Qué poso de esta historia le gustaría dejar en el lector?
-Me gustaría que se quedaran con ganas de más. Ya pienso en la segunda parte. Que pidan más. Que se enamoren, que hagan suyos los personajes. Y les ayuden, claro. Creo que es una novela que puede servir a la gente para analizar y reflesionar sobre sí mismos. Las texturas de «Tanta vida» deja constancia de que usted es novelista de profesión, pero poeta por vocación...
Al terminar la carrera quería estudiar poesía. Sólo poesía. Lo mío es la poesía, y como aquí no tenía la oportunidad de especialización, decidí irme a San Francisco para centrarme en su estudio.
-¿Son diferentes las narrativas «de poeta»?
-Los poetas saben economizar. Somos más cuidadosos y directos, sugestivos, de algún modo certeros. A los novelistas puros les gustan rodear las ideas de lenguaje, desarrollarlas demasiado. En ocasiones en exceso.
-¿Le condiciona su faceta de editor al crear? ¿Juzga sus producciones desde el prisma del editor una vez concluida la novela?
-Combino los diferentes aspectos, realmente no me condiciona. Hay muchos tipos de editores, tantos como tipos de editoriales. Sólo pienso en lo que quiero escribir y comunicar. Mi trabajo en «El Cobre» surgió de Miriam Tey, y es una apuesta atractiva en la que tengo libertad.
-¿Qué fino hilo conduce a un traductor de pesos pesados como Oscar Wilde y Gertrude Stein al más liviano Dan Brown?
-(Ríe a carcajada limpia). Lo de Brown fue una casualidad. Me llamaron de Umbriel con la tercera entrega del autor, «Deception Point». Estaba libre, y pensé: «Vale, lo hago tranquilamente». Por aquel entonces no tenía ni idea de quién era el autor. De repente me encontré con el mogollón, pero cuando yo traduje su libro aún no era conocido por el gran público. «El Código Da Vinci» se publicó en España con anterioridad a sus demás obras, que en realidad fueron escritas con anterioridad.
-¿Cuece ya Alejandro Palomas algo nuevo en sus fogones?
-Tengo una siguiente novela, y la adaptación de «Tanta vida». Estoy negociando con la productora. He realizado muy pocos cambios, aunque alguno sí he hecho.
-Digamos que los enfados se los van a dar otros...
-Sí... (ríe). Ya llegarán, ya llegarán...


Alejandro Palomas profundiza en la culpa de los personajes de 'Tanto amor'
*
Alejandro Palomas con Evaristo Amado de ABC


La voz de Galicia: Concha Pino
16 de abril de 2007

«Las siete mujeres del libro soy yo, son una parte de mí»
Entrevista | Alejandro Palomas

La historia, que será llevada al cine, surgió en Galicia, en Carnota, a donde el autor llegó un otoño por casualidad

Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) pasó por Compostela en la ruta de promoción de su última obra de narrativa, Tanta vida, que acaba de publicar la editorial Martínez Roca. Es una historia en femenino con mucho mar de fondo, real y metafórico, en la que siete mujeres hablan en primera persona de sí mismas y de las demás componiendo un caleidoscopio de emociones encontradas y duras que descomponen el retrato de tres generaciones. Es la tercera novela de un autor, que también ha escrito un libro de relatos, y que ha traducido a autores como Jack London, Oscar Wilde, Katherine Mansfield, Willa Cather, Gertrude Stein y Françoise Sagan, entre otros muchos.

-No sabría decirlo, porque no lo sé. Salen, los llevo dentro. Te sonará raro, pero todas esas mujeres soy yo, no me avergüenza decirlo. Todas son una parte de mí, sobre todo la abuela, la más fuerte y con la que más me identifico. -A través de ella saca lo peor de cada una. -En realidad es lo que las hace ser peores. Se trata de que lo vean y se reconozcan -¿Por eso hace decir a una que sufrir en silencio no nos hace mejores? -Sí, porque me obsesiona. Nos educaron para sufrir sin que se note, para no molestar, y eso es la raíz de problemas como los malos tratos. El silencio no lleva a ninguna parte. Hablando las cosas duelen menos. -Sufren de desamor. ¿A la mujer le cuesta más hallar amor a su medida? -A los hombres y a las mujeres. Nos han vendido una idea del amor, de la pareja, equivocada. Estas mujeres no encuentran el amor porque no se han sabido ver. Lo que intento es que lo hagan para poder decidir lo que quieren. -¿La abuela es la más directa y dura por la desinhibición de los años? -Siempre fue así, pero con los años no tiene nada que perder. Y además, sé por experiencia que una madre como ella, tan fuerte, da como resultado una hija más blanda, aunque tiene una fortaleza, pero distinta, como madre. -¿Ser traductor alimentó su novelística? -Me hice traductor por necesidad, porque ya escribía. Me influyó como creador en que aprendí a tener paciencia. -La novela está ambientada en Menorca, pero surgió en Carnota. ¿Cómo fue? -Viajé a Carnota marcando el punto en mapa, sin ninguna referencia. Aluciné tanto en ese pueblo, esa playa y esa luz que me resulta imposible describir las emociones que viví allí, sólo durante tres semanas de un mes de octubre. No sé por qué, pero en esa soledad fue donde surgió la historia. Fue algo muy puro, mágico. Me encontré a mi mismo.
Concha Pino de la Voz de Galicia con Alejandro Palomas
*

EFE: Juan Rodil

Alejandro palomas narra en “Tanta Vida” una historia “básicamente emocional”

El escritor barcelonés Alejandro Palomas afirmó hoy, en declaraciones a Efe, que su última novela titulada “Tanta vida” narra una historia “básicamente emocional”.

“El tratamiento de la emoción es lo que me interesa; que la emoción cruda prime siempre”, comentó el escritor al referirse a su último libro, editado por Martínez Roca, y del que Alejandro Palomas dijo que seguramente sea el origen de una trilogía.

“Tanta vida” es, como dijo el autor, “la historia del amor resumido en dos palabras”, una saga de mujeres unida por una apasionante historia de amor, desamor, esperanza, muerte y cariño.
Pese al entorno femenino en el que se desarrolla la novela, el escritor aclara que los sentimientos no saben de sexos y que esta novela narra” sentimientos emocionales en el que priman las mujeres”.

“Cuando escribo no lo hago para un público específico, aunque la lógica me dice que el público objetivo de esta novela es femenino” señaló.
Pese a la crudeza que en algunos momentos aflora en “Tanta vida” el autor dijo que “si hay un mensaje, es básicamente de optimismo”.

La verdad, aunque duela, es mucho mejor que la no verdad, sobre todo en un entorno de cariño, como tendría que ser una familia, es muy sanadora” aseveró.

Alejandro Palomas reconoce que en “Tanta vida” ha alcanzado una “primera madurez” como escritor y que de las escritas hasta ahora es la obra de la se siente más seguro”.

“Tengo una certeza rotunda, porque veo una evolución muy clara, quizá por mi momento vital. Estoy muy seguro de lo que he hecho y lo defiendo muy bien, no tengo ningún resquicio de duda. Creo que he alcanzado una madurez, el final de un ciclo. Hay una primera madurez, un reconocimiento de todo lo hecho, de todo lo sentido, de todo lo vivido y de todo lo reflexionado; y eso tranquiliza mucho”, comentó.

Alejandro Palomas se plantea continuar el hilo narrativo de “Tanta vida” en otras dos obras posteriores y dar forma a una trilogía, además de ultimar el guión para llevar esta historia al cine.
En este sentido, dijo que si “Tanta vida” “es una novela con mucha luz, la siguiente es una novela mucho más introspectiva”.

“Este es un libro muy luminoso, las emociones que se plantean son, aun dentro del drama, muy rápidas y alegre; el siguiente libro es mucho más introspectivo. Si esto es la superficie, el otro es media profundidad, y el que vendrá después es lo más hondo, donde los personajes reflexionan de una manera mucho más pausada y madura”, indicó. 
Alejandro Palomas co Juan Rodil de EFE


Galicia Hoxe
17.04.2007

LITERATURA
Optimismo na traxedia

Alejandro Palomas presentou onte en Santiago a súa nova novela, "Tanta vida", a historia de sete mulleres de tres xeracións distintas, centrada nas súas emocións

O escritor catalán Alejandro Palomas presentou onte en Santiago a súa terceira novela, Tanta Vida, editada por Martínez Roca, na que conta a historia de sete mulleres, pertencentes a tres xeracións da familia Mencía, que "padecen, choran, aman e rin". Un argumento dramático, con "momentos moi duros", pero que, como conxunto, se inclina cara ó optimismo.
"Se non fose así, non me valería a pena escribila", explica Alejandro Palomas, "sería un esforzo demasiado grande como para desperdicialo facendo unha historia pesimista". Na súa opinión, dar unha mensaxe negativa "é moi doado, e, se quixera facelo, non sería inventando toda esta serie de personaxes e ambientes".
"Para min, escribir é un proceso moi vital, e iso é algo que impregna toda a miña obra. Iso non significa que o mundo sexa marabilloso, só que prefiro un enfoque optimista para os meus textos", afirma .
Good times de Connie Freid
O autor considera que Tanta vida fala, ante todo, de sentimentos e emocións, "personificadas por mulleres", e dirixida a un público "sensible, pero non necesariamente feminino". Nas súas páxinas descríbese o medo a dicir a verdade, o sufrimento, pero tamén as ganas de vivir e o desexo de aprender vivindo, que para el son "unha constante". Palomas rexeita que a súa novela sexa sobre o "universo feminino", como se di ás veces, xa que, para el, o universo feminino non existe. Considera que eses sentimentos dos que falaba podían estar igualmente encarnados por homes, xa que "á hora de crear, non hai ningunha diferencia significativa". Non obstante, a súa capacidade para poñerse na pel dunha muller, algo dado a moi poucos escritores masculinos, foi un detalle destacado pola crítica. "Eu teño certa facilidade para conectar cos meus personaxes, sexan homes ou sexan mulleres, por iso me é doado falar de como se senten", explica o escritor.
Tanta vida reúne nun só volume o que ía ser unha triloxía de novelas curtas: La isla del Aire , xa publicada en solitario, Ojos de invierno e Navegando juntas, inéditas.
PROXECTOS
Escollido Novo Talento na FNAC
Alejandro Palomas (Barcelona, 1967) foi elixido Novo Talento pola FNAC, pola súa segunda novela, El tiempo del corazón. Antes publicara A pesar de todo e o libro de relatos Pequeñas bienvenidas.
EN BREVE
"É o meu traballo máis maduro"
Alejandro Palomas cre que, ós seus 40 anos, Tanta vida é a obra "máis completa e máis madura" que escribiu nunca. "É unha obra da que estou plenamente satisfeito, que podo reler sen que me entre gana de cambiar nada".
Aínda que iso podería considerarse unha barreira á hora de escribir a seguinte novela, Palomas di que, "xa pasei dese punto, porque teño o meu seguinte traballo moi avanzado". Sen título definido, esta obra será "moi semellante en canto a sentimentos, pero terá un ritmo máis reflexivo".
O escritor afirma que está negociando unha adaptación cinematográfica de Tanta vida, da que xa ten o guión escrito, pero da que non quere adiantar nada ata que chegue a un acordo cunha produtora.

Alejandro Palomas cre que a súa novela ten un ritmo moi adecuado para o cine, e di non ter medo a cambiar de medio. "Gustame variar. Habendo tantas formas de expresarse ¿por que quedar só cunha? O peor que me pode pasar e que me saia mal e teña que tirar o traballo ó lixo, e non sería a primeira vez", explica. 
*
 
Arturo de Galicia Hoxe con Alejandro Palomas
AGN: Anxa Correa
16.04.2007

Alejandro Palomas, escritor: “volveré a Carnota si hace falta para hablar de nuevo con Mecía”

El escritor Alejandro Palomas acaba de publicar “Tanta Vida”, que presentó hoy en Santiago. Una novela que narra los sentimientos de las mujeres de la familia de Mencía, una anciana que obliga a sus hijas nietas a enfrentarse con la vida cara a cara.
Pregunta. – Tengo entendido que la novela fue concebida en Galicia…
Respuesta. – sí, el destino me llevo a pasar tres semanas en Carnota, y mientras estaba paseando solo, de repente empecé a oír la voz de Mencía, y en ese momento no la supe captar. Sólo sabía que había una voz que tenía que escuchar y empezó a repetírseme esta voz durante el tiempo que estuve allí. Desapareció la voz y cuando retomé mi vida, reapareció unos meses después y ya no se quiso ir…
P.- Mencía tenía acento gallego entonces…
Óleo del chileno Julio Tagle
R.- Mencía tenía la sabiduría gallega más que el acento gallego, tenía retranca
p.- ¿Por qué un elenco femenino?
R.- Las mujeres tienen importante en todo lo que hago a nivel creativo. Realmente, no me meto en un mundo de mujeres, sino en un mundo emocional, personificado por mujeres en este caso, pero  podrían haber sido hombres. No me parece que haya un universo femenino y un universo masculino, hay un universo de emoción.
P.- Parece que hay una norma que relaciona la novela de sentimientos con los personajes femeninos…
R.- Sí, lo que pasa es que hay una norma para quien la sigue, y lo bueno que tiene la creación es que no tienes normas. Por eso me gusta crear, porque es la única forma de rebelarme.
P.- sus personajes huyen aparentemente del dolor y al final acaban inmersos en  él con la mediación de Mencía…
R.- No, lo que los personajes intentan es pasarse por alto a sí mismas, ése es el error, y Mencía lo único que hace es ponerse de espejo y decirles la verdad, quienes son, pero no es crueldad: es lo mejor que tiene Mencía.
P.- Es curiosos que ese personaje esté justo en esa franja de edad en la que hoy en día no se le presta mucha atención…
R.- Sí, yo tengo muchísimo respeto y admiración por los ancianos. Creo que tendríamos que estar escuchándolos 24 horas al día. No quiero ser radical, pero del 1 al 100, creo que el 95 por ciento de la atención debería estar en los ancianos. Son los sabios de las tribus de todas las etnias. Creo que estamos viviendo un poco de espaldas a lo que es la realidad. Suena un poco anticuado, pero vivir como estamos viviendo, de espaldas a la lírica, creo que nos transmite el mensaje de que no son buenos tiempos para la sinceridad ni para la emoción, entonces no sé qué estamos haciendo aquí.
P.- ¿Con los años, uno empieza a dejar de engañarse?
R.- con los años, continúa la inercia del engaño. Te engañas mucho desde pequeño, porque te engañan mucho, hasta que decides que ya no más. Hay gente que lo decide y hay gente que sigue con su misma pareja hasta los 90 años con la que no es feliz, sigue en la ciudad en que no es feliz o en un trabajo amargado, por miedo al cambio. No lo tenemos tan fácil.
P.- ¿el engaño es un sucedáneo de la felicidad o su mayor enemigo?
R.- El engaño es una broma de mal gusto, es la no vida, el no saber vivir. Y no digo que yo sepa, pero lo intento.
P.- ¿Puede avanzar algo de la versión cinematográfica del libro?
R.- Está hecho el guión sobre una de las partes de la novela y estamos en conversaciones.
P.- ¿Puede haber segunda parte de “Tanta vida”?
R.- Me gustaría mucho porque creo que no he dicho todo y que los personajes de la novela han terminado de hablar porque yo no he terminado tampoco. Me he planteado que mientras haya Alejandro Palomas, habrá más partes de “Tanta vida”. Y esta Mencía no está bien desaparecida, me estoy planteando resucitarla. Tengo muchas ganas de volver a hablar con ella, si hace falta volveré a Carnota porque la echo de menos, me ayudó mucho a seguir adelante cuando escribí la novela.
P.- ¿Ha recuperado algo de su labor como traductor para esta novela?
R.- No. La labor como traductor no está en mi caso muy relacionado con la de creación, aunque yaha traductores que defienda que son grandes creadores. En todas mis obras de creación, he sido el hombre más feliz del mundo, porque es un lujo, y la traducción es un trabajo. Pero si hay alguien que me haya podido influir de alguna manera es Gertrud Stein, porque me parece una maestra en la desfachatez literaria.
Alejandro Palomas con Marga y Anxa Correa de AGN
*

Europa Press
15 de abril de 2007

O escritor Alejandro Palomas fará promoción dende mañá en Santiago da Súa novela “Tanta Vida

O escritor Alejandro Palomas fará promoción a próxima semana en Santiago de Compsotela da  súa última novela, titulada “Tanta Vida” e que está editada por Martínez Roca.
O autor estará mañá luns na capital galega para presentar o seu último libro, que é una inesquecible saga de mulleres unida por una apaixonante historia de amor, desamor, esperanza, norte e cariño”, segundo a editorial.
Ademáis do seu labor como escritor, campaxinou as súas incursións no mundo do periodismo – colaborador de El País de las Tentaciones, coordinador do suplemento diario do Festival de cinema de Málaga—coa tradución de autores coma Katherine Masfiel, Gertrude Stein, Willa Cather, Jack London ou Dan Brown, entre outros.
El escritor, Alejandro Palomas
María Arias con Alejandro Palomas
Mirian Alonso de Radio Galicia SER con Alejandro Palomas
Alejandro Palomas con Carmen Pérez de TVG
Alejandro Palomas - Televisión de Galicia

domingo, 29 de septiembre de 2013

Felipe Benítez Reyes autor de "Mercado de Espejismos" y Carmen Amoraga autora de "Algo tan parecido al Amor"

1 de marzo de 2007

Felipe Benítez Reyes - “Mercado de Espejismos”

Premio Nadal 2007

  
Sinopsis 
  Corina y Jacob han vivido siempre de la organización de robos de obras de arte. Cuando se dan por retirados de la profesión a causa de su edad avanzada y de la falta de ofertas, reciben un encargo imprevisto por parte de un mexicano libertino y de tendencias místicas que sueña con construir un prisma para ver el rostro de Dios. El encargo consiste en llevar a cabo el robo de las presuntas reliquias de los Reyes Magos que se conservan en la catedral alemana de Colonia.

  A partir de ahí, Benítez Reyes traza una parodia sutil, aunque hilarante y demoledora, de las novelas de intrigas esotéricas, de su truculencia y de sus peculiaridades descabelladas. Pero Mercado de espejismos trasciende la mera parodia para ofrecernos un diagnóstico de la fragilidad de nuestro pensamiento, de las trampas de la imaginación, de la necesidad de inventarnos la vida para que la vida adquiera realidad. Y es en ese ámbito psicológico donde adquiere un sentido inquietante esta historia repleta de giros sorprendentes y de final insospechado.

  A través de una prosa envolvente y de una deslumbrante inventiva, Benítez Reyes nos conduce a un territorio de fascinaciones y apariencias, plagado de personajes insólitos y de situaciones inesperadas.
*
Felipe Benítez Reyes (Rota, Cádiz, 1960) es autor de una obra literaria que abarca casi todos los géneros, galardonada con distinciones tan prestigiosas como el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Entre sus novelas cabes destacar Humo (Premio Ateneo de Sevilla 1995). La propiedad del paraíso. El novio del mundo y El pensamiento de los monstruos. Su poesía está reunida en un volumen titulado Trama de niebla. Es articulista del semanario Dominical. Sus libros han sido traducidos y publicados en Francia, Italia, Rusia y Estados Unidos.



PRENSA

Opinión Coruña: Carmen Villar
CARMEN VILLAR Carmen Villar.Santiago

FELIPE BENÍTEZ REYES, ESCRITOR, GANADOR DEL PREMIO NADAL 2007

Mercado de Espejismos

´El escritor está obligado a una supervivencia continua´
"Creo que el lenguaje literario tiene que ser un lenguaje creativo, no puede ser ni rutinario ni funcional".

-Dice su protagonista que las palabras deben volar un poco por encima de sí mismas. ¿No es esa la tarea esencial de un escritor?

-Creo que sí. Creo que el lenguaje literario está obligado a ser un lenguaje creativo. No puede ser un lenguaje rutinario, no puede ser un lenguaje funcional ni funcionarial. Considero que las palabras deben tener sentido de ese vuelo mágico en el sentido de que las palabras están siempre asentadas en su significado, pero a la vez reverberando.

-También defiende en la novela que las palabras no nacen tanto de la necesidad de comunicarnos como de seducir...

-Bueno, estoy de acuerdo y no lo estoy. Nacen por nuestra necesidad de comunicarnos y también por la necesidad que tenemos de seducir. No podemos olvidar que somos una especie animal como tantas otras que existen, aunque con algunas habilidades específicas, y que tenemos esa necesidad de seducirnos.

-¿Cree que todos caminamos hacia la nada, como dice un personaje?

-Me temo que posiblemente. Hombre, si se confirman las hipótesis del espiritismo, de la reencarnación, pues a lo mejor no, pero lo más probable es que vayamos para allá directos.

-Contada con astucia, ¿cualquier `vulgaridad cotidiana puede convertirse en un hito´?

-Cierto. Además creo que esa es la esencia de la literatura, que una cosa contada de una manera o contada de otra, se convierte en una cosa totalmente distinta.

-Es que las novelas decimonónicas narraban grandes acontecimientos, pero ahora parece que los escritores se concentran mucho en lo cotidiano. ¿Usted qué opina?

-De todas formas, creo que las grandes novelas decimonónicas eran grandes también por su propia extensión. Era tantísima gente y pasaban tantas cosas, que el friso era muy grande, pero eran la suma de pequeñas vidas y de pequeñas anécdotas también. Lo que ocurre es que las proporciones del mural en que se reflejaban eran espectaculares.

-¿Hay historias que no deben contarse´?


-Yo creo que pueden contarse todas. No sé si deben. Hay historias que se pueden contar bien y otras que no. Es mérito también del escritor y la obligación del escritor es encontrar el modo de poder contar cualquier historia que tenga a su alcance.

-A su protagonista le generan `intranquilidad´ y `desconfianza´ las simetrías del azar. ¿Le ocurre lo mismo?

-También, sí. Creo que el azar es una concordancia misteriosa y desasosegante. Cuando se producen una serie de azares, ya sean venturosos, ya sean adversos, te provoca inquietud. Te parece ver que hay una lógica en la realidad y curiosamente el hecho de que pueda existir una lógica en la realidad es algo que nos da pánico. Nos tranquiliza más la realidad como algo caótico que como algo predeterminado. Yo creo que es caótico y que esas coincidencias lo son de forma meramente circunstancial. En gran parte son determinantes y determinan muchas cosas, pero creo que el azar es azaroso, que no responde a una ley exacta.

-La experiencia del mundo, dice un personaje, nos prescribe una visión pesimista. ¿Concuerda con ello?

-Es una variante del piensa mal y acertarás...

-Otro personaje defiende que para conseguir un best seller basta con mezclar algo de la Biblia con un manual de física y química. ¿Es tan sencillo?

-Como hay muchos libros ahora que se basan en eso, en una suposición teológica o bíblica, y luego en elementos alquímicos, de aleación de metales, de búsqueda de metales y esas cosas, era un poco exagerar la nota y llegar a esa broma.

-Porque su libro es una parodia de este tipo de obras. ¿O no es así?

-Mi propósito era que fuese una parodia que funcionase como factor de fondo, pero que la novela tuviese entidad por sí misma, que no se limitara a ser una mera parodia y acabar ahí. Y es una parodia humorística, podría decirse que amable, porque no es sangrante, pero es humorística en la medida en que el humor es un asunto muy serio. Es algo que no necesariamente sirve para hacer reír, sino que se convierte también en una especie de sistema de pensamiento.

-¿Cree que `el mundo es un lugar raro habitado por gente más rara todavía´?

-Sí. Y menos mal porque si no, de dónde íbamos a sacar tantos personajes.

-La vida ¿es `más supervivencia que otra cosa´?
Supongo que sí, porque a fin de cuentas todos estamos condenados a la suerte de los pícaros, de sobrevivir día tras día. Y buscarnos el apaño y situarnos en el mundo y hacernos un lugar en la realidad y estamos condenados día tras día a lograr eso, aunque tengamos más o con menos éxito. Pero estamos obligados a la supervivencia continua.

-Pero ¿no es diferente vivir que sobrevivir?

-Creo que limitamos mucho la idea de pervivencia a la condición laboral. El empleado de un banco no tiene ideas de subsistencia diaria porque tiene su vida resuelta allí, lo haga mejor o peor. Pero por ejemplo el que se dedica a escribir está obligado a una supervivencia continua, nunca puede desquitarse, nunca puede bajar la guardia. Y como escritor sí se siente uno como un superviviente porque tiene que estar demostrando cada día que es capaz de desempeñar el trabajo que ha elegido desempeñar.

-Hablaba de vivir como de aplicar la voluntad...

-Sí, a veces parece que si uno aplica la voluntad a la vida te conviertes en más dueño de tu vida.

-¿Siente necesidad de controlar sus obras o sus personajes se le escapan alguna vez?

-Creo que a los personajes hay que saber darles el trato que requieren cada uno. Hay personajes que se te pueden ir de las manos, personajes que piden un crecimiento desmesurado y lo exigen, casi, y ahí tiene uno que controlar para los equilibrios del conjunto. Y otros que, al contrario, ves que se quedan tan insignificantes que tienes que regalarles un poco más de vida. Creo que, a fin de cuentas, la escritura de una novela se basa en una suma de equilibrios. Tienes que estar equilibrando determinados factores para que todo, aunque no sea un resultado convencional de planteamiento, nudo y desenlace, tenga una armonía y funcione por muchas ramificaciones que tenga y personajes que haya. Entiendo que la búsqueda de esa armonía es lo esencial en la novela.

-Su protagonista recuerda su infancia y habla de ella como un periodo de aprendizaje del terror. ¿Qué opina usted?

-Creo que sí. Creo que durante la infancia es cuando nos inculcan todos los pánicos que luego tenemos que ir superando, cuando no pactando con ellos, el resto de nuestra vida. Por ejemplo, para mí la noche de Reyes Magos era una noche de terror. Porque iban a entrar en casa unos ancianos barbudos vestidos con ropas exóticas que venían de países lejanísimos montados en camellos, que eran inmortales, que iban a entrar en casa, que tenías que estar dormido... con lo que te pasabas la noche fingiendo que dormías. Era una noche de absoluto pánico. Y creo que la infancia es eso, donde te inculcan todos los miedos y los miedos se te van grabando y aprendes a convivir con el terror, con lo inexplicable, como los vampiros de las películas... Es una etapa complicada.

-¿Somos `frágiles´ y `perecederos´?

-Me temo que sí.

-¿En las novelas `no hay quien viva´?

-Es complicado vivir en las novelas, desde luego. Los pobres personajes de las novelas tienen que pasar unos apuros. En cierto modo, los personajes de las novelas están condenados a que todo lo que les ocurra sea significativo, sea esencial.

-Y en la vida...
Sí, pero en la vida real por lo menos hay algunas tardes en las que no pasa nada, en que estás tranquilamente en casa, leyendo, tomándote un té, no suena el teléfono. Pero en una novela si un personaje está una tarde en casa tienen que pasar montones de cosas, desde que entre un dragón por la ventana hasta que haya un terremoto.

-¿Cree, como su personaje, que la interrogación y la admiración son las peores cosas que le pueden pasar a la cabeza humana? ¿Pero no son los orígenes de la creación, su motor?

-Sin duda que es el motor de la creatividad. La creación, a fin de cuentas, es una gran pregunta. Una pregunta continua. Y una pregunta que te respondes con otra pregunta. El motor es ese: la insatisfacción, la incertidumbre, ante lo creado. Y sobre todo la incertidumbre ante lo que piensas hacer.

-¿Sentía la incertidumbre de no ganar este premio?

-Sí. Alguna posibilidad tenía porque ya uno ha acumulado muchas tablas, pero hasta el final no lo sabes.

-¿Conoce la literatura gallega que se hace hoy? ¿Qué opinión le merece?

-Sí, conozco a muchos escritores gallegos y creo que el estado de salud de la literatura gallega es muy bueno. La literatura gallega, tanto en su propio idioma como en castellano, tiene representantes muy relevantes hoy por hoy. Además, tanto en poesía como en novela.
*

El Correo Gallego: Xurxo Fernández
05.03.2007
LA ROSA DE LOS VIENTOS

Los frutos frescos del Nadal 2007

Todos ustedes saben que el Premio Nadal se otorgó por vez primera en el año 1944. Y también saben que, en esa primera ocasión, lo ganó una escritora entonces desconocida con una novela extraordinaria. Era Nada, de Carmen Laforet. Pero, seguramente, muy pocos de entre ustedes sabrán que el finalista, con En el pueblo hay caras nuevas, fue uno de los grandes de nuestras letras, José María Álvarez Blázquez.
   A partir de ese momento van a darse casos similares. Ocasiones en las que el finalista es tanto o más importante que el ganador. Circunstancia que se dará al año siguiente, cuando  Francisco García Pavón –por Cerca de Oviedo– se ve destronado por La luna ha entrado en casa, de Félix Tapia. Y con curiosidades como el duelo de titanes de 1947, donde la gigantesca Ana María Matute queda, con Los Abel, por detrás de La sombra del ciprés es alargada, de Miguel Delibes. O con verdaderas contradicciones, como la de 1952, cuando Vicente Risco queda, con La puerta de paja, tras Nosotros, los Rivero, de Dolores Medio.
   Poco a poco, el galardón irá cobrando un bien merecido prestigio, y, al mismo tiempo, servirá para que se den a conocer narradores que pronto serán considerados piedras miliarias de las letras hispanas. Así, en 1955 se le otorga a Rafael Sánchez Ferlosio por El Jarama, en 1957 a Carmen Martín Gaite por Entre visillos y en 1959 a Ana María Matute por Primera memoria.
 
Felipe Benítez Reyes con Xurxo Fernández
 En 1968, coincidiendo con el 25 aniversario del premio, se aumenta la dotación, alcanzando el medio millón de pesetas (una fortuna para la época). A tono con los fastos, ese año lo gana Álvaro Cunqueiro con la obra maestra Un hombre que se parecía a Orestes.
Andando el tiempo, ganarán el premio Francisco Umbral con Las Ninfas en 1975, Fernando Arrabal con La torre herida por el rayo, en 1982, o nuestro querido Alfredo Conde con Los otros días, en 1991.
   Este año ha recaído en Felipe Benítez Reyes por Mercado de espejismos, quedando finalista Carmen Amoraga por Algo tan parecido al amor.
El gaditano es más conocido como poeta (Trama de niebla) que como novelista. No es de extrañar, pues, que ésta le haya salido profundamente lírica.
   Aparte de una trama con trampa (una crítica a los best-sellers de tema esotérico-grialístico), es un experimento, a medio camino entre la alegoría beat y el humor fino y sarcástico a lo Thomas De Quincey. El autor considera que, precisamente, el humor es un sistema de pensamiento, no sólo una máquina de provocar hilaridad. Y le sale bordado. Desde un principio se empeña en entretener, y lo consigue. Llena de hallazgos felices, uno va disfrutando con lo que parecen glosarios o greguerías (“la pesadilla, ese sucedáneo democrático de la fantasía”, “con la ayuda de espejismos intelectuales como el amor o la teología”, “porque ellos están secuestrados por la Pasión, esa atenuante moral que tan útil resulta en teoría para los adúlteros...”).
   En resumen, una obra extraña y lindísima, que produce en el lector un embeleso sublime.
Por su parte, Carmen, la valenciana, recurre también al humor como tónico contra el desastre. Es notaria de ellos. De los venéreos, concretamente. “Quien no ha vivido un triángulo amoroso, conoce a alguien próximo que sí lo ha vivido. Y estas son historias que nos atañen a todos”, dice. Es cierto. Se presumía que el tema amoroso estaba a la baja. No obstante, la demanda se ha multiplicado. Por eso este libro va ya por su tercera edición.
Ameno, filosófico, hilarante con frecuencia, hará las delicias de los buscadores de utopías.
Carmen Amoraga con el periodista Xurxo Fernández
*

AGN: Anxa Correa

Felipe Benítez Reyes, escritor: "La vida es un truco de mago que se resuelve por sí solo al desaparecer"

Narrador y poeta, Felipe Benítez Reyes (Cádiz, 1960) obtuvo este año el Premio Nadal con 'Mercado de espejismos'. Se trata de una novela paródica de los libros de intrigas esotéricas e históricas de gran éxito que cuenta las aventuras de dos ladrones de arte a punto de retirarse.
Pregunta.-¿Cree que ‘Mercado de espejismos’ pasará a los libros de texto como ‘El Quijote’?
Respuesta.-No lo sé. Tampoco es una versión actualizada del Quijote, lo que tienen en común es la inspiración, el propósito paródico que hay de fondo en la novela. Cervantes en su día parodió los libros de caballerías y yo he hecho una parodia de las novelas actuales de misterios esotéricos, de conjeturas históricas discutibles, de supuestos misterios teológicos hasta ahora ocultos, y de ese tipo de literatura que prolifera hoy.
P.-¿Se refiere con su libro a ‘El código Da Vinci?
Anxa Correa con el escritor Felipe Benítez Reyes
R.-No exactamente. Creo que ‘El código Da Vinci’ es una novela cómica, creo que está escrita con propósito cómico, no creo que nadie pueda escribir eso en serio, pero hay mucha gente que no la lee como si fuese una novela, sino como la revelación de una trama genealógica sagrada que ha estado oculta hasta entonces. Hay mucha gente que cree que eso es una verdad histórica que estaba hasta ahora escondida. Cada uno delira como puede.
P.-¿Se pierde el sentido de lo que es literatura?
R.-Creo que sí, que se trastorna un poco la frontera. En una novela pueden aparecer dragones porque hay un pacto entre el autor y el lector para que esos dragones puedan existir en la literatura, pero si uno lee una novela y sale a la calle con el ánimo de encontrar un dragón, la cosa deja de ser literaria y pasa a ser un asunto psicológico.
P.-¿A qué se debe esta forma de captarlo como realidad? ¿Quizás hay una falta de formación?
R.-Es posible. Sobre todo es por eso, y por una debilidad por la superstición. El ser humano progresa, pero ese fondo supersticioso es consustancial en el género humano. En ningún caso lo cura el progreso.
P.-¿Cree que habrá una versión cinematográfica de este libro, como lo hubo del de Dan Brown y de anteriores premios Nadal?
R.-No, creo que mi novela es muy literaria y está muy basada en lo literario. No sé si se podrá adaptar al cine cualquier cosa, pero en principio no es una novela de esquema cinematográfico.
P.-La tía Corina en su libro dice que las palabras nacen para seducir y no para comunicar, ¿lo cree así usted?
R.-En parte sí, creo que también sirven para comunicar, pero quizás la necesidad básica pudiera ser la de seducir, que también se consigue por la comunicación. La formulación es truculenta.
P.-Juega mucho con las palabras a lo largo de la novela, ¿es una forma de seducir al lector?
R.-Me planteé la novela como una caja de sorpresas, de tener al lector en una sorpresa continua, que fuese una novela que las derivas de las tramas fuesen insospechadas, incluso impensables, que aparecieran personajes insólitos que añadiesen complejidad a la historia… Sobre todo, creo que es una novela de imposturas, en la que nunca se sabe qué es verdad y qué es mentira, la palabra espejismo en el título no es casual. Son todos los espejismos que somos capaces de trabar con la realidad. Una novela de imposturas y de impostores.
P.-¿Ese mercado de espejismos lo percibe también en la vida cultural?
R.-Yo creo que en todo. Creo que en realidad la vida es una especie de espejismo, de holograma que podemos interpretar de una manera o de otra, cada uno como puede y como sabe. Creo que en gran parte la vida consiste en eso: un espejismo, un truco de mago, que por mucho que lo intentes resolver, al final se soluciona por sí mismo al desaparecer.
P.-Si no es mucha indiscreción, ¿en qué se gastará los 18.000 euros del premio?
R.-Casi en nada, no sé. Cuatro cosillas.
P.-Quizás en una colección de arte, para hacerse con una cueva como la de su personaje?
R.-[Risas] No, no me caben ya los cuadros en casa.
P.-¿Es un mundo que le atrae, el del mercado del arte?

R.-Sí, es fascinante, sobre todo el de la pintura. Me fascina mucho el mundo de los mercaderes de arte y sobre todo el mundo de los falsificadores, que hay muchos también. Hay mucha falsificación seguramente buena y que puede competir con la original. Es un debate muy complejo. Hay cuadros de Picasso pintados por él que parecen falsos y falsos 'picassos' que parecen auténticos.
P.-¿Esto se puede extender a la literatura?
R.-Los falsificadores literarios son menos. Hay gente que no escribe los libros que firma, que lo escriben otros. Es también una forma de impostura, pero no suele estar relacionado con la literatura en sí, suelen ser operaciones de marketing en que la literatura es un factor secundario.
P.-¿Qué opina de la literatura gallega?
R.-Lo que conozco, me parece una literatura excelente, lo de hoy y lo de ayer. Conozco a algunos poetas gallegos y creo que cada uno tiene una tradición, pero no creo mucho en las corrientes regionales de la literatura. Creo que cada escritor funda su propia genealogía y crea su propia tradición a su medida.
P.-¿Teme convertirse en un escritor mediático?
R.-No creo. Soy un escritor que ocasionalmente se pone bajo los focos, pero a mí me interesa la literatura, no lo que está alrededor. Lo único que me compensa es escribir y esto [la promoción] son servidumbres.
P.-Hace una crítica de la literatura “mediocre” sin resultar pedante, ¿es todo por culpa del humor?
R.-Creo que las cosas sin humor no pueden funcionar. Si haces una parodia malhumorada te quedas malhumorado y áspero. Yo creo que el humor sirve para, entre otras muchas cosas, hacer reír. También para relajar la grandilocuencia, el patetismo, rebajar el mal humor… y mi ánimo no es inquisitorial, uso un tono amable y está hecho con un cierto encogimiento de hombros.
P.-¿Hace falta más humor en la literatura?
R.-El humor está mal visto, es curioso cuando el libro emblemático de nuestra literatura es el Quijote, que es precisamente una novela cómica. Sin embargo el humor está mal visto. En Cádiz el humor se considera una virtud intelectual.
*

Faro de Vigo: Carmen Villar

Felipe Benítez Reyes, ganador del Premio Nadal de novela: "Es obligación del escritor hallar el modo de contar cualquier historia" 

Este gaditano que ha tocado casi todos los géneros y que ya ha ganado premios como el de la Crítica o el Nacional de Literatura ha conseguido el Nadal con "Mercado de espejismos", una parodia, pero no por ello menos profunda, de las intrigas esotéricas. Benítez Reyes presentó ayer en Santiago la obra galardonada.  
  
Este gaditano que ha tocado casi todos los géneros y que ya ha ganado premios como el de la Crítica o el Nacional de Literatura ha conseguido el Nadal con "Mercado de espejismos", una parodia, pero no por ello menos profunda, de las intrigas esotéricas. Benítez Reyes presentó ayer en Santiago la obra galardonada.
- Dice su protagonista que las palabras deben volar un poco por encima de sí mismas. 
- El lenguaje literario debe ser creativo. Las palabras deben estar asentadas en su significado, pero reverberando.
- Contada con astucia, ¿la "vulgaridad cotidiana puede convertirse en un hito"?
- Cierto. Además creo que esa es la esencia de la literatura.
- ¿Hay "historias que no deben contarse"?
- Hay historias que se pueden contar. Es mérito del escritor y su obligación encontrar el modo de poder contar cualquier historia.
- A su protagonista le generan "intranquilidad" y "desconfianza" las simetrías del azar. ¿Le ocurre lo mismo?
- El azar es una concordancia misteriosa y desasosegante. Cuando se producen una serie de azares, te provoca inquietud. Nos tranquiliza más la realidad como algo caótico.
- ¿Para conseguir un best-seller basta con mezclar algo de la Biblia con un manual de física y química como dice?
- Como hay muchos libros ahora que se basan en eso... Era exagerar y llegar a esa broma.
- ¿Cree que "el mundo es un lugar raro habitado por gente más rara todavía"?
- Sí. Y menos mal porque si no, de dónde íbamos a sacar personajes.
- ¿En las novelas "no hay quien viva"?
- Es complicado. Los personajes están condenados a que lo que les ocurra sea significativo.
- Y en la vida...
- Sí, pero en la vida real por lo menos hay algunas tardes en que no pasa nada
-¿Conoce la literatura gallega de hoy?, ¿Qué le parece?
- El estado de salud de la literatura gallega es muy bueno. Tanto en gallego como en castellano, tiene representantes muy relevantes hoy por hoy. Y tanto en poesía como en novela.
*

EFE - Santiago
1 de marzo de 2007

Benitez Reyes - “Mercado de Espejismos”  

   El escritor Felipe Benítez Reyes, último premio Nadal con “Mercado de Espejismos”, afirmó en declaraciones a EFE, que su intención al escribir esta novela era conseguir que fuera “una caja de sorpresas” y un “ámbito para lo imprevisto”.

   Benítez Reyes, que presentó hoy en Santiago de Compostela la obra ganadora del Nadal, explicó que “Mercado de Espejismos” es una novela repleta de personajes sorprendentes.
    “Quería crear una especie de laberinto de apariencias, una novela en la que nunca se sabe si es verdad lo que se está contando; nunca se sabe si los personajes que aparecen son reales, si es cierto lo que cuentan, si es media verdad o es media mentira”, dijo el autor.
   A través de una prosa envolvente y de una deslumbrante inventiva Benítez Reyes reconoce que conduce al lector a un territorio de fascinaciones y apariencias.
   Según él, se trata de “una actuación sobre la imaginación, una novela de ámbitos imaginativo, no sólo en el presente sino de imaginaciones históricas”, dijo para explicar que en la novela hay una recreación de muchas leyendas históricas al hilo de la trama.
    Respecto al escrupulosos respeto por el lenguaje en la novela, que la crítica calificó como “impecable”, Felipe Benítez declaró que “eso al menos intento en todas mis obras.
   Autor de una obra literaria que abarca casi todos los géneros, el escritor gaditano consideró que la poesía “si otorga una mayor precisión a la hora de utilizar el lenguaje” ya que el verso, dijo, es un lenguaje de mayor vuelo.
   Pese a ser una novela divertida escrita con una gran capacidad satírica, “Mercado de espejismos” tiene en su fondo un cierto sentimiento trágico, la conciencia de la fragilidad de la vida, del paso del tiempo, de la vejez de la muerte.
    Un obra que pese a llegar a ser pro momentos conmovedora e inquietante provoca carcajadas, porque su autor subrayó que el humor “sirve para muchas cosas, no sólo para hacer reír”.
   “Por ejemplo –opinó-, el humor sirve para afrontar situaciones dramáticas y para enfrentarse a ellas de una manera que no sea grandilocuente ni melodramática, ni basada en el patetismo”.

   Felipe Benítez Reyas (Rota Cádiz, 1960) es autor de una obra literaria muy densa y que ha sido galardonada con distinciones tan prestigiosas como el premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Entre sus novelas destaca Humo (Premio Ateneo de Sevilla en 1995)



Carmen Amoraga - Algo tan parecido al Amor

Finalista Premio Nadal 2007


Sinopsis 
  ¿Cuántos tipos de amor puede haber? ¿Cuál es el verdadero, el mejor, el preferible? ¿El de la esposa abnegada? ¿El de la amante despechada? ¿El de la adúltera? ¿El de la compañera, la cómplice, la amiga? Y, sobre todo, ¿cuál de ellos da la felicidad?
  La trayectoria amorosa de tres amigas, imbricada en otras tantas que corren en paralelo a sus vidas, sirve de vehículo a la autora para reflejar brillantemente las inquietudes emocionales que anidan en el corazón y en la mente de hombres y mujeres, las dudas, los miedos, las lealtades, las infidelidades… en definitiva, la nada fácil búsqueda de la felicidad, que a menudo nos hace recorrer enredados vericuetos emocionales.

Carmen Amoraga se revela en esta novela directa y fascinante como una narradora incisiva, capaz de llegar a lo más íntimo del lector de hoy mismo.

Carmen Amoraga (Picanya, Valencia, 1969) es licenciada en Ciencias de la Información y ha desarrollado diferentes labores como periodista para radio y televisión. Es columnista en el diario Levante-EMV y la Cartelera Turia, y colabora en tertulias en punto Radio, Radio 9 y Canal 9 TVV. Con su primera novela, Para que nada se pierda, obtuvo el II Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla. Ha publicado dos novelas más: La larga noche, Premio de la Crítica Valenciana, y Todas las caricias, además de Palabras más, palabras menos, una recopilación de sus artículos en prensa.


Prensa

EFE Santiago: Juan Rodil
1 de marzo de 2007

Benitez Reyes - “Mercado de Espejismos”  

   El escritor Felipe Benítez Reyes, último premio Nadal con “Mercado de Espejismos”, afirmó en declaraciones a EFE, que su intención al escribir esta novela era conseguir que fuera “una caja de sorpresas” y un “ámbito para lo imprevisto”.

   Benítez Reyes, que presentó hoy en Santiago de Compostela la obra ganadora del Nadal, explicó que “Mercado de Espejismos” es una novela repleta de personajes sorprendentes.
    “Quería crear una especie de laberinto de apariencias, una novela en la que nunca se sabe si es verdad lo que se está contando; nunca se sabe si los personajes que aparecen son reales, si es cierto lo que cuentan, si es media verdad o es media mentira”, dijo el autor.
   A través de una prosa envolvente y de una deslumbrante inventiva Benítez Reyes reconoce que conduce al lector a un territorio de fascinaciones y apariencias.
   Según él, se trata de “una actuación sobre la imaginación, una novela de ámbitos imaginativo, no sólo en el presente sino de imaginaciones históricas”, dijo para explicar que en la novela hay una recreación de muchas leyendas históricas al hilo de la trama.
    Respecto al escrupulosos respeto por el lenguaje en la novela, que la crítica calificó como “impecable”, Felipe Benítez declaró que “eso al menos intento en todas mis obras.
   Autor de una obra literaria que abarca casi todos los géneros, el escritor gaditano consideró que la poesía “si otorga una mayor precisión a la hora de utilizar el lenguaje” ya que el verso, dijo, es un lenguaje de mayor vuelo.
   Pese a ser una novela divertida escrita con una gran capacidad satírica, “Mercado de espejismos” tiene en su fondo un cierto sentimiento trágico, la conciencia de la fragilidad de la vida, del paso del tiempo, de la vejez de la muerte.
    Un obra que pese a llegar a ser pro momentos conmovedora e inquietante provoca carcajadas, porque su autor subrayó que el humor “sirve para muchas cosas, no sólo para hacer reír”.
   “Por ejemplo –opinó-, el humor sirve para afrontar situaciones dramáticas y para enfrentarse a ellas de una manera que no sea grandilocuente ni melodramática, ni basada en el patetismo”.
   Felipe Benítez Reyas (Rota Cádiz, 1960) es autor de una obra literaria muy densa y que ha sido galardonada con distinciones tan prestigiosas como el premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Entre sus novelas destaca Humo (Premio Ateneo de Sevilla en 1995)





AGN:  Anxa Correa

Carmen Amoraga, escritora: "Los best-sellers están haciendo un favor a la literatura"

Con 'Algo tan parecido a la felicidad', la escritora y periodista  Carmen Amoraga (Picanya, 1969)resultó finalista en los premios Nadal con una historia sobre las relaciones a tres bandas.

Pregunta.-*Este reconocimiento supone una mayor presión para la próxima obra?
Respuesta.-Creo que no, porque supone un aliciente. Al contrario este premio es un aval, y una tranquilidad, porque me indica que está en el camino adecuado. La presión para escribir de la mejor manera posible se tiene siempre, siempre intentas hacer tu trabajo de la mejor manera posible. Cuanta más experiencia tienes, más has aprendi y de un libro a otro esperas hacerlo mejor.
P.-*Qué tal se lleva la práctica del periodismo y de la literatura?
R.-Bien, porque yo no soy ahora periodista de redacción, ahora va más por libre, colaboro en distintos medios. Así que por la parte de falta de tiempo, se lleva bien, y por la parte de práctica, también porque la herramienta de trabajo, es la misma, la palabra, y el objetivo del trabajo también: contar algo. No noto mucho cambio entre ser periodista y ser escritora.
P.-La novela tiene una base real, *se basa en historias reales ¿personas que conoce, o en titulares de periódicos?
R.-Se basa en mucha gente que conozco y en mucha gente que no conozco, porque es una novela que no es real, aunque es muy realista. Creo que hay un manual no escrito pero que seguimos todos, que es el manual del amante y del engañado, por el que ante determinadas situaciones reaccionamos igual, como si siguiésemos un patrón. En ese sentido, no me he inspirado en una persona real y me he inspirado en todas, porque todos seguimos el tópico.
P.-*Hay mucho sentimiento de culpa?
R.-Son relaciones en las que hay dos tipos de culpa: la que viene de fuera y la que te impones tú mismo, y eso está ligado al cristianismo y a nuestra educación. Desde fuera este tipo de relaciones se juzga con muchísima ligereza, porque no se tiene en cuenta que es mucho más fácil entrar de lo que se piensa desde fuera y mucho más difícil salir. Y se culpa a los tres. Al infiel se le tacha de cínico, de cobarde,? al amante, de persona sin escrúpulos, frívola,? al engañado, de mirar al otro lado, de conformarse? Pero desde dentro también se sienten muy culpables. El humor y la ironía están muy presentes, porque para la supervivencia emocional, hay dos pilares fundamentales: el sentido del humor, como fin que te permita distanciarte de ti mismo, y los buenos amigos, los que se quedan y te juzgan, los que te apoyan pase lo que pase.
P.-*El amor es el sentimiento que mueve el mundo?
Anxa Correa con Carmen Amoraga
R.-Creo que es un buen sentimiento; si no lo es, podría ser uno bueno. Por desgracia hay otros muchos sentimientos que lo mueven, pe creo que el más digno sería el amor
P.-*Qué es lo que más se parece al amor?
R.-Lo que más se parece al amor no es bueno. Cuando nos enamoran de la idea del amor, de una fantasía que sólo está en nuestra cabeza por la que atribuimos a la persona con la que estamos cualidades que no tiene, que están sólo en nuestra cabeza, es algo que se parece, pero no es el amor. Conformarse con algo es muy parecido al amor. Y creo que hay demasiado conformismo.
P.-*Cree que hoy en día se buscan relaciones de forma muy artificial?
R.-Vivimos en una sociedad e~ que todo es muy rápido y muy fáci1 Creo que eso lo hace a lo mejor más superficial. Cuando una persona busca, a veces encuentra lo que quiere y a veces lo que puede. Creo que no hay reglas, hay muchas parejas sólidas que se han formado por internet, por ejemplo..
P.-*Cómo ve el panorama literario?
R.-Lo veo bien, aunque aquí siempre nos quejamos de lo poco que lee para lo mucho que se publica, creo que se lee cada vez más y coro más criterio. Sigue habiendo mucha gente que sólo compra un libro o dos al año, y a lo mejor esa gente tiene la llave de que ese libro funcione muy bien o sea uno más. Lo malo es que esa llave muchas veces sólo se abre para los libros de best-sellers, pero creo que los best sellers les están haciendo un gran favor a la literatura, están formando lectores, una labor que a lo mejor debería hacer más la administración. Lo fundamental es crear lectores, que la lectura se considere divertido y enriquecedor.
P.-*A qué escritores gallegos lee?
R.-A Susana Fortes, a Marta Rivera de la Cruz, Manolo Rivas? Los conozco como autores en castellano. Y algunos me parecen deliciosos como Manolo Rivas.
P.-Se refiere a muchas mujeres, *está cambiando el papel de las mujeres en la literatura?
R.-Creo que cambió hace tiempo, que cada vez hay más mujeres que escriben y que escriben bien y distinto, y que demuestran que no hay literatura de mujeres ni literatura para mujeres. Son etiquetas que irritan bastante. Creo que hace bastante tiempo que las mujeres está publicando al mismo nivel que los hombres.
p.-*Cuáles son sus proyectos?
R.-Seguir escribiendo. Mi sueño es seguir teniendo imaginación para escribir.
*

Faro de Vigo: Carmen Villar 

Carmen Amoraga Finalista del Premio Nadal de Novela

"La ficción debe tener un componente de conflicto"

La periodista valenciana Carmen Amoraga no esperaba llegar a la final con "Algo tan parecido al amor", aunque no es el primer galardón que recibe y se trata de la cuarta novela que escribe. El amor es el protagonista absoluto.

-¿El amor duele?

- A veces. Y no es malo que duela, sino que lo haga continuamente.
-¿Y nos redime?
-El amor no es redentor. No te hace una persona mejor: lo sientes como eres.
-Entonces, ¿lo que necesita el mundo no es amor?
-Si, me parece que lo necesitamos. Si no lo tuviésemos, sería peor. Pero no creo que sea lo único que necesitamos. Creo que nos parece que es lo único que necesitamos cunado nos falta. Pero ocurre lo mismo con el dinero o el trabajo  Tenemos tendencia a pensar que lo que nos falta es lo único que necesitamos.
-¿La infelicidad es más literaria que la felicidad? 
-Creo que la ficción tiene que tener un componente de conflicto, porque si no a lo mejor se nos cae un poco de las manos. O ese es el miedo que tenemos los escritores.
-¿Debemos tener la vida que merecemos y que merecemos la vida que soñamos?
-Sí
-¿Deseaba la que tiene?
-Sí
-¿Era la que soñaba?
-No exactamente , pero la verdad es que la deseo.
Carmen Amoraga con Carmen Villar de Faro de Vigo

ABC: Ana Martínez
6-3-2007


“Vía máis sinxelo ser a primeira en pisar a lúa que facer un libro”

Carmen Amoraga – Xornalista e escritora, en 1997 acadou o “Ateneo Joven”, e una década despois, é finalista do “Nadal”

Algo tan parecido al amor” é una novela de lectura fácil pero con gran complexidade de fondo, a inherente a todo ser humán. A autora entra de cheo no mar turbulento das relación amorosas, e cautiva

¿Cantos tipos de amor pode haber?, ¿Cal é o verdadeiro?, ¿e o que proporciona maior felicidade? A traxectoria sentimental de tres amigas, imbricada en outras tantas que corren en paralelo ás súas vidas, serve de vehículo a Carmen Amoraga para reflexar as inquedanzas emocinais que anidan no corazón e na mente dos homes e as mulleres, as dudas, os medos, as lealtades, as infidelidades… Esta novela, finalista do Premio Nadal 2007, amosa a una narradora incisiva, que é quen de chegar ó máis íntimo do lector. De carácter afable e atento, respostou gustosamente ás preguntas de ABC, aínda estando en horario laboral.

A súa carreira é filgurante, xoga xa en primeira división, ¿qué metas ten?
Seguir como estou, coa mesma ilusión. Tiven moita sorte no 1997 con “Para que nada se pierda”, coa que gañei o II premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla, que me abriu moitas portas, e agora, xa que co Nadal, carafías, o teu nome está ó lado dos imprescindibles.
Qué supón este recoñecemento, hai una maior presión de cara á próxima obra?
Non, porque ese sentimento sempre está aí, máis no meu caso, polo meu carácter inseguro. Dende que empezó ata que remato pregúntome se o que fago chegará a algún lado. Existe esa responsabilidade de non defraudar ós lectores. Un galardón é, en realidade, un aval, una tranquilidade; facilita as ventas e permite ver que estás no camino axeitado.
A súa ultima criatura, ¿está feita dende a sensibilidade feminina?

Si e non. Eu son una muller; e puxen nela toda a miña sensibilidade, pero no é para mulleres nin de mulleres, son historias de amor que lle pasan á mayoría das persoas. De feito, seguro que coñeces a alguén con alguna destas vivencias.
Ten una base real, ¿basease en casos que coñece?, ¿hai algo de autobiográfico?
E moi realista, non real. Hai moitos casos que vin, outros que me contaron, e tamén que vivín. Creo que hai un manual non escrito pero que seguimos todos, que é do amante e o do amante e o do engañado, porque ante determinadas situacións reaccionamos do mesmo xeito. Neste senso, non me inspirei nunha persoa real, e inspireime en todas.
¿Pódese confiar en alguén que foi infiel?
Si. Non é una patoloxía. Creo nela coma circunstancia, que ten consecuencias nun entorno en un periodo de tempo, pereo ninguen che marca. É máis importante a lealdade.
¿Hai moito sentimento de culpa?
Xulgamos e culpamos ós protagonistas do triángulo. E fíxate o distintas que se ven as cousas, dependendo de que lado estés. Cúlpase ós tres. O infiel  por cínico e cobarde, ó amante por frívolo, ó enganado, ás veces, por mirar a outro lado e conformarse. E, dende dentro, o sentimento de culpa é moi profundo, por parte de todos, ata do engano, que se pregunta que é o que fixo mal. Son relacións conflictivas, cunha aposta forte polo que se cree que se quere, que isto é o que pasa máis veces, anque poda ocurrir o contrario.
O amor move o mundo?
E una das forzas, pero tamén o son a ambición e a envexa.
Algo parecido ó amor é…
Nomorarse da idea do amor, nisto é no que me centro, pero tamén conformarse. Ás veces topas o que queres e outras o que podes.
Como ve as relación actuáis?
Moi rápidas, con falta de tempo para afondar nelas. Aínda vivindo xuntos, vémonos para cear. Peo non quero transmitir una visión apocalíptica.
¿É máis grande o amor por un mesmo que polos demáis?

O contrario, hai moita xente con problemas de autoestima
¿A amizade é a nosa vedadeira táboa de salvación?
Na vida hai xente de paso, e só uns poucos que están todo o tempo. Con eles non temos sentimento de posesión, de exclusividade, somos máis condescendientes, hai menos sobresaltos… É un lazo máis estable.
¿Nota moito cambio entre ser xornalista e escritora?
A esencia é a mesma, contar historias, e a ferramenta é igual, as palabras. Como di Felipe Benítez, que é moi simpático, se fose cazadora de coellos e escritora sí a notaría máis.
¿Cando xurdiu a súa vocación?
De moi pequeña xa dicía que quería ser xornalista e escritora. Escribín moitas cousas de adolescente, novelas rosas que agora vexo horribles, relatos…
Pero vía máis sinxelo ser a primeira muller en pisar a lúa que escribir un libro. A millor maneira de entrar neste mundo é presentarse a un concurso. Eu tiven sorte, e veume todo máis rodado. Resultoume máis complexo atopar un bo emprego coma xornalista.
Non se trabuca no seu comentario. “Algo tan parecido al amor” cumpre hoxe un mes e xa vai pola súa terceira edición. Esta inmersión Valente, que da a impresión de non querer deixar ningún cabo solto nin marxinar ningún punto de vista, amosa una constante reflexión sobre os papeis de esposa e amante (para a amante “a outra” é a esposa) ou sobre o sentido de culpa de quen mantén una relación cunha persoa casada. Un mar turbulento que engancha e seduce. 

FOTOS DE LOS ESCRITORES DURANTE EL DÍA DE PROMOCIÓN EN SANTIAGO

María Arias, Carmen Amoraga y Felipe Benítez Reyes
Ramón Castro de Onda Cero con Felipe Benítez Reyes
Carmen Amoraga con Ramón Castro de Onda Cero

Juan Castro de Xornal dixital con Carmen Amoraga

Juan Castro de Xornal Dixital con Felipe Benítez Reyes

Carmen Amoraga, Felipe Benítez Reyes con Carmen  Pérez de TVG 

Carmen Amoraga con Carmen Pérez de Televisión de Galicia

Felipe Benítez Reyes, Carmen Amoraga y Pilar Lucas

María Arias, Carmen Amoraga y Pilar Lucas