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viernes, 6 de marzo de 2009

Antonio Gala: "El dueño de la herida"


1 de abril de 2003

El dueño de la herida es el verdugo y es la víctima: es el idólatra y es su ídolo; pero, sobre todo, aquello que los vincula o los enfrenta, sea cual sea su nombre. Porque hay amores que no saben el suyo verdadero. Antonio Gala

Sinopsis
“El milagro del gozo y del amor no se ha producido en mi vida. Me asalta la estremecedora sospecha de haber vivido en vano. Ninguna intensidad amorosa me dio de vivir como se da el agua en las manos para que beba un niño. Y yo ya no tengo niños además. Ningún amor debe ser fútil: ninguna dicha baldía. Pero yo sólo he tocado de oído en estos temas…
“No deseo engañarme más: mi jardín, el pequeño jardín en el que me he movido, es lo contrario de la naturaleza, como lo contrario de un río es un pantano. Quizá el pantano sea más práctico y más útil, pero el río no es él; el río, con sus avenidas y sus estiajes, es algo vivo y fluyente. La naturaleza es la selva, la jungla, la aridez o la feracidad: lo opuesto a los recortados macizos de un jardín, lo opuesto a la artificialidad domesticada de los setos y de las podas. El desorden de fuera no lo entendemos porque es más grande que nuestro corazón. Lo que entendemos es el orden del jardín. Siempre tan confortable.”

Antonio Gala, ha cultivado todos los géneros: la poesía (Enemigo íntimo –Premio Adonais-, Sonetos de la Zubia, Testamento Andaluz, Poemas de amor), el relato (El corazón tardío), el ensayo, el guión televisivo (Si las piedras hablaran, paisaje con figuras), el periodismo, la conferencia, etc. el teatro lo ha cultivado con internacional resonancia: los verdes campos del Edén (1963), Premio Nacional Calderón de la Barca: Los buenos días perdidos (1972), Premio Nacional de Literatura: Anillos para una dama (1973); Las cítaras colgadas de los árboles (1974); ¿Por qué corres Ulises? (1975; Petra Regalada (1980); Carmen Carmen, musical estrenado en 1988, etc. Se le debe también el libreto de la ópera Cristóbal Colón y adaptaciones teatrales de Claude, Albee y O’Casey. Sus obras han sido traducidas a las lenguas más importantes.
Charlas con Troylo, Dedicado a Tobías, La soledad sonora, Cuaderno de la Dama de Otoño, A quien conmigo va, Troneras, Carta a los herederos y La casa sosegada son recopilaciones de artículos. Ahora hablaré de mí es su libro más íntimo, en el que el autor reconstruye sus recuerdos.
Con El manuscrito carmesí obtuvo el Premio Planeta 1990, a la que le siguieron, con gran éxito, las novelas La pasión turca, Más allá del jardín, La regla de tres, Las afueras de Dios y El imposible olvido y relatos de amor bajo el título Los invitados al jardín.
En 2002 inició sus actividades la Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores.

Antonio Gala y yo

Cuando promocioné en esta ocasión al escritor Antonio Gala, le acompañaban Sara Gómez, una de las mejores jefas de prensa del mundo editorial, representando a la Editorial Planeta, y Luís el secretario de Antonio Gala.
Fuimos a cenar al restaurante Camilo, en el transcurso de la conversación que manteníamos surgió la figura de Manolete el torero más grande de su época que murió de un pitonazo causado por un Miura de nombre Islero. Antonio me contó que Manolete era amigo de sus padres a los que frecuentaba con asiduidad. En una de esas visitas Antonio le preguntó al diestro qué era lo más difícil de torear, y le respondió: "Lo más difícil no es que el traje pese, que sean las cinco y haga calor, que el público chille y no sepas por qué, no son las embestidas. Lo más difícil es que, además de todo eso, hay que estar bonito".
Yo no entiendo nada de toros, pero de niña en mi familia siempre escuche decir que Manolete fue en su día el más grande de los toreros.
Al día siguiente durante la promoción se unieron los comerciales de Planeta para Galicia, Ignacio Ponte y Conchi Veiga, que acompañarían al escritor Antonio Gala, a Luís y a Sara hasta A Coruña, al terminar las entrevistas en Santiago.

Sara, Ignacio, Luís y Conchi



PRENSA

Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “el que no sufre o goza por amor está muerto”

Hay sueños que se hacen realidad y realidades que se construyen a partir de sueños. El último libro de Antonio Gala, que ayer presentó el propio autor en Santiago, nació de uno de esos viajes a no se sabe dónde nocturnos. Los lectores ávidos de fantasías podarán averiguarlo todo en el segundo relato de su libro “Los invitados al jardín”. Ese sueño fue para Antonio Gala, que se confesó creyente en el Destino, un “guiño” que le indicó qué camino tomar e incluso modificó su lenguaje hasta volverlo, como el mismo dijo, “distinto al mío: más jugoso, más rápido, más entregado, más fácil”. Un regreso, aseguró el escritor cordobés, a los orígenes: “la vuelta al balbuceo”, lo que “para un escritor que está al final ya de su carrera es lo mejor y lo más bonito que se lo puede decir”.
Ese destino en el que cree Gala (que “está escrito, pero que debemos reescribir con nuestra propia caligrafía y nuestras faltas”) no lo ha apartado, sin embargo, de su tema favorito. El gran protagonista del nuevo libro de Gala no podía ser otro que el amor, como siempre, pero examinado desde muchos puntos de vista: “He pretendido contar 32 facetas de ese poliedro misterioso que el hombre ha inventado”.
Ataviado con el pañuelo y el bastón (que incluso sirvió para solucionar problemas prácticos a alguno de los fotógrafos presentes), el Gala estuvo ayer en Santiago y que visitó la Catedral, aprovechó esa consabida consigna de yo he venido aquí para hablar de mi libro para construir casi una tesis doctoral sobre ese “múltiple misterioso y peregrino” que es el amor y, de paso, para denunciar una actitud de la juventud (ni el botellón ni las drogas) que lo molesta: el hecho de que esquivan el amor.
“El hombre ha conseguido que en el estrechísimo solar del sexo se haya construido una arquitectura tan bella, tan frágil y tan eterna al mismo tiempo que es el amor. Ahora que ya verdaderamente tendríamos la teoría del amor bien configurada, a los chicos les da susto y dan un paso atrás y no quieren llamar amor a nada”.
El amor del que habla Gala se debería escribir con mayúsculas ya que no dudó en asegurar que “el que no sufra y el que no goza por amor, correspondido, que es algo distinto a vivir. Sobrevivir es cos a de animales. El ser humano necesita de la intensidad, la vibración y la palpitación de la vida”. Y eso, a su juicio, sólo lo da el amor.
Hasta el punto de que el hombre que confiesa que tiene un “cementerio de rotuladores” con los que escribe, señaló que si en su tumba se hubiera de poner un epitafio, este rezaría: “Yo vivo”.
“Los invitados al jardín” de Gala son no sólo los protagonistas, sino sobre todo los lectores. “Yo tengo dos colaboradores al principio que son la soledad y el silencio y un último colaborador que es el lector. En este caso, he querido que el lector sea más colaborador que nunca mío, que pueda poner su firma debajo de la mía con total honestidad porque cada uno va a leer un libro diferente, según las caricias o arañazos que le haya hecho su último amor”.

“No sabemos amar”

Sin embargo, ese jardín al que invita Gala es territorio comanche. “Ya estuvimos invitados al jardín del Edén y todo acabó como el rosario de la aurora porque Adán y Eva, en el ejercicio de sus derechos humanos, ejercieron la racionalidad y la libertad”. Al contrario que esta pareja. “que salió con la cabeza muy alta”, la gente de ahora debe salir agachada “porque no sabemos amar”.
O no queremos. Gala cree que ese es el problema. Que los jóvenes de hoy en día tienen miedo a amar. Porque puede doler. “Me dan mucha pena los jóvenes porque huyen sistemáticamente de lo que duele en una época analgésica”. El autor de “La pasión turca” cree que es precisamente el dolor el que “personaliza” y no la felicidad, “que hace que nos parezcamos todos”.
Gala, que confesó haberse pasado su vida –literaria- echando a sus protagonistas del “jardín”, asegura que a la hora de enfrentarse al amor, hay que tener en cuenta que “el jardín no nos pertenece. Tenemos que entrar y luego dejarlo todo en el mejor estado posible y no lo hacemos. No somos ni buenos jardineros, ni buenos administradores ni buenos habitantes”.

A pesar de su pesimismo respecto a lo que quieran sentir las nuevas generaciones, Gala cree que “hay dos temas que seguirán eternamente siendo el fundamento de la literatura, las dos columnas que sostienen el edificio: el amor y la muerte”. Pero no se es tan confiado con respecto al futuro de ciertos géneros y ahora apuesta por el corto: “Para leer el “Ulises” de Joice se necesitaría un verano como mínimo y ahora nadie le da un verano a Joice.


***


La Voz de Galicia: Concha Pino
Titular: Gala sostiene que su libro es amor puro “porque no es cribo de idilios”

El amor, aunque esta vez abundando más en su lado oscuro, vuelve a ser el protagonista de una obra de Antonio Gala. El dueño de la herida, (Planeta) segundo libro de relatos de este autor, y el último, ya que, como dijo ayer en Santiago, “he cumplido con el relato, porque sospecho que la vida no quiere que escriba más, y siempre le hago caso”. Supone que su siguiente libro será una novela. Este de ahora es una obra de amor puro, “porque no escribo de idilios, que me parecen una cursilada del siglo pasado”, y de historias premonitorias o que han sucedido, “porque es muy difícil inventar algo que la vida no haya inventado ya, y mejor.
Buen conocedor del amor y de las pasiones humanas, Gala aseguró que no son frecuentes las imágenes de una pareja de 70 años con las manos cogidas, “porque no hay manos que resistan setenta años cogidas”.Otras de sus tajantes afirmaciones fueron que el amor no se encuentra, y que la mujer está más dotada para el amor, “lo que no quiere decir que sea mejor amante”.
Gala definió este libro de aleccionador y le atribuyó dos características. Por un lado un vocabulario especial y distinto en cada cuento, que lo convierte “en un ejercicio de estilo”; y de otro “un ejercicio de presencia”, porque él está en algunos relatos “como provocador, testigo, cómplice o confidente de alguna historia”.
La sutil ironía de Gala afloró en su encuentro con los periodistas para criticar la guerra: “no se lleva estar enamorado en una sociedad antipática” y porque “cuando el emperador del momento declara la guerra a un país que había tenido como aliado podemos decir que la humanidad no va por el camino esperado y deseable”; y para cuestionar actitudes políticas, como cuando respondió, a propósito del control de la voluntad que ejerce el amor: “No creo que el amor sea una especie de Manuel Fraga”.

sábado, 14 de febrero de 2009

Antonio Gala: “Los invitados al jardín”

29 de abril de 2002

Nosotros somos los invitados al jardín: de la vida, del amor, de la felicidad, de la alegría… No permaneceremos en él siempre, ni siempre nos parecerá en flor.
Ni siquiera seremos dichosos durante todo el tiempo que lo habitemos. Por nuestra propia culpa, en buena parte.


Sinopsis
La vida es una historia que siempre acaba mal, precisamente porque siempre acaba. A su través, nos tropezamos con aventuras, amorosas o no, con desastres y con recuperaciones aparentes. Todo es móvil en ella, tornadizo, cambiante. Todo es precedente de algo o subsiguiente de algo. Todo le hace la guerra a nuestro amor…
Nosotros se la hacemos más que nada ni nadie. Pero quién podría darse cuenta de ese menudo deterioro diario, de esa ruina invasora que nos asalta y que nos vence “de repente”, o eso creemos.
A ese desenfreno vital se refieren estas historias de amor, esperanzas hasta en su desesperanza.

***
Antonio Gala conoce muy bien la zona monumental de Santiago de Compostela. Cuando viene a presentar un libro, hace un hueco en su agenda para dar un paseo y visitar la plaza de Los Literatos, conocida como la plaza de la Quintana, -de vivos y de muertos-, dividida en dos partes por una gran escalera. En los sillares del convento de San Pelayo que da a la plaza, hay una placa que recuerda la formación del Batallón Literario organizado por los universitarios compostelanos que combatieron contra las Tropas de Napoleón.
Para llegar a la plaza de Los Literatos, tenemos que cruzar la plaza de Platerías. Antonio, apoya su brazo en el mío, y observa con calma los motivos románicos que decoran la fachada de la puerta Sur de la Catedral. Continuamos hacia Literatos, una vez allí se voltea y mira las fachadas que arropan a la plaza, inspira profundamente, mira a la Puerta Santa de la Catedral y murmura una letanía inaudible que pone fin a la visita. De camino al hotel, Antonio aprovecha para contarme anécdotas y leyendas de la Plaza de Los Literatos- Plaza de La Quintana. Desde mi espacio literario os invito a leer los veinticuatro relatos que componen "Los invitados al jardín" de Antonio Gala.

PRENSA

Faro de Vigo
: Carmen Villar
Titular: Antonio Gala “El que no sufre o goza por amor está muerto”
El escritor asegura que optó por el relato corto en su último trabajo por un “guiño” de la vida y del destino
Hay sueños que se hacen realidad y realidades que se construyen a partir de sueños: El último libro de Antonio Gala, que ayer presentó el propio autor en Santiago, nació de uno de esos viajes a no se sabe dónde nocturnos. Los lectores ávidos de fantasías podrán averiguarlo todo en el segundo relato de su libro “Los invitados al jardín”.
Ese sueño fue para Antonio Gala, que se confesó creyente en el Destino, un “guiño” que le indicó que camino tomar e incluso modificó su lenguaje hasta volverlo, como él mismo dijo, “distinto al mío: más jugosos, más rápido, más entregado, más fácil”. Un regreso, aseguró el escritor cordobés, a los orígenes: “la vuelta al balbuceo”, lo que “para un escritor que está ya al final de su carrera es lo mejor y lo más bonito que se puede decir”.
Ese destino en el que cree Gala (que “está escrito, pero que debemos reescribir con nuestra propia caligrafía y nuestras faltas”) no lo ha apartado, sin embargo, de su tema favorito. El gran protagonista del nuevo libro de Gala podía ser otro que el amor, como siempre, pero examinado desde muchos puntos de vista: “He pretendido contar 32 facetas de ese poliedro misterioso que el hombre ha inventado”.
Ataviado con el pañuelo y el bastón (que incluso sirvió para solucionar problemas prácticos a alguno de los fotógrafos presentes), el Gala que estuvo ayer en Santiago y que visitó la catedral, aprovechó esa consabida consigna de yo he venido aquí para hablar de mi libro para construir casi una tesis doctoral sobre ese “múltiple, misteriosos y peregrino” que es el amor y, de paso, para denunciar una actitud de la juventud (ni el botellón ni las drogas) que lo molesta: el hecho de que esquivan el amor.
“El hombre ha conseguido que en el estrechísimo solar del sexo se haya construido una arquitectura tan bella, tan frágil y tan eterna al mismo tiempo que es el amor. Ahora que ya verdaderamente tendríamos la teoría del amor bien configurada, a los chicos le da susto y dan un paso atrás y no quieren llamar amor a nada”.
El amor del que habla Gala se debería escribir con mayúsculas ya que no dudó en asegurar que “el que no sufra y el que no goza por amor, correspondido o no, está muerto. O sobreviviendo, que es algo distinto a vivir. Sobrevivir, que es cosa de animales. El ser humano necesita de la intensidad, la vibración y la palpitación de la vida”. Y eso, a su juicio, sólo lo da el amor.
Hasta el punto de que el hombre confiesa que tiene un “cementerio de rotuladores” con los que escribe, señaló que si en su tumba se hubiera de poner un epitafio, este rezaría: “Yo vivo”.
“Los invitados al jardín” de Gala son no sólo los protagonistas, sino sobre todo los lectores.
“Yo tengo dos colaboradores al principio que son la soledad y el silencio y un último colaborador que es el lector. En este caso, he querido que el lector sea, más colaborador que nunca mío, que pueda poner su firma debajo de la mía con total honestidad porque cada uno va a leer un libro diferente, según las caricias o arañazos que la haya hecho su último amor”.
“No sabemos amar”
Sin embargo, ese jardín al que invita Gala es territorio comanche. “Ya estuvimos invitados al jardín del Edén y todo acabó como el rosario de la aurora porque Adán y Eva, en el ejercicio de sus derechos, cuando todavía no estaban reconocidos los derechos humanos, ejercieron la racionalidad y la libertad”. Al contrario que esta pareja, “que salió con la cabeza muy alta”, la gente de ahora debe salir agachada “porque no sabemos amar”.
O no queremos. Gala cree que ese es el problema. Que los jóvenes de hoy en día tienen miedo a amar. Porque puede doler. “Me e dan mucha pena los jóvenes porque huyen sistemáticamente de lo que duele en un época analgésica”. El autor de “La pasión turca” cree que es precisamente el dolor el que “personaliza” y no la felicidad, “que hace que nos parezcamos todos”.
Gala, que confesó haber pasado su vida –literaria- echando a sus protagonistas del “jardín”, asegura que la hora de enfrentarse al amor, hay que tener en cuenta que “el jardín no nos pertenece. Tenemos que entrar y luego dejarlo todo en el mejor estado posible y no lo hacemos. No somos ni buenos jardineros ni buenos habitantes”.
A pesar de su pesimismo respecto a lo que quieran sentir las nuevas generaciones, Gala cree que “hay dos temas que seguirán eternamente siendo el fundamento de la literatura, las dos columnas que sostienen el edificio: el amor y la muerte”. Pero no se es tan confiado con respecto al futuro de ciertos géneros y ahora apuesta por el corto: “Para leer el “Ulises” de Joyce se necesitaría un verano como mínimo y ahora nadie de da un verano a Joyce”.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Juan Carlos Arce "La mitad de una mujer"

24 de junio de 2001
Algunas mujeres y algunos hombres comprenden un día que las emociones que pueden dominarse no son emociones auténticas y que las verdaderas pasiones no se sienten: se viven. La mitad de una mujer es una novela sobre dos pasiones intensas y muy distintas: el asesinato por placer… y el placer del amor.




Sinopsis Un médico envenenador, orgulloso de sus éxitos homicidas, impune y complacido, decide asombrar y conmover a la sociedad quitándole la vida a un gran escritor. Con la ayuda de un amigo, que ignora su propósito, se acerca a la víctima, elabora un plan y prepara el asesinato. Amenazada también por el asesino, a quien conoce, una mujer de vida tranquila y costumbres planas debe enfrentarse a una decisión muy difícil sin más datos que sus sentimientos y el lenguaje de su corazón. Ambos sabrán, sin embargo, que hay entre todas las pasiones una sola que los hace parecidos y ante la cual es inútil la razón. Precisamente como contrapunto a la razón, el argumento introduce la fascinación del teatro, y establece con claridad la distinción entre la mentira de la magia y la magia de mentira. Ambientada en 1928, La mitad de una mujer continúa la línea narrativa del autor con una novela en la que el argumento es, otra vez, una intrigante historia cuyo interés crece en cada página y donde el humor se asoma a veces como contraste.

Juan Carlos Arce desarrolla su actividad literaria en la novela y en el teatro. Ha publicado, con éxito entre los lectores y la crítica, Melibea no quiere ser mujer y El matemático del rey.
Obtuvo el Premio de Teatro Universitario por su obra Para seguir quemando preguntas y ha publicado La chistera sobre las dunas.
Su obra Retrato en blanco ha sido traducida al inglés, editada en Nueva York y estrenada comercialmente en Estados Unidos. Con ocasión de la reposición del montaje teatral, el Ayuntamiento de Dallas le nombró ciudadano de honor y le entregó las llaves de la ciudad. También en inglés, y en Estados Unidos ha estrenado La segunda vida de Doña Juana Tenorio.


ENTREVISTA
Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “Tengo tendencia a colocar personajes reales en mis historias”

Juan Carlos recibió las llaves de la ciudad de Dallas por el gran éxito de su obra teatral “Retrato en blanco” que curiosamente, se ha estrenado en Estados Unidos y no en España. Este “no profeta” en su tierra, sin embargo ha logrado premios por su obra como dramaturgo y en sus incursiones creativas tampoco hace asco la novela. Su última obra narrativa se titula “La mitad de una mujer” y en ella, como es habitual en sus libros, pululan personajes históricos reales. Es esta ocasión, se trata de un Valle-Inclán inconsciente al que un médico aficionado a los venenos quiere matar.
-El protagonista de su novela tiene muchas ganas de asesinar a Valle-Inclán. ¿Cree que la literatura española hubiera sido lo mismo sin su presencia?-Valle-Inclán es una de las figuras de la literatura española. Me parece un personaje muy interesante y una referencia literaria. Si alguien lo hubiera asesinado se habría perdido una buena parte de su obra. Pero también hay que recrearse en eso porque no creo que nadie intentara asesinar a Valle-Inclán en ningún momento.
-Es decir, que usted no comparte con este médico extraño, Santiago Vidal, su odio por el escritor…-Muy al contrario. Siento una profunda admiración por Valle-Inclán.
-Se sentiría usted confraternizado con él por el hecho de que también se dedica a la dramaturgia…
-Escribo teatro o novela según el tema que quiera abordar. Lo que ocurre es que mi obra de teatro no ha sido estrenada en España, sino en Estados Unidos. Pero bueno, el mundo es ancho…
-No es profeta en su tierra…
-Efectivamente: Pero ahora parece haber un nuevo auge de las obras de teatro y yo no descarto que se pueda estrenar mi teatro aquí en España.
-En cualquier caso, Estados Unidos no parece ponerlo fácil a la hora de abrir sus puertas a productos culturales de fuera…
-Hay un hispanista americano que decidió traducir mi obra y publicarla en Nueva Cork, junto a la obra de un ruso y, curiosamente, “Ligazón”, de Valle. El libro circuló por Estados Unidos y en Dallas la leyeron y la montaron. No hubo mayor complicación
-Su novela “La mitad de una mujer”, ¿es un homenaje a Valle-Inclán o un esperpento novelado?
-En realidad no deberíamos fijarnos tanto en Valle porque es un personaje secundario en la novela. Quería colocarlo en la novela porque tengo tendencia a colocar personajes reales en mis historias. Además utilizar a uno de la talla de Valle-Inclán era como un reto para mi porque es un personaje con una personalidad absorbente. Colocarlo como personaje secundario y mantenerlo con ese estatus a lo largo de la novela era como un reto para mí. Lógicamente tendería a apropiarse de la novela. Lo que la novela trata son las pasiones. Todos hemos renunciado a alguna pasión porque no era el momento, porque no convenía, porque contenía un riesgo… Me apetecía invitar personajes que se agarraran a la pasión y que cabalgaran sobre ella a pesar de todos los riesgos hasta el final. Una de las pasiones es Psicopática porque el médico es un asesino y la otra pasión, que me interesa mucho, es la del amor que creo que todos hemos experimentado alguna vez. Lo que interesa, y no Valle, es como los personajes quieren vivir sus pasiones hasta el final.
-El asesino de su novela, sin embargo, parece ceder ante el amor…
-No sabemos si se siente el amor. Yo hice deliberadamente difusa esa escena. Aparte de esa frialdad permanente, descubre un movimiento del alma que le detiene.
-Insisto: ¿el amor es el único sentimiento que amansa a las fieras?
-No sé si es el único, pero desde luego que amansa a las fieras. Si el amor existe, hay mansedumbre, aunque también pueda implicar una pasión desatada.
-Comentó su afición por convocar a personajes reales en sus títulos de ficción. ¿Qué aportan estas presencias a sus obras?
-Es una característica mía, pero no es deliberada. Es una tendencia. En esta novela, el noventa por ciento de las intervenciones de Valle son frases que están incluidas en sus obras o que dijo en entrevistas que fueron publicadas en la época. El Valle que vemos en la novela habla exactamente condicionado por lo que él ha escrito en sus obras.
-Sería difícil colocarse en su cabeza…-Claro. La mitad del diálogo estaba ya construida. Yo solo tuve que construir la otra parte. No sé si aporta algo. No lo hago para conseguir un objetivo, sino porque escribo así. Normalmente meto personajes reales en las obras de ficción.
-Aparte de Valle, ¿ha sido complicado recrear las conversaciones de los otros personajes?
-Suelo escribir buscando un tono de modo que el lenguaje suene al lector como si estuviera en la época. Si uno lee suficiente material escrito en aquella época, se puede comenzar a escribir en ese tono. Pero no me ha costado especial trabajo.

domingo, 8 de febrero de 2009

Ramón de España: "La casa del dolor"

25 de mayo de 2001

“La casa del dolor” (Planeta)


Cuando todo hubiera pasado, Nuria pensaría a menudo que el comienzo de la historia figuraba, en un papel fundamental, algo aparentemente tan inofensivo como una antena parabólica.



SinopsisNéstor, apacible pastelero de un pueblo de la costa catalana, se ha quedado viudo y combate la melancolía escuchando canciones de Dean Martin, con el que se retrató a finales de los años sesenta frente a la Sagrada Familia barcelonesa. La superación de su tristeza llaga de la forma más inesperada, cuando su hija le regala una antena parabólica y Néstor se engancha, sin pretenderlo, a un canal alemán de películas pornográficas. La libido tantos años dormida despierta de forma imprevisible, y la presencia en la pastelería de Maribel, su nueva ayudante, no contribuye a su paz de espíritu. La obsesión de Néstor desemboca de inmediato en una propuesta de matrimonio. Lamentablemente para él, Maribel tiene otros planes: irse a trabajar al gabinete sadomasoquista de su hermana en Barcelona. Allí se enamorará de Manolo, un buen muchacho, algo simplón, que trabaja en una agencia de cobro a morosos. Néstor se pone pesado y Maribel llega a la conclusión de que si aparenta seguirle la corriente puede hacerse con su inmensa fortuna…
Así arranca La casa del dolor, una tragicomedia espantosa e hilarante que nos recuerda una historia de Simenón adaptada por los hermanos Coen. Reflexión más seria de lo que parece, sobre el amor y la muerte, La casa del dolor nos habla de la necesidad de sobrevivir en un mundo en el que la lógica salió a por tabaco y aún no ha vuelto.

*
Uno de los periodistas que entrevistó a Ramón de España fue Xurxo Fernández del periódico El Correo Gallego. Delante de mi, se fundieron en el más grande de los abrazos, amigos y compañeros, recordaron los tiempos en los que ambos trabajaron en la redacción del periódico El Noticiero Universal de Barcelona, fundado por Francisco Peris Mencheta en 1888 y que dejó de publicarse el año 1985.
“La casa del dolor” fue llevada al cine en el año 2003 con el título “Haz conmigo lo que quieras” siendo su autor Ramón de España, director y guionista.

***

ENTREVISTAS

Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “Se cree que la pasión es patrimonio de los sensibles”

Ha tenido que esperar a su sexta novela para optar por unos protagonistas sin la “más mínima ambición intelectual”. Ramón de España, colaborador de “El País” y de “El Jueves”, presentó ayer en Santiago “La casa del dolor”, una obra inspirada en un suceso real que no acaba bien.

-Suena a película de tarde en canal privado: basado en hechos reales…-Leí la historia y se me encendió la bombilla. Me sirvió casi todo lo ocurrido. El cadáver del asesinado por los dos amantes, sin embargo, no apareció nunca en la realidad. Cuando este libro salió a la luz juzgaban a los asesinos a base de pruebas circunstanciales…-Los sucesos suelen ser sórdido…-En el mismo sitio te encuentras con los sentimientos más puros y con los más grotescos. Se trata de una historia de amor brutal, pero con el componente grotesco de la pasión no correspondida.
-¿Es el amor grotesco necesariamente?
-Los sentimientos pueden tener ese componente. “En lo que necesitas es amor” se veían cosas insólitas, como el que intentó matar a su novia con un hacha porque tenía celos de Ricky Martin.
-Escogió a personajes vulgares. ¿Por qué?
-Se cree que la pasión es patrimonio de los sensibles, pero cualquier animal de bellota puede sufrir igual que los románticos alemanes. Además, yo tengo dudas de que exista eso que se llama gente normal.
-¿Escribe sobre lo que conoce?
O hablas de lo que conoces o haces el ridículo. Además todo el mundo escribe sobre lo que conoce, a no ser que te dediques a la ciencia ficción.

El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos

DE ESPAÑA. Ramón de España es como un hombre orquesta: guionista de cine y comic, narrador, crítico de televisión en el diario El País, colaborador habitual del semanario El Jueves, reportero exótico –recuerdo una serie suya de televisión rodada en Tahití, con Vaitiare de presentadora-, productor cinematográfico…
Ramón nacía, literariamente, en el difunto diario catalán El Noticiero Universal. En aquel periódico trabajaban dos novelistas de éxito, Julio Manegat y Santiago Lorén, y uno de los mejores poetas vivos, Enrique Badosa. Nacía también allí una hornada de escritores jóvenes: Sergio Vila-Sanjuán, Ignacio Vidal Folch -que firmó sus primeros trabajos como Ignacio Molina, en homenaje a Soña Ángela-, y Ramón.
Pues nuestro hombre ha venido a presentar su impagable La casa del dolor, una historia basad en un hecho real recogido de Interviú. Un poco como El Ángel Azul en versión cutre. O como las novelas de Simenon, que son historias sencillas en las que están todos los elementos de la actividad humana, nos dice. Sadomasoquismo, crimeny amores disparados; todo contado a ritmo de crooner y con un sentido del humor tronchante. La sexta novela de Ramón de España es una bomba que se convertirá, sin duda, en película en muy poco tiempo –y ya hay guión-.


Y como auguró mi amigo Xurxo Fernández, periodista de El Correo Gallego, el guión de "La casa del dolor"se convirtió en una película en clave de comedia negra que llegó a las carteleras de las salas de cine, bajo el título "Haz conmigo lo que quieras".

Carmen Posadas: "La Bella Otero"

24 de mayo de 2001


“La Bella Otero” (Planeta)




Desde una vieja pensión de Niza, la voz de Carolina Otero, la Bella, recupera su pasado.
Un pasado marcado por una violación, cuando, con diez años, aún se llamaba Agustina, y que ha sido tan modelado según las conveniencias del momento que ni la misma Bella Otero puede distinguir el mito de la persona.




Sinopsis
Cerca de los noventa y siete años y completamente arruinada, Carolina Otero cree que ha llegado el momento de su muerte. Así lo indican la procesión de fantasmas y recuerdos que ella siempre ha procurado evitar y que durante dos días la visitan. Jugadora empedernida, hace una nueva apuesta, esta vez consigo misma: La Bella Otero estará muerta antes de que alumbre el día. Pero la muerte, como la ruleta, no se comporta como esperan los jugadores.
Con este juego literario a medio camino entre la biografía y la novela, Carmen Posadas nos cuenta la historia de uno de los personajes más fascinantes de su época, que dilapidó su enorme fortuna en dinero y joyas, regaló de sus amantes, calculada en unos 60 mil millones de pesetas al cambio actual.

*

Carmen Posadas llegó justo a tiempo, la primera entrevista comenzaba a las once de la mañana, – había hecho noche en Vigo-, el taxi que la traía la dejó delante de la portada plateresca del Hostal de los Reyes Católicos, donde yo la estaba esperando. El día anterior había dado una conferencia en el Club de Prensa Faro de Vigo sobre “La bella Otero”, título del libro que acababa de publicar en Planeta.
Los periodistas de Santiago que entrevistaron a Carmen, mostraron especial interés por el trabajo biográfico que hizo de Agustina Otero, de origen gallego conocida como “La Bella Otero”.


***

PRENSA

La Voz de Galicia: Manuel Beceiro
Titular: “La atracción de la Bella Otero”

Los mitos levantan pasiones, o al menos curiosidad. La Bella Otero ha vuelto a la vida de la mano de la escritora Carmen Posadas, que ha recogido en un libro la inquietante historia de esta bailarina que salió de Valga para comerse el mundo sobre los escenarios de los mejores teatros. La obra de la autora de “Cinco moscas azules” ha causado furor en la comarca arousana. En la mayoría de las librerías ya se han agotado los ejemplares de “La Bella Otero”. Su procedencia humilde y el aura de misterio que se ha creado en torno a la figura de Agustina Carolina Otero parecen ser claves para el éxito.
Agustina Carolina Otero Nació en Valga en 1868. A los doce años por avatares de la vida huye de su pueblo natal y a partir de ahí empieza a forjarse la mítica Bella Otero.
Inventó sus orígenes, enamoró a las grandes figuras de la época como el Kaiser Guillermo, el Zar Nicolás y al propio rey Alfonso XIII.
Fue una empedernida jugadora y llegó a dilapidar una fortuna de 68.000 millones de pesetas, al cambio actual, en los casinos. La Bella falleció a los 97 años de edad, dejando tras de sí un halo de misterio y glamour.
Ahora en pleno siglo XXI La Bella Otero ha vuelto a la vida gracias a la escritora Carmen Posadas. De nuevo la bailarina vuelve a levantar pasiones. Y es que con tan sugerente currículum sólo cabía una posibilidad: que el libro se vendiese como rosquillas.
En Arousa, la mayoría de las librerías han agotado los ejemplares. Desde que salió a la venta el pasado mes de abril “véndemelo prontísimo e agora hai cantidade deles pendientes, foise voando”, asegura un librero. Por ello han tenido que realizar nuevos pedidos a la espera de satisfacer la elevada demanda. “Cando un libro soa se vende moi rapidamente”.
Los propietarios de las librerías arousanas coinciden en que el atractivo inherente al personaje provoca mucha curiosidad entre la gente. La propia esencia de la Bella Otero es la que está arrastrando a los lectores.
¿Qué parte de mito y qué parte de realidad?, esto ha creado una gran expectación. Ahora habrá que esperar a que llegue la nueva remesa que tan diligentemente han solicitado los libreros arousanos para satisfacer a sus clientes.


El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos

Carmen Posadas ha venido por Santiago a promocionar su Bella Otero. La hermosa uruguaya agradecía la gran aportación de Borobó a la investigación de su novela, y descubría haber echado mano así mismo de Celso Emilio Ferreiro. Comentaba también que el ensayista Arthur Lewis se había hecho, en una subasta en Niza, con los últimos papeles de la diva. Y que fue Gabriel Tortella, utilizando una tabla de conversión del Banco de España, quien llegó a la espectacular cifra de los 68 mil millones, cuantía de la fortuna que la bella se pulió en Montecarlo.

lunes, 5 de marzo de 2007

Felipe Benítez Reyes autor de "Mercado de Espejismos" y Carmen Amoraga autora de "Algo tan parecido al Amor"

5 de marzo de 2007
Premio Nadal 2007

Felipe Benítez Reyes - “Mercado de Espejismos”

  
Sinopsis 
  Corina y Jacob han vivido siempre de la organización de robos de obras de arte. Cuando se dan por retirados de la profesión a causa de su edad avanzada y de la falta de ofertas, reciben un encargo imprevisto por parte de un mexicano libertino y de tendencias místicas que sueña con construir un prisma para ver el rostro de Dios. El encargo consiste en llevar a cabo el robo de las presuntas reliquias de los Reyes Magos que se conservan en la catedral alemana de Colonia.

  A partir de ahí, Benítez Reyes traza una parodia sutil, aunque hilarante y demoledora, de las novelas de intrigas esotéricas, de su truculencia y de sus peculiaridades descabelladas. Pero Mercado de espejismos trasciende la mera parodia para ofrecernos un diagnóstico de la fragilidad de nuestro pensamiento, de las trampas de la imaginación, de la necesidad de inventarnos la vida para que la vida adquiera realidad. Y es en ese ámbito psicológico donde adquiere un sentido inquietante esta historia repleta de giros sorprendentes y de final insospechado.

  A través de una prosa envolvente y de una deslumbrante inventiva, Benítez Reyes nos conduce a un territorio de fascinaciones y apariencias, plagado de personajes insólitos y de situaciones inesperadas.
*
Felipe Benítez Reyes (Rota, Cádiz, 1960) es autor de una obra literaria que abarca casi todos los géneros, galardonada con distinciones tan prestigiosas como el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Entre sus novelas cabes destacar Humo (Premio Ateneo de Sevilla 1995). La propiedad del paraíso. El novio del mundo y El pensamiento de los monstruos. Su poesía está reunida en un volumen titulado Trama de niebla. Es articulista del semanario Dominical. Sus libros han sido traducidos y publicados en Francia, Italia, Rusia y Estados Unidos.



PRENSA

Opinión Coruña: Carmen Villar
CARMEN VILLAR Carmen Villar.Santiago

FELIPE BENÍTEZ REYES, ESCRITOR, GANADOR DEL PREMIO NADAL 2007

Mercado de Espejismos

´El escritor está obligado a una supervivencia continua´
"Creo que el lenguaje literario tiene que ser un lenguaje creativo, no puede ser ni rutinario ni funcional".

-Dice su protagonista que las palabras deben volar un poco por encima de sí mismas. ¿No es esa la tarea esencial de un escritor?

-Creo que sí. Creo que el lenguaje literario está obligado a ser un lenguaje creativo. No puede ser un lenguaje rutinario, no puede ser un lenguaje funcional ni funcionarial. Considero que las palabras deben tener sentido de ese vuelo mágico en el sentido de que las palabras están siempre asentadas en su significado, pero a la vez reverberando.

-También defiende en la novela que las palabras no nacen tanto de la necesidad de comunicarnos como de seducir...

-Bueno, estoy de acuerdo y no lo estoy. Nacen por nuestra necesidad de comunicarnos y también por la necesidad que tenemos de seducir. No podemos olvidar que somos una especie animal como tantas otras que existen, aunque con algunas habilidades específicas, y que tenemos esa necesidad de seducirnos.

-¿Cree que todos caminamos hacia la nada, como dice un personaje?

-Me temo que posiblemente. Hombre, si se confirman las hipótesis del espiritismo, de la reencarnación, pues a lo mejor no, pero lo más probable es que vayamos para allá directos.

-Contada con astucia, ¿cualquier `vulgaridad cotidiana puede convertirse en un hito´?

-Cierto. Además creo que esa es la esencia de la literatura, que una cosa contada de una manera o contada de otra, se convierte en una cosa totalmente distinta.

-Es que las novelas decimonónicas narraban grandes acontecimientos, pero ahora parece que los escritores se concentran mucho en lo cotidiano. ¿Usted qué opina?

-De todas formas, creo que las grandes novelas decimonónicas eran grandes también por su propia extensión. Era tantísima gente y pasaban tantas cosas, que el friso era muy grande, pero eran la suma de pequeñas vidas y de pequeñas anécdotas también. Lo que ocurre es que las proporciones del mural en que se reflejaban eran espectaculares.

-¿Hay historias que no deben contarse´?

-Yo creo que pueden contarse todas. No sé si deben. Hay historias que se pueden contar bien y otras que no. Es mérito también del escritor y la obligación del escritor es encontrar el modo de poder contar cualquier historia que tenga a su alcance.

-A su protagonista le generan `intranquilidad´ y `desconfianza´ las simetrías del azar. ¿Le ocurre lo mismo?

-También, sí. Creo que el azar es una concordancia misteriosa y desasosegante. Cuando se producen una serie de azares, ya sean venturosos, ya sean adversos, te provoca inquietud. Te parece ver que hay una lógica en la realidad y curiosamente el hecho de que pueda existir una lógica en la realidad es algo que nos da pánico. Nos tranquiliza más la realidad como algo caótico que como algo predeterminado. Yo creo que es caótico y que esas coincidencias lo son de forma meramente circunstancial. En gran parte son determinantes y determinan muchas cosas, pero creo que el azar es azaroso, que no responde a una ley exacta.

-La experiencia del mundo, dice un personaje, nos prescribe una visión pesimista. ¿Concuerda con ello?

-Es una variante del piensa mal y acertarás...

-Otro personaje defiende que para conseguir un best seller basta con mezclar algo de la Biblia con un manual de física y química. ¿Es tan sencillo?

-Como hay muchos libros ahora que se basan en eso, en una suposición teológica o bíblica, y luego en elementos alquímicos, de aleación de metales, de búsqueda de metales y esas cosas, era un poco exagerar la nota y llegar a esa broma.

-Porque su libro es una parodia de este tipo de obras. ¿O no es así?

-Mi propósito era que fuese una parodia que funcionase como factor de fondo, pero que la novela tuviese entidad por sí misma, que no se limitara a ser una mera parodia y acabar ahí. Y es una parodia humorística, podría decirse que amable, porque no es sangrante, pero es humorística en la medida en que el humor es un asunto muy serio. Es algo que no necesariamente sirve para hacer reír, sino que se convierte también en una especie de sistema de pensamiento.

-¿Cree que `el mundo es un lugar raro habitado por gente más rara todavía´?

-Sí. Y menos mal porque si no, de dónde íbamos a sacar tantos personajes.

-La vida ¿es `más supervivencia que otra cosa´?
Supongo que sí, porque a fin de cuentas todos estamos condenados a la suerte de los pícaros, de sobrevivir día tras día. Y buscarnos el apaño y situarnos en el mundo y hacernos un lugar en la realidad y estamos condenados día tras día a lograr eso, aunque tengamos más o con menos éxito. Pero estamos obligados a la supervivencia continua.

-Pero ¿no es diferente vivir que sobrevivir?

-Creo que limitamos mucho la idea de pervivencia a la condición laboral. El empleado de un banco no tiene ideas de subsistencia diaria porque tiene su vida resuelta allí, lo haga mejor o peor. Pero por ejemplo el que se dedica a escribir está obligado a una supervivencia continua, nunca puede desquitarse, nunca puede bajar la guardia. Y como escritor sí se siente uno como un superviviente porque tiene que estar demostrando cada día que es capaz de desempeñar el trabajo que ha elegido desempeñar.

-Hablaba de vivir como de aplicar la voluntad...

-Sí, a veces parece que si uno aplica la voluntad a la vida te conviertes en más dueño de tu vida.

-¿Siente necesidad de controlar sus obras o sus personajes se le escapan alguna vez?

-Creo que a los personajes hay que saber darles el trato que requieren cada uno. Hay personajes que se te pueden ir de las manos, personajes que piden un crecimiento desmesurado y lo exigen, casi, y ahí tiene uno que controlar para los equilibrios del conjunto. Y otros que, al contrario, ves que se quedan tan insignificantes que tienes que regalarles un poco más de vida. Creo que, a fin de cuentas, la escritura de una novela se basa en una suma de equilibrios. Tienes que estar equilibrando determinados factores para que todo, aunque no sea un resultado convencional de planteamiento, nudo y desenlace, tenga una armonía y funcione por muchas ramificaciones que tenga y personajes que haya. Entiendo que la búsqueda de esa armonía es lo esencial en la novela.

-Su protagonista recuerda su infancia y habla de ella como un periodo de aprendizaje del terror. ¿Qué opina usted?

-Creo que sí. Creo que durante la infancia es cuando nos inculcan todos los pánicos que luego tenemos que ir superando, cuando no pactando con ellos, el resto de nuestra vida. Por ejemplo, para mí la noche de Reyes Magos era una noche de terror. Porque iban a entrar en casa unos ancianos barbudos vestidos con ropas exóticas que venían de países lejanísimos montados en camellos, que eran inmortales, que iban a entrar en casa, que tenías que estar dormido... con lo que te pasabas la noche fingiendo que dormías. Era una noche de absoluto pánico. Y creo que la infancia es eso, donde te inculcan todos los miedos y los miedos se te van grabando y aprendes a convivir con el terror, con lo inexplicable, como los vampiros de las películas... Es una etapa complicada.

-¿Somos `frágiles´ y `perecederos´?

-Me temo que sí.

-¿En las novelas `no hay quien viva´?

-Es complicado vivir en las novelas, desde luego. Los pobres personajes de las novelas tienen que pasar unos apuros. En cierto modo, los personajes de las novelas están condenados a que todo lo que les ocurra sea significativo, sea esencial.

-Y en la vida...
Sí, pero en la vida real por lo menos hay algunas tardes en las que no pasa nada, en que estás tranquilamente en casa, leyendo, tomándote un té, no suena el teléfono. Pero en una novela si un personaje está una tarde en casa tienen que pasar montones de cosas, desde que entre un dragón por la ventana hasta que haya un terremoto.

-¿Cree, como su personaje, que la interrogación y la admiración son las peores cosas que le pueden pasar a la cabeza humana? ¿Pero no son los orígenes de la creación, su motor?

-Sin duda que es el motor de la creatividad. La creación, a fin de cuentas, es una gran pregunta. Una pregunta continua. Y una pregunta que te respondes con otra pregunta. El motor es ese: la insatisfacción, la incertidumbre, ante lo creado. Y sobre todo la incertidumbre ante lo que piensas hacer.

-¿Sentía la incertidumbre de no ganar este premio?

-Sí. Alguna posibilidad tenía porque ya uno ha acumulado muchas tablas, pero hasta el final no lo sabes.

-¿Conoce la literatura gallega que se hace hoy? ¿Qué opinión le merece?

-Sí, conozco a muchos escritores gallegos y creo que el estado de salud de la literatura gallega es muy bueno. La literatura gallega, tanto en su propio idioma como en castellano, tiene representantes muy relevantes hoy por hoy. Además, tanto en poesía como en novela.
*

El Correo Gallego: Xurxo Fernández
05.03.2007
LA ROSA DE LOS VIENTOS

Los frutos frescos del Nadal 2007

Todos ustedes saben que el Premio Nadal se otorgó por vez primera en el año 1944. Y también saben que, en esa primera ocasión, lo ganó una escritora entonces desconocida con una novela extraordinaria. Era Nada, de Carmen Laforet. Pero, seguramente, muy pocos de entre ustedes sabrán que el finalista, con En el pueblo hay caras nuevas, fue uno de los grandes de nuestras letras, José María Álvarez Blázquez.
   A partir de ese momento van a darse casos similares. Ocasiones en las que el finalista es tanto o más importante que el ganador. Circunstancia que se dará al año siguiente, cuando  Francisco García Pavón –por Cerca de Oviedo– se ve destronado por La luna ha entrado en casa, de Félix Tapia. Y con curiosidades como el duelo de titanes de 1947, donde la gigantesca Ana María Matute queda, con Los Abel, por detrás de La sombra del ciprés es alargada, de Miguel Delibes. O con verdaderas contradicciones, como la de 1952, cuando Vicente Risco queda, con La puerta de paja, tras Nosotros, los Rivero, de Dolores Medio.
   Poco a poco, el galardón irá cobrando un bien merecido prestigio, y, al mismo tiempo, servirá para que se den a conocer narradores que pronto serán considerados piedras miliarias de las letras hispanas. Así, en 1955 se le otorga a Rafael Sánchez Ferlosio por El Jarama, en 1957 a Carmen Martín Gaite por Entre visillos y en 1959 a Ana María Matute por Primera memoria.
 
Felipe Benítez Reyes con Xurxo Fernández
 En 1968, coincidiendo con el 25 aniversario del premio, se aumenta la dotación, alcanzando el medio millón de pesetas (una fortuna para la época). A tono con los fastos, ese año lo gana Álvaro Cunqueiro con la obra maestra Un hombre que se parecía a Orestes.
Andando el tiempo, ganarán el premio Francisco Umbral con Las Ninfas en 1975, Fernando Arrabal con La torre herida por el rayo, en 1982, o nuestro querido Alfredo Conde con Los otros días, en 1991.
   Este año ha recaído en Felipe Benítez Reyes por Mercado de espejismos, quedando finalista Carmen Amoraga por Algo tan parecido al amor.
El gaditano es más conocido como poeta (Trama de niebla) que como novelista. No es de extrañar, pues, que ésta le haya salido profundamente lírica.
   Aparte de una trama con trampa (una crítica a los best-sellers de tema esotérico-grialístico), es un experimento, a medio camino entre la alegoría beat y el humor fino y sarcástico a lo Thomas De Quincey. El autor considera que, precisamente, el humor es un sistema de pensamiento, no sólo una máquina de provocar hilaridad. Y le sale bordado. Desde un principio se empeña en entretener, y lo consigue. Llena de hallazgos felices, uno va disfrutando con lo que parecen glosarios o greguerías (“la pesadilla, ese sucedáneo democrático de la fantasía”, “con la ayuda de espejismos intelectuales como el amor o la teología”, “porque ellos están secuestrados por la Pasión, esa atenuante moral que tan útil resulta en teoría para los adúlteros...”).
   En resumen, una obra extraña y lindísima, que produce en el lector un embeleso sublime.
Por su parte, Carmen, la valenciana, recurre también al humor como tónico contra el desastre. Es notaria de ellos. De los venéreos, concretamente. “Quien no ha vivido un triángulo amoroso, conoce a alguien próximo que sí lo ha vivido. Y estas son historias que nos atañen a todos”, dice. Es cierto. Se presumía que el tema amoroso estaba a la baja. No obstante, la demanda se ha multiplicado. Por eso este libro va ya por su tercera edición.
Ameno, filosófico, hilarante con frecuencia, hará las delicias de los buscadores de utopías.
Carmen Amoraga con el periodista Xurxo Fernández
*

AGN: Anxa Correa

Felipe Benítez Reyes, escritor: "La vida es un truco de mago que se resuelve por sí solo al desaparecer"

Narrador y poeta, Felipe Benítez Reyes (Cádiz, 1960) obtuvo este año el Premio Nadal con 'Mercado de espejismos'. Se trata de una novela paródica de los libros de intrigas esotéricas e históricas de gran éxito que cuenta las aventuras de dos ladrones de arte a punto de retirarse.
Pregunta.-¿Cree que ‘Mercado de espejismos’ pasará a los libros de texto como ‘El Quijote’?
Respuesta.-No lo sé. Tampoco es una versión actualizada del Quijote, lo que tienen en común es la inspiración, el propósito paródico que hay de fondo en la novela. Cervantes en su día parodió los libros de caballerías y yo he hecho una parodia de las novelas actuales de misterios esotéricos, de conjeturas históricas discutibles, de supuestos misterios teológicos hasta ahora ocultos, y de ese tipo de literatura que prolifera hoy.
P.-¿Se refiere con su libro a ‘El código Da Vinci?
Anxa Correa con el escritor Felipe Benítez Reyes
R.-No exactamente. Creo que ‘El código Da Vinci’ es una novela cómica, creo que está escrita con propósito cómico, no creo que nadie pueda escribir eso en serio, pero hay mucha gente que no la lee como si fuese una novela, sino como la revelación de una trama genealógica sagrada que ha estado oculta hasta entonces. Hay mucha gente que cree que eso es una verdad histórica que estaba hasta ahora escondida. Cada uno delira como puede.
P.-¿Se pierde el sentido de lo que es literatura?
R.-Creo que sí, que se trastorna un poco la frontera. En una novela pueden aparecer dragones porque hay un pacto entre el autor y el lector para que esos dragones puedan existir en la literatura, pero si uno lee una novela y sale a la calle con el ánimo de encontrar un dragón, la cosa deja de ser literaria y pasa a ser un asunto psicológico.
P.-¿A qué se debe esta forma de captarlo como realidad? ¿Quizás hay una falta de formación?
R.-Es posible. Sobre todo es por eso, y por una debilidad por la superstición. El ser humano progresa, pero ese fondo supersticioso es consustancial en el género humano. En ningún caso lo cura el progreso.
P.-¿Cree que habrá una versión cinematográfica de este libro, como lo hubo del de Dan Brown y de anteriores premios Nadal?
R.-No, creo que mi novela es muy literaria y está muy basada en lo literario. No sé si se podrá adaptar al cine cualquier cosa, pero en principio no es una novela de esquema cinematográfico.
P.-La tía Corina en su libro dice que las palabras nacen para seducir y no para comunicar, ¿lo cree así usted?
R.-En parte sí, creo que también sirven para comunicar, pero quizás la necesidad básica pudiera ser la de seducir, que también se consigue por la comunicación. La formulación es truculenta.
P.-Juega mucho con las palabras a lo largo de la novela, ¿es una forma de seducir al lector?
R.-Me planteé la novela como una caja de sorpresas, de tener al lector en una sorpresa continua, que fuese una novela que las derivas de las tramas fuesen insospechadas, incluso impensables, que aparecieran personajes insólitos que añadiesen complejidad a la historia… Sobre todo, creo que es una novela de imposturas, en la que nunca se sabe qué es verdad y qué es mentira, la palabra espejismo en el título no es casual. Son todos los espejismos que somos capaces de trabar con la realidad. Una novela de imposturas y de impostores.
P.-¿Ese mercado de espejismos lo percibe también en la vida cultural?
R.-Yo creo que en todo. Creo que en realidad la vida es una especie de espejismo, de holograma que podemos interpretar de una manera o de otra, cada uno como puede y como sabe. Creo que en gran parte la vida consiste en eso: un espejismo, un truco de mago, que por mucho que lo intentes resolver, al final se soluciona por sí mismo al desaparecer.
P.-Si no es mucha indiscreción, ¿en qué se gastará los 18.000 euros del premio?
R.-Casi en nada, no sé. Cuatro cosillas.
P.-Quizás en una colección de arte, para hacerse con una cueva como la de su personaje?
R.-[Risas] No, no me caben ya los cuadros en casa.
P.-¿Es un mundo que le atrae, el del mercado del arte?

R.-Sí, es fascinante, sobre todo el de la pintura. Me fascina mucho el mundo de los mercaderes de arte y sobre todo el mundo de los falsificadores, que hay muchos también. Hay mucha falsificación seguramente buena y que puede competir con la original. Es un debate muy complejo. Hay cuadros de Picasso pintados por él que parecen falsos y falsos 'picassos' que parecen auténticos.
P.-¿Esto se puede extender a la literatura?
R.-Los falsificadores literarios son menos. Hay gente que no escribe los libros que firma, que lo escriben otros. Es también una forma de impostura, pero no suele estar relacionado con la literatura en sí, suelen ser operaciones de marketing en que la literatura es un factor secundario.
P.-¿Qué opina de la literatura gallega?
R.-Lo que conozco, me parece una literatura excelente, lo de hoy y lo de ayer. Conozco a algunos poetas gallegos y creo que cada uno tiene una tradición, pero no creo mucho en las corrientes regionales de la literatura. Creo que cada escritor funda su propia genealogía y crea su propia tradición a su medida.
P.-¿Teme convertirse en un escritor mediático?
R.-No creo. Soy un escritor que ocasionalmente se pone bajo los focos, pero a mí me interesa la literatura, no lo que está alrededor. Lo único que me compensa es escribir y esto [la promoción] son servidumbres.
P.-Hace una crítica de la literatura “mediocre” sin resultar pedante, ¿es todo por culpa del humor?
R.-Creo que las cosas sin humor no pueden funcionar. Si haces una parodia malhumorada te quedas malhumorado y áspero. Yo creo que el humor sirve para, entre otras muchas cosas, hacer reír. También para relajar la grandilocuencia, el patetismo, rebajar el mal humor… y mi ánimo no es inquisitorial, uso un tono amable y está hecho con un cierto encogimiento de hombros.
P.-¿Hace falta más humor en la literatura?
R.-El humor está mal visto, es curioso cuando el libro emblemático de nuestra literatura es el Quijote, que es precisamente una novela cómica. Sin embargo el humor está mal visto. En Cádiz el humor se considera una virtud intelectual.
*

Faro de Vigo: Carmen Villar

Felipe Benítez Reyes, ganador del Premio Nadal de novela: "Es obligación del escritor hallar el modo de contar cualquier historia" 

Este gaditano que ha tocado casi todos los géneros y que ya ha ganado premios como el de la Crítica o el Nacional de Literatura ha conseguido el Nadal con "Mercado de espejismos", una parodia, pero no por ello menos profunda, de las intrigas esotéricas. Benítez Reyes presentó ayer en Santiago la obra galardonada.  
  
Este gaditano que ha tocado casi todos los géneros y que ya ha ganado premios como el de la Crítica o el Nacional de Literatura ha conseguido el Nadal con "Mercado de espejismos", una parodia, pero no por ello menos profunda, de las intrigas esotéricas. Benítez Reyes presentó ayer en Santiago la obra galardonada.
- Dice su protagonista que las palabras deben volar un poco por encima de sí mismas. 
- El lenguaje literario debe ser creativo. Las palabras deben estar asentadas en su significado, pero reverberando.
- Contada con astucia, ¿la "vulgaridad cotidiana puede convertirse en un hito"?
- Cierto. Además creo que esa es la esencia de la literatura.
- ¿Hay "historias que no deben contarse"?
- Hay historias que se pueden contar. Es mérito del escritor y su obligación encontrar el modo de poder contar cualquier historia.
- A su protagonista le generan "intranquilidad" y "desconfianza" las simetrías del azar. ¿Le ocurre lo mismo?
- El azar es una concordancia misteriosa y desasosegante. Cuando se producen una serie de azares, te provoca inquietud. Nos tranquiliza más la realidad como algo caótico.
- ¿Para conseguir un best-seller basta con mezclar algo de la Biblia con un manual de física y química como dice?
- Como hay muchos libros ahora que se basan en eso... Era exagerar y llegar a esa broma.
- ¿Cree que "el mundo es un lugar raro habitado por gente más rara todavía"?
- Sí. Y menos mal porque si no, de dónde íbamos a sacar personajes.
- ¿En las novelas "no hay quien viva"?
- Es complicado. Los personajes están condenados a que lo que les ocurra sea significativo.
- Y en la vida...
- Sí, pero en la vida real por lo menos hay algunas tardes en que no pasa nada
-¿Conoce la literatura gallega de hoy?, ¿Qué le parece?
- El estado de salud de la literatura gallega es muy bueno. Tanto en gallego como en castellano, tiene representantes muy relevantes hoy por hoy. Y tanto en poesía como en novela.
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EFE - Santiago
1 de marzo de 2007

Benitez Reyes - “Mercado de Espejismos”  

   El escritor Felipe Benítez Reyes, último premio Nadal con “Mercado de Espejismos”, afirmó en declaraciones a EFE, que su intención al escribir esta novela era conseguir que fuera “una caja de sorpresas” y un “ámbito para lo imprevisto”.

   Benítez Reyes, que presentó hoy en Santiago de Compostela la obra ganadora del Nadal, explicó que “Mercado de Espejismos” es una novela repleta de personajes sorprendentes.
    “Quería crear una especie de laberinto de apariencias, una novela en la que nunca se sabe si es verdad lo que se está contando; nunca se sabe si los personajes que aparecen son reales, si es cierto lo que cuentan, si es media verdad o es media mentira”, dijo el autor.
   A través de una prosa envolvente y de una deslumbrante inventiva Benítez Reyes reconoce que conduce al lector a un territorio de fascinaciones y apariencias.
   Según él, se trata de “una actuación sobre la imaginación, una novela de ámbitos imaginativo, no sólo en el presente sino de imaginaciones históricas”, dijo para explicar que en la novela hay una recreación de muchas leyendas históricas al hilo de la trama.
    Respecto al escrupulosos respeto por el lenguaje en la novela, que la crítica calificó como “impecable”, Felipe Benítez declaró que “eso al menos intento en todas mis obras.
   Autor de una obra literaria que abarca casi todos los géneros, el escritor gaditano consideró que la poesía “si otorga una mayor precisión a la hora de utilizar el lenguaje” ya que el verso, dijo, es un lenguaje de mayor vuelo.
   Pese a ser una novela divertida escrita con una gran capacidad satírica, “Mercado de espejismos” tiene en su fondo un cierto sentimiento trágico, la conciencia de la fragilidad de la vida, del paso del tiempo, de la vejez de la muerte.
    Un obra que pese a llegar a ser pro momentos conmovedora e inquietante provoca carcajadas, porque su autor subrayó que el humor “sirve para muchas cosas, no sólo para hacer reír”.
   “Por ejemplo –opinó-, el humor sirve para afrontar situaciones dramáticas y para enfrentarse a ellas de una manera que no sea grandilocuente ni melodramática, ni basada en el patetismo”.

   Felipe Benítez Reyas (Rota Cádiz, 1960) es autor de una obra literaria muy densa y que ha sido galardonada con distinciones tan prestigiosas como el premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Entre sus novelas destaca Humo (Premio Ateneo de Sevilla en 1995)



Carmen Amoraga - Algo tan parecido al Amor

Finalista Premio Nadal 2007


Sinopsis 
  ¿Cuántos tipos de amor puede haber? ¿Cuál es el verdadero, el mejor, el preferible? ¿El de la esposa abnegada? ¿El de la amante despechada? ¿El de la adúltera? ¿El de la compañera, la cómplice, la amiga? Y, sobre todo, ¿cuál de ellos da la felicidad?
  La trayectoria amorosa de tres amigas, imbricada en otras tantas que corren en paralelo a sus vidas, sirve de vehículo a la autora para reflejar brillantemente las inquietudes emocionales que anidan en el corazón y en la mente de hombres y mujeres, las dudas, los miedos, las lealtades, las infidelidades… en definitiva, la nada fácil búsqueda de la felicidad, que a menudo nos hace recorrer enredados vericuetos emocionales.

Carmen Amoraga se revela en esta novela directa y fascinante como una narradora incisiva, capaz de llegar a lo más íntimo del lector de hoy mismo.

Carmen Amoraga (Picanya, Valencia, 1969) es licenciada en Ciencias de la Información y ha desarrollado diferentes labores como periodista para radio y televisión. Es columnista en el diario Levante-EMV y la Cartelera Turia, y colabora en tertulias en punto Radio, Radio 9 y Canal 9 TVV. Con su primera novela, Para que nada se pierda, obtuvo el II Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla. Ha publicado dos novelas más: La larga noche, Premio de la Crítica Valenciana, y Todas las caricias, además de Palabras más, palabras menos, una recopilación de sus artículos en prensa.


Prensa

EFE Santiago: Juan Rodil
1 de marzo de 2007

Benitez Reyes - “Mercado de Espejismos”  

   El escritor Felipe Benítez Reyes, último premio Nadal con “Mercado de Espejismos”, afirmó en declaraciones a EFE, que su intención al escribir esta novela era conseguir que fuera “una caja de sorpresas” y un “ámbito para lo imprevisto”.

   Benítez Reyes, que presentó hoy en Santiago de Compostela la obra ganadora del Nadal, explicó que “Mercado de Espejismos” es una novela repleta de personajes sorprendentes.
    “Quería crear una especie de laberinto de apariencias, una novela en la que nunca se sabe si es verdad lo que se está contando; nunca se sabe si los personajes que aparecen son reales, si es cierto lo que cuentan, si es media verdad o es media mentira”, dijo el autor.
   A través de una prosa envolvente y de una deslumbrante inventiva Benítez Reyes reconoce que conduce al lector a un territorio de fascinaciones y apariencias.
   Según él, se trata de “una actuación sobre la imaginación, una novela de ámbitos imaginativo, no sólo en el presente sino de imaginaciones históricas”, dijo para explicar que en la novela hay una recreación de muchas leyendas históricas al hilo de la trama.
    Respecto al escrupulosos respeto por el lenguaje en la novela, que la crítica calificó como “impecable”, Felipe Benítez declaró que “eso al menos intento en todas mis obras.
   Autor de una obra literaria que abarca casi todos los géneros, el escritor gaditano consideró que la poesía “si otorga una mayor precisión a la hora de utilizar el lenguaje” ya que el verso, dijo, es un lenguaje de mayor vuelo.
   Pese a ser una novela divertida escrita con una gran capacidad satírica, “Mercado de espejismos” tiene en su fondo un cierto sentimiento trágico, la conciencia de la fragilidad de la vida, del paso del tiempo, de la vejez de la muerte.
    Un obra que pese a llegar a ser pro momentos conmovedora e inquietante provoca carcajadas, porque su autor subrayó que el humor “sirve para muchas cosas, no sólo para hacer reír”.
   “Por ejemplo –opinó-, el humor sirve para afrontar situaciones dramáticas y para enfrentarse a ellas de una manera que no sea grandilocuente ni melodramática, ni basada en el patetismo”.
   Felipe Benítez Reyas (Rota Cádiz, 1960) es autor de una obra literaria muy densa y que ha sido galardonada con distinciones tan prestigiosas como el premio de la Crítica y el Premio Nacional de Literatura. Entre sus novelas destaca Humo (Premio Ateneo de Sevilla en 1995)





AGN:  Anxa Correa

Carmen Amoraga, escritora: "Los best-sellers están haciendo un favor a la literatura"

Con 'Algo tan parecido a la felicidad', la escritora y periodista  Carmen Amoraga (Picanya, 1969)resultó finalista en los premios Nadal con una historia sobre las relaciones a tres bandas.

Pregunta.-*Este reconocimiento supone una mayor presión para la próxima obra?
Respuesta.-Creo que no, porque supone un aliciente. Al contrario este premio es un aval, y una tranquilidad, porque me indica que está en el camino adecuado. La presión para escribir de la mejor manera posible se tiene siempre, siempre intentas hacer tu trabajo de la mejor manera posible. Cuanta más experiencia tienes, más has aprendi y de un libro a otro esperas hacerlo mejor.
P.-*Qué tal se lleva la práctica del periodismo y de la literatura?
R.-Bien, porque yo no soy ahora periodista de redacción, ahora va más por libre, colaboro en distintos medios. Así que por la parte de falta de tiempo, se lleva bien, y por la parte de práctica, también porque la herramienta de trabajo, es la misma, la palabra, y el objetivo del trabajo también: contar algo. No noto mucho cambio entre ser periodista y ser escritora.
P.-La novela tiene una base real, *se basa en historias reales ¿personas que conoce, o en titulares de periódicos?
R.-Se basa en mucha gente que conozco y en mucha gente que no conozco, porque es una novela que no es real, aunque es muy realista. Creo que hay un manual no escrito pero que seguimos todos, que es el manual del amante y del engañado, por el que ante determinadas situaciones reaccionamos igual, como si siguiésemos un patrón. En ese sentido, no me he inspirado en una persona real y me he inspirado en todas, porque todos seguimos el tópico.
P.-*Hay mucho sentimiento de culpa?
R.-Son relaciones en las que hay dos tipos de culpa: la que viene de fuera y la que te impones tú mismo, y eso está ligado al cristianismo y a nuestra educación. Desde fuera este tipo de relaciones se juzga con muchísima ligereza, porque no se tiene en cuenta que es mucho más fácil entrar de lo que se piensa desde fuera y mucho más difícil salir. Y se culpa a los tres. Al infiel se le tacha de cínico, de cobarde,? al amante, de persona sin escrúpulos, frívola,? al engañado, de mirar al otro lado, de conformarse? Pero desde dentro también se sienten muy culpables. El humor y la ironía están muy presentes, porque para la supervivencia emocional, hay dos pilares fundamentales: el sentido del humor, como fin que te permita distanciarte de ti mismo, y los buenos amigos, los que se quedan y te juzgan, los que te apoyan pase lo que pase.
P.-*El amor es el sentimiento que mueve el mundo?
Anxa Correa con Carmen Amoraga
R.-Creo que es un buen sentimiento; si no lo es, podría ser uno bueno. Por desgracia hay otros muchos sentimientos que lo mueven, pe creo que el más digno sería el amor
P.-*Qué es lo que más se parece al amor?
R.-Lo que más se parece al amor no es bueno. Cuando nos enamoran de la idea del amor, de una fantasía que sólo está en nuestra cabeza por la que atribuimos a la persona con la que estamos cualidades que no tiene, que están sólo en nuestra cabeza, es algo que se parece, pero no es el amor. Conformarse con algo es muy parecido al amor. Y creo que hay demasiado conformismo.
P.-*Cree que hoy en día se buscan relaciones de forma muy artificial?
R.-Vivimos en una sociedad e~ que todo es muy rápido y muy fáci1 Creo que eso lo hace a lo mejor más superficial. Cuando una persona busca, a veces encuentra lo que quiere y a veces lo que puede. Creo que no hay reglas, hay muchas parejas sólidas que se han formado por internet, por ejemplo..
P.-*Cómo ve el panorama literario?
R.-Lo veo bien, aunque aquí siempre nos quejamos de lo poco que lee para lo mucho que se publica, creo que se lee cada vez más y coro más criterio. Sigue habiendo mucha gente que sólo compra un libro o dos al año, y a lo mejor esa gente tiene la llave de que ese libro funcione muy bien o sea uno más. Lo malo es que esa llave muchas veces sólo se abre para los libros de best-sellers, pero creo que los best sellers les están haciendo un gran favor a la literatura, están formando lectores, una labor que a lo mejor debería hacer más la administración. Lo fundamental es crear lectores, que la lectura se considere divertido y enriquecedor.
P.-*A qué escritores gallegos lee?
R.-A Susana Fortes, a Marta Rivera de la Cruz, Manolo Rivas? Los conozco como autores en castellano. Y algunos me parecen deliciosos como Manolo Rivas.
P.-Se refiere a muchas mujeres, *está cambiando el papel de las mujeres en la literatura?
R.-Creo que cambió hace tiempo, que cada vez hay más mujeres que escriben y que escriben bien y distinto, y que demuestran que no hay literatura de mujeres ni literatura para mujeres. Son etiquetas que irritan bastante. Creo que hace bastante tiempo que las mujeres está publicando al mismo nivel que los hombres.
p.-*Cuáles son sus proyectos?
R.-Seguir escribiendo. Mi sueño es seguir teniendo imaginación para escribir.
*

Faro de Vigo: Carmen Villar 

Carmen Amoraga Finalista del Premio Nadal de Novela

"La ficción debe tener un componente de conflicto"

La periodista valenciana Carmen Amoraga no esperaba llegar a la final con "Algo tan parecido al amor", aunque no es el primer galardón que recibe y se trata de la cuarta novela que escribe. El amor es el protagonista absoluto.

-¿El amor duele?

- A veces. Y no es malo que duela, sino que lo haga continuamente.
-¿Y nos redime?
-El amor no es redentor. No te hace una persona mejor: lo sientes como eres.
-Entonces, ¿lo que necesita el mundo no es amor?
-Si, me parece que lo necesitamos. Si no lo tuviésemos, sería peor. Pero no creo que sea lo único que necesitamos. Creo que nos parece que es lo único que necesitamos cunado nos falta. Pero ocurre lo mismo con el dinero o el trabajo  Tenemos tendencia a pensar que lo que nos falta es lo único que necesitamos.
-¿La infelicidad es más literaria que la felicidad? 
-Creo que la ficción tiene que tener un componente de conflicto, porque si no a lo mejor se nos cae un poco de las manos. O ese es el miedo que tenemos los escritores.
-¿Debemos tener la vida que merecemos y que merecemos la vida que soñamos?
-Sí
-¿Deseaba la que tiene?
-Sí
-¿Era la que soñaba?
-No exactamente , pero la verdad es que la deseo.
Carmen Amoraga con Carmen Villar de Faro de Vigo

ABC: Ana Martínez
6-3-2007


“Vía máis sinxelo ser a primeira en pisar a lúa que facer un libro”

Carmen Amoraga – Xornalista e escritora, en 1997 acadou o “Ateneo Joven”, e una década despois, é finalista do “Nadal”

Algo tan parecido al amor” é una novela de lectura fácil pero con gran complexidade de fondo, a inherente a todo ser humán. A autora entra de cheo no mar turbulento das relación amorosas, e cautiva

¿Cantos tipos de amor pode haber?, ¿Cal é o verdadeiro?, ¿e o que proporciona maior felicidade? A traxectoria sentimental de tres amigas, imbricada en outras tantas que corren en paralelo ás súas vidas, serve de vehículo a Carmen Amoraga para reflexar as inquedanzas emocinais que anidan no corazón e na mente dos homes e as mulleres, as dudas, os medos, as lealtades, as infidelidades… Esta novela, finalista do Premio Nadal 2007, amosa a una narradora incisiva, que é quen de chegar ó máis íntimo do lector. De carácter afable e atento, respostou gustosamente ás preguntas de ABC, aínda estando en horario laboral.

A súa carreira é filgurante, xoga xa en primeira división, ¿qué metas ten?
Seguir como estou, coa mesma ilusión. Tiven moita sorte no 1997 con “Para que nada se pierda”, coa que gañei o II premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla, que me abriu moitas portas, e agora, xa que co Nadal, carafías, o teu nome está ó lado dos imprescindibles.
Qué supón este recoñecemento, hai una maior presión de cara á próxima obra?
Non, porque ese sentimento sempre está aí, máis no meu caso, polo meu carácter inseguro. Dende que empezó ata que remato pregúntome se o que fago chegará a algún lado. Existe esa responsabilidade de non defraudar ós lectores. Un galardón é, en realidade, un aval, una tranquilidade; facilita as ventas e permite ver que estás no camino axeitado.
A súa ultima criatura, ¿está feita dende a sensibilidade feminina?

Si e non. Eu son una muller; e puxen nela toda a miña sensibilidade, pero no é para mulleres nin de mulleres, son historias de amor que lle pasan á mayoría das persoas. De feito, seguro que coñeces a alguén con alguna destas vivencias.
Ten una base real, ¿basease en casos que coñece?, ¿hai algo de autobiográfico?
E moi realista, non real. Hai moitos casos que vin, outros que me contaron, e tamén que vivín. Creo que hai un manual non escrito pero que seguimos todos, que é do amante e o do amante e o do engañado, porque ante determinadas situacións reaccionamos do mesmo xeito. Neste senso, non me inspirei nunha persoa real, e inspireime en todas.
¿Pódese confiar en alguén que foi infiel?
Si. Non é una patoloxía. Creo nela coma circunstancia, que ten consecuencias nun entorno en un periodo de tempo, pereo ninguen che marca. É máis importante a lealdade.
¿Hai moito sentimento de culpa?
Xulgamos e culpamos ós protagonistas do triángulo. E fíxate o distintas que se ven as cousas, dependendo de que lado estés. Cúlpase ós tres. O infiel  por cínico e cobarde, ó amante por frívolo, ó enganado, ás veces, por mirar a outro lado e conformarse. E, dende dentro, o sentimento de culpa é moi profundo, por parte de todos, ata do engano, que se pregunta que é o que fixo mal. Son relacións conflictivas, cunha aposta forte polo que se cree que se quere, que isto é o que pasa máis veces, anque poda ocurrir o contrario.
O amor move o mundo?
E una das forzas, pero tamén o son a ambición e a envexa.
Algo parecido ó amor é…
Nomorarse da idea do amor, nisto é no que me centro, pero tamén conformarse. Ás veces topas o que queres e outras o que podes.
Como ve as relación actuáis?
Moi rápidas, con falta de tempo para afondar nelas. Aínda vivindo xuntos, vémonos para cear. Peo non quero transmitir una visión apocalíptica.
¿É máis grande o amor por un mesmo que polos demáis?

O contrario, hai moita xente con problemas de autoestima
¿A amizade é a nosa vedadeira táboa de salvación?
Na vida hai xente de paso, e só uns poucos que están todo o tempo. Con eles non temos sentimento de posesión, de exclusividade, somos máis condescendientes, hai menos sobresaltos… É un lazo máis estable.
¿Nota moito cambio entre ser xornalista e escritora?
A esencia é a mesma, contar historias, e a ferramenta é igual, as palabras. Como di Felipe Benítez, que é moi simpático, se fose cazadora de coellos e escritora sí a notaría máis.
¿Cando xurdiu a súa vocación?
De moi pequeña xa dicía que quería ser xornalista e escritora. Escribín moitas cousas de adolescente, novelas rosas que agora vexo horribles, relatos…
Pero vía máis sinxelo ser a primeira muller en pisar a lúa que escribir un libro. A millor maneira de entrar neste mundo é presentarse a un concurso. Eu tiven sorte, e veume todo máis rodado. Resultoume máis complexo atopar un bo emprego coma xornalista.
Non se trabuca no seu comentario. “Algo tan parecido al amor” cumpre hoxe un mes e xa vai pola súa terceira edición. Esta inmersión Valente, que da a impresión de non querer deixar ningún cabo solto nin marxinar ningún punto de vista, amosa una constante reflexión sobre os papeis de esposa e amante (para a amante “a outra” é a esposa) ou sobre o sentido de culpa de quen mantén una relación cunha persoa casada. Un mar turbulento que engancha e seduce. 

FOTOS DE LOS ESCRITORES DURANTE EL DÍA DE PROMOCIÓN EN SANTIAGO


María Arias, Carmen Amoraga y Felipe Benítez Reyes
Ramón Castro de Onda Cero con Felipe Benítez Reyes
Carmen Amoraga con Ramón Castro de Onda Cero

Juan Castro de Xornal dixital con Carmen Amoraga

Juan Castro de Xornal Dixital con Felipe Benítez Reyes

Carmen Amoraga, Felipe Benítez Reyes con Carmen  Pérez de TVG 

Carmen Amoraga con Carmen Pérez de Televisión de Galicia

Felipe Benítez Reyes, Carmen Amoraga y Pilar Lucas

María Arias, Carmen Amoraga y Pilar Lucas