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jueves, 4 de marzo de 2010

Eduardo Lago: Llámame Brooklyn y Marta Sanz: Susana y los Viejos

17 de febrero de 2006 PREMIO NADAL
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Eduardo Lago: Llámame Brooklyn
Premio Nadal 2006

Un periodista del New York Post recibe la noticia de que su amigo Gal Ackerman, veinticinco años mayor que él, ha muerto. El suceso le obliga a cumplir un pacto tácito: rescatar de entre los centenares de cuadernos abandonados por Ackerman en un motel de Brooklyn una novela a medio terminar. El frustrado anhelo de su autor era llegar a una sola lectora. Nadia Orlov, de quien hace años que no se ha vuelto a saber nada.
Sinopsis
Llámame Brooklyn es una historia de amor, amistad y soledad, así como la crónica de un itinerario vital repleto de tachaduras e iluminaciones. Coney Island, la Toscana, los fumadores de opio d Chinatown, un bar del madrileño barrio de Cuatro Caminos durante la guerra civil o la gasolinera donde un anciano negro y ciego se gana la vida recitando la Biblia de memoria son algunos de los escenarios en los que transcurre Llámame Brooklyn, los distintos puntos de fuga remiten incesantemente a un bar de marineros donde los dos narradores van dando forma a una novela que es un canto al misterio y el poder de la palabra escrita y que sorprende y fascina al lector a cada página.

Llámame Brooklyn es una novela ambiciosa sobre la amistad, el amor y la lealtad, en la que la historia se construye de modo caleidoscópico. Un hito literario insólito en la tradición narrativa española.
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Eduardo Lago (1954). Tras pasar la mayor parte de su vida en Madrid, se traslada a Nueva York, donde vive desde hace casi veinte años. Colaborador de diversos medios españoles, en 2001 obtuvo el Premio de Crítica Literaria Bartolomé March por un estudio sobre las traducciones al español de Ulises de James Joyce. Doctor en literatura por la Universidad de la Ciudad de Nueva York, es profesor en la prestigiosa universidad Sarah Lawrence. Llámame Brooklyn es su primera novela.
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Cuando empecé a leer Llámame Brooklin, me topé con un Cementerio Danés, con acantilados y con carreteras sinuosas que lindaban con escabrosos precipicios, que caían en vertical, sobre un océano Atlántico que se batía con toda su furia, de agua y espuma, encima de los farallones que separaban al mar del cielo y de la tierra, la Horquilla del Diablo.
Esto no tendría más importancia que la narración de la novela en sí misma, sino fuera porque el texto que nos
narra Eduardo Lago semeja como almas gemelas a la Costa da Morte y al Cementerio de los ingleses, ambos, costa y cementerio, vinculados desde antaño a la historia de los naufragios de los pueblos costeros de Galicia.
Aproveché un momento de la promo para comentarle la similitud entre la costa gallega y la costa norteamericana que Eduardo narra en su premiada novela Llámame Brooklin, Eduardo me dijo “no conozco A Costa da Morte, ni el Cementerio de los Ingleses”. En otra ocasión, cuando vuelva a Galicia aprovecharé el viaje para visitar la zona.


Cementerio de los ingleses

Eduardo Lago, Marta Sanz y María Arias



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Marta Sanz: Susana y los viejos
Finalista Premio Nadal 2006

Sinopsis
Amores y desamores, pasiones y odios marcan un juego de espejos en el que la autora desvela la frágil frontera de las conversaciones y entra de lleno en las confrontaciones generacionales, sexuales o de clase, dejando al descubierto los lugares comunes de nuestra doble moral. Marta Sanz nos presenta un certero retrato psicológico y social de un mundo colmado de patrones impuestos y, al tiempo, una reflexión sobre la cobardía y contra la idea de que el amor es blandenguería o renuncia.
Susana y los viejos es una novela coral que se vertebra en torno a tres generaciones de hombres y mujeres. Mujeres que los hombres de sus vidas sólo saben ver a través del filtro de un estereotipo al que ellas no se ciñen: son libres, racionales y extremadamente civilizadas, tanto que, para sobrevivir, han de comportarse a veces de un modo salvaje que rechaza los paños calientes y el lavado de cicatrices.

Susana y los viejos es una narración vibrante en la que se cuestiona los conceptos herméticos que atañen a la familia, los afectos, la libertad o el amor.

Una de las anécdotas de la promo estuvo protagonizada por la escritora Marta Sanz cuando se encontró con dos ex alumnos que la entrevistaron, Elena Pérez periodista de ABC, y Alejandro Macias de Localia TV. Profesora y alumnos en un cerco de emoción se interesaron los unos por la otra, y viceversa, intercambiando los afectos y los recuerdos compartidos en las aulas.

Marta Sanz con Elena Pérez


ENTREVISTAS a Eduardo Lago


El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos

Eduardo Lago se alzaba con el premio Nadal 2006 gracias a Llámame Brooklyn. Afincado en Chelsea, Nueva Cork, estudió en su día las traducciones de Ulises. Y se nota esa filia a las estructuras literarias complejas. Como las que manejaba Joyce. Como las de su exegeta Julián Ríos. También, como las de John Dos Passos. Pero de casta le viene al galgo. Lago, sobrino del pintor Lago Rivera, ha heredado los genes que marcan el buen gusto. Y está satisfecho: “Quería hacer una estructura muy ambiciosa, con la mayor dificultad, bastante inventiva como para poder economizar el mar de historias con la que tenía que bregar, como dicen los portorriqueños; y por las primeras reacciones que me han llegado de los lectores es que ha salido bien, que no se pierden. Y que habiendo hecho una novela sin traicionar ninguno de mis principios éticos y estéticos, ha sido reconocida. Me parece alucinógeno, pero ha pasado”.


Xurxo Fernández, Marta Sanz y Eduardo Lago




Faro de Vigo y La Opinión (A Coruña): Carmen Villar
Titular: “Los escritores somos peligrosos porque lo transformamos todo”

"Llámame Brookyn” es la novela con la que Eduardo Lago, descendiente de gallegos y profesor en una universidad neoyorquina, ha conseguido el premio Nadal. Quince años de trabajo para un libro que versa sobre la escritura de otro libro, cuando un autor promete a otro finalizar una obra inconclusa. Y, de fondo, paisajes de Estados Unidos y el bar de un gallego que hizo las Américas. Lago habló ayer de su obra en Santiago.
- Un libro sobre otro libro… ¿Qué pretendía?
- La novela celebra tres cosas con mucha contundencia: la amistad y la fe en la literatura.
- El autor que recoge el testigo le pregunta al más joven por qué escribe. ¿Y usted?
- Quería que mis personajes se ocuparan de resolverme ese problema. Hay cierto parecido en algunos momentos en la actualidad de Gal hacia la literatura y la que tengo yo, en el sentido de que no tiene interés por publicar, sino porque es una necesidad interior. Y este es un secreto que será la primera vez que cuente. Una historia, que aparece en el libro, disfraza una anécdota de mi tío, el pintor coruñés Antonio Lago. Había perdido un pulmón y el que le quedaba le funcionaba muy mal. El médico le dijo: “Como sigas pintando, te vas a morir”. Y él le respondió: “Es al revés: si no pintara, me moriría”. Esa visión del arte como necesaria es la que yo reflejo en la novela.
- Otro personaje, Alston, asegura que, con un libro, basta. ¿Es eso válido para usted?
- Esa anécdota también es real y se basa en mi encuentro con otro escritor. Yo no pienso que con un libro baste y me siento con energía para seguir. Pero en la novela todos los detalles que cito componen una poética muy cercana a la mía, aunque yo no estoy teniendo la purea radical de unos hombre que quemaban sus escritos y que aseguraban que 63 páginas de obras completas suponían haber escrito demasiado.
- ¿Alguna vez se lanzó estimulado por un título?
- Sí, eso me pasa a mí.
- “Ante una página en blanco hace falta un sortilegio para producir el milagro”. ¿Es así?
- Le tengo respeto a la página en blanco, pero no miedo. Yo no tengo ningún problema para llenar la página de signos. Yo escribo muchísimo y a gran velocidad, y luego paso meses limpiando. Del capítulo siete escribí 70 versiones.
- ¿El “Okland” existe? ¿Y lo regenta un Frank gallego?
- Sí, y era de un gallego, un tal Montero de Meirás. Toda mi familia paterna es de A Coruña. Y el personaje de Frank es un homenaje porque creo que los gallegos tienen esa cosa celta que comparte uno de los autores más admirados por mí, Joyce, esa fuerza narrativa espontánea que tenía Cunqueiro donde todo se convierte en historia. Un poco de eso viaja por mi sangre.
- Los escritores, dice Frank, transformaban la realidad. ¿Escribir es eso?
Sí. Somos una raza peligrosa, transformamos todo, lo cambiamos, pero para llegar a un nivel expresivo diferente.
- Cada uno tiene un cuadro que es suyo, dice. ¿En su caso es…?
Es la “Vista Delft”, de Vermeer. La teoría es de un amigo y me gusta porque se parece mucho a las teorías totémicas de los aztecas, que dicen que tenemos un animal que es nuestro doble.

Carmen Villar con Eduardo Lago


Fotos de Eduardo Lago con los periodistas que lo entrevistaron durante la promo en Santiago.

Ramón Castro de Onda Cero


Antonio Soto de AGN, Axencia Galega de Noticias

Elena Pérez de ABC


Juan Castro de TVG
Juan Rodil de EFE

Radio Galega



ENTREVISTAS a Marta Sanz


El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos
20 de febrero 2006

La finalista del Premio Nadal 2006 fue Marta Sanz, por Susana y los viejos. Le salió sensual, adictiva, fantástica. “Estoy satisfecha con el retrato psicológico de unos personajes que son difíciles de tratar. Los he hecho verosímiles, y eso en literatura es complicado. Y por poner la referencia cultural al servicio de la construcción del puzzle de la identidad de cada uno de ellos. Y el ejemplo es haber conseguido no hacer la asistenta Clara una chacha. Hay un urdimbre de referencias pictóricas, cinematográficas e incluso musicales”.
En resumen. Destino ha vuelto a sus cimas gloriosas, de Cunqueiro a Martín Garzo.

Xurxo Fernández con Marta Sanz




Faro de Vigo: Carmen Villar
19 de febrero 2006
Titular: “Escribir sobre la muerte es una obligación moral”
La autora defendió en Santiago que las mujeres deben perder el miedo a la soledad.

La vejez, el miedo a la muerte y otros asuntos no muy agradables, pero sí muy humanos, se dan cita en “Susana y los viejos”, el libro que le ha valido a Marta Sanz ser finalista del Premio Nadal. La autora estuvo en Santiago para presentar una novela que ofrece una imagen de la mujer más allá de los tópicos y defiende hacerse mayor con dignidad.
La vejez, la muerte, la decrepitud… ¿No le da miedo escribir sobre esos temas?
Cuando uno escribe sobre la muerte, sobre la enfermedad y sobre la vejez, de alguna manera está conjurando s sus propios demonios. Hablar de estos temas puede ser desagradable, pero creo que es una obligación moral para el que escribe y para el que lee. Lo que pretendo es dramatizar porque tener miedo a la muerte es absurdo. Yo quiero que tengamos miedo a cosas reales, contra las que verdaderamente se pueda combatir. Temer a la muerte me parece una forma de alienación.
- Como escritora, ¿le gustan las historias ajenas?
- Un escritor nunca parte de historias ajenas. Siempre partimos de historias propias que reconstruimos. En el fondo, siempre estamos contando historias que nos han tocado.
- ¿Dejarse llevar por la imaginación es terapéutico?
- No creo que la literatura tenga nada de terapéutico. Sí puede incluir eso, pero me interesa más aquella en la que la imaginación del autor es reconocible e identificable por parte del lector, que puede asociar lo que lee a su vida cotidiana.
- La ciencia ficción no le gusta entonces…
- Me gusta muchísimo, pero soy fanática del terror. Cuando recogí el “finalismo” del Nadal, como yo le llamo, dije que mi novela era una novela de terror realista o realista de terror porque los clásicos dicen que el mecanismo del terror consiste en conseguir que las cosas de la realidad cotidiana se vuelvan extrañas. Y yo creo que vivimos en un mundo en que estamos rodeados de elementos de extrañamiento que hacen de esta sociedad un lugar terrorífico.
- “Todas las mujeres del siglo XXI somos víctimas”, dice Lorena. ¿Lo somos?
- Estoy absolutamente convencida. Por la historia que tenemos a nuestras espaldas y porque las mujeres que en apariencia se emancipan, lo hacen muchas veces reproduciendo unos esquemas en el mundo del trabajo que son los propios del varón en los sistemas capitalistas más bestias y más salvajes, con lo cual la emancipación en el trabajo es una trampa terrible que yo no sé cómo podremos solucionar.
- “La única obligación que tenemos las mujeres es perderle el miedo a la soledad”.
- Comparto esa opinión porque creo que tenemos una serie de dependencias afectivas monstruosas. No sé si los hombres las tendrán, pero lo disimulan más. Tenemos que intentar salir de esta bolsa fetal en la que vivimos y pensar que, si no te quieren, no pasa nada.
- En el libro también se reflexiona sobre la palabra como instrumento de poder.
- Sí, hay una escena en la que Max se acuesta con su novia y piensa en Clara y diferencia: “Lo que en Pola son senos, en Clara son tetas”. También en el libro hay una reflexión sobre el significado social del cuerpo y cómo los cuerpos no significan lo mismo dependiendo de la clase social a la que pertenezcas. Y que no es lo mismo el cuerpo de la salud que el de la enfermedad, el de la vejez que el de la juventud y el cuerpo del rico que el del pobre. La lengua es un instrumento de poder y eso las pobres tienen “chocho” y las ricas “vagina”
- Entonces la revolución tendría que empezar por apoderarse del lenguaje y no de los medios de producción…
- Por las dos cosas.

Carmen Villar con Marta Sanz

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Marta Sanz y María Arias


A continuación, fotos de Marta Sanz con los periodistas que la entrevistaron en Santiago




Alejandro Macias de Localia


Ramón Castro de Onda Cero

Antonio Soto de AGN Axencia Galega de Noticias

Juan Castro de TVG

Juan Rodil de EFE

Radio Galega

domingo, 24 de mayo de 2009

Pedro Zarraluki: Un Encargo Difícil, Nicolás Casariego: Cazadores de Luz. Premio Nadal 2005

4 de marzo de 2005

Pedro Zarraluki: Un encargo difícil
Premio Nadal

En Un encargo difícil, dos mujeres nos van a demostrar que hasta en las peores condiciones es posible empezar la vida de nuevo. Porque todo aquello que nos hace felices siempre dependerá más de la integridad de ciertas personas que de las leyes que nos gobiernan.

Sinopsis
Verano de 1940. Leonor, esposa de un alto cargo republicano fusilado al final de la guerra, y su hija Camila son enviadas a un destierro forzoso a la isla de Cabrera. Como única compañía tendrán al matrimonio que atiende una cantina miserable, algún pescador, un ermitaño alemán y un destacamento militar atemorizado por un posible ataque del ejército inglés. Entretanto, en Mallorca, un hombre recibe un encargo de las autoridades que puede redimirle de su turbio pasado. Pedro Zarraluki se sirve de una trama apasionante para convertir esta isla mediterránea en un orbe singular en el que es imprescindible reinventar las reglas y las relaciones para alcanzar la armonía. Una lúcida indagación narrativa que va de la amistad a los pactos de silencio, del desaliento al optimismo.
Una novela magnífica de supervivientes y, al mismo tiempo, un canto a la energía inagotable con que nos reponemos de las desdichas con las que nos castiga la historia.


Pedro Zarraluki nació en Barcelona en 1954. Ha escrito dos libros de relatos, Galería de enormidades y Retrato de familia con catástrofe, y las novelas La noche del tramoyista, El responsable de las ranas, galardonada con el premio El Ojo Crítico. Hotel Astoria, Para amantes y ladrones y La historia del silencio, que se hizo merecedora del premio Herralde de novela. Su obra ha sido traducida a siete idiomas.



Nicolás Casariego: Cazadores de Luz
Finalista Nadal

Cazadores de luz es una novela de intriga y de amor, pero también la sugerente recreación mediante la palabra de un mundo en el que lo visual parece haber triunfado definitivamente.

Sinopsis
Mallick es un amoral vendedor de toda clase de productos, entre ellos él mismo. Su vida ordenada y consagrada a las transacciones comerciales y a la simulación se realterada por el desconocido sentimiento amoroso hacia una mujer aparentemente inalcanzable. Además, en esta ocasión su empresa quiere de él algo más que su trabajo: algo que está en su poder y que ya no es sólo cuestión de riqueza o de posición social, sino de vida o muerte.
Nicolás Casariego urde una trama que parte de un mundo por venir para poner en tela de juicio el rumbo de nuestro presente y nos ofrece el retrato de una realidad imaginaria cuyos valores no distan demasiado de los que rigen en nuestros días. Cazadores de luz es una narración en torno al fingimiento y al poder en una sociedad obsesionada por la imagen y el consumo.


Nicolás Casariego (Madrid 1970) es autor de la novela, Dime cinco cosas que quieres que haga (1998), del libro de relatos La noche de las doscientas estrellas (1999), y del ensayo Héroes y antihéroes en la literatura (2000). Además, ha publicado relatos en varias antologías y periódicos, artículos de viajes para los suplementos de El Mundo y El País, y es coguionista de dos largometrajes.



Pedro Zarraluki y Nicolás Casariego llegaron el día anterior a la promoción acompañados por la jefa de comunicación de Destino, Pilar Lucas. Dimos un paseo por Santiago y visitamos la catedral, guiándolos por el interior desde el Pórtico de la Gloria hasta el pasillo que lleva al sepulcro del Apóstol. Pasamos por detrás del altar mayor hasta el busto del Apóstol, que los escritores abrazaron pidiendo un deseo como dice la tradición. A medida que iban observando el templo, les contaba historias y leyendas que hay alrededor del Santo y de la catedral.
Al salir, los llevé al pub Modus Vivendi que está a poca distancia de la catedral, el pub es un clásico de la ciudad de Santiago, se encuentra en las caballerizas del antiguo palacio de Somoza, Es un lugar muy agradable, de encuentro, de actuaciones y en sus paredes se pueden ver a diario exposiciones de pintura o fotografía.
Hasta allí se acercó Eri, mi hija, que al día siguiente se iba para Madrid invitada por la revista juvenil LoKa a pasar un día en la compañía del grupo de rock holandés Within Temptation.
Rápidamente Eri conectó con Nicolás Casariego que le indicó las zonas donde estaban las tiendas de música que Eri deseaba conocer en Madrid. Gracias, Nicolás, por la atención que tuviste con mi hija.
Al día siguiente en el salón de la biblioteca del Hostal de los Reyes Católicos tuvo lugar el encuentro con los periodistas que yo previamente había citado para entrevistar a los dos escritores.



Pedro Zarraluki, Eri y Nicolás Casariego



ENTREVISTAS

El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos
Titular: La alargada sombra de un galardón

El Premio Nadal posee un enorme prestigio, gracias a que, a lo largo de su andadura, fue recayendo en narradores indispensables. Así en 1947 se le otorgó a Delibes por La sombra del ciprés es alargada; en 1955 se lo llevó Ferlosio –recién estrenado ahora su Cervantes- por El Jarama; incluso, en 1991, fue para Los otros días, de Alfredo Conde y en 1994, para Torrente Ballester por La novela de pepe Ansúrez… Pero en 1968 se le adjudicó a Álvaro Cunqueiro por una obra maestra: Un hombre que se parecía a Orestes, basada en Esquilo:
-Ha llegado un hombre que se parece a Orestes.
-A Orestes sólo se parece Orestes.
-Luego, ha llegado Orestes.
Este año 2005 ha recaído en dos nombres ya indiscutibles de nuestras letras de hoy: Pedro Zarraluki, por Un encargo difícil y Nicolás Casariego, por Cazadores de luz.
Con ellas, el Nadal retoma sus mejores días. En efecto, las dos obras son brillantes, inteligentes, sólidas y de manufactura meditada y coherente.
Las dos describen dos infiernos. Uno, en el pasado, en la posguerra española, en la isla de Cabrera. Otro en el futuro, en un lugar impreciso pero extrañamente reconocible. Uno le debe mucho a Rilke: Pues lo bello no es más que el principio de lo terrible. La otra (no existe un amor razonable), a Adous Huxley, a Franz Kafka.
Las dos son complejas, en tanto en cuanto albergan secretos que el lector habrá de descubrir poco a poco. Pero no dejan de ser en ningún momento de lectura fácil, y tan reflexivas como sorprendentes en sus corolarios. Un cierto cinismo embarga a una y a otra. Por eso, estoy seguro de que alcanzarán el más alto nivel del best-seller.




Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “Cuando escribo una novela, tiro la toalla todo el rato”

El antiguo anarquista Benito Buroy los franquistas le han hecho “Un encargo difícil”. Tampoco para su autor, Pedro Zarraluki, fue una tarea fácil dar por acabado un libro que ha resultado premiado con el Nadal, aunque no se trata del primer premio que gana este escritor catalán que estuvo ayer en Santiago.
- ¿Es el alma un mar lleno de monstruos?
- No hay nadie totalmente bueno ni totalmente malo. Hay gente que es capaz de dañar para salvarse y gente que prima el bienestar de los que le rodean. Son las dos maneras de funcionar intencionalmente, y es lo que quería analizar en la novela.
- ¿El trabajo del escritor consiste en ver al hombre como “a través de una botella”?
- Sí. El escritor es alguien que intenta no ver dos veces la misma cosa de la misma manera. Todo tiene muchos ángulos de visión y la maravilla de escribir es intentar llevar a la sencillez narrativa esa enorme complejidad que es el punto de vista.
- ¿Es sobrevivir lo esencial?
- Creo que no. Cuando era joven tenía la máxima de que “más vale morir que perder la vida”, que es muy de mayo de 1968, en la que sigo creyendo. Una vida que solo se sostiene en su pura supervivencia no tiene ningún interés.
- ¿La vida es “estar incómodo en algún sitio”?
- Es estarlo en todas partes.
- A veces uno siente tentaciones de tirar la toalla, recuerda. ¿Le ocurrió a usted?
- Si. Cuando escribo una novela, tiro la toalla todo el rato, pero al día siguiente te levantas y dices: “¡Me cago en la leche!, ven para acá, novela, que vas a ver”. Es una pelea constante.
- ¿Fue un “encargo difícil”?
- Sí, a veces la historia parece que se te descompone en las manos, porque es como una relación personal muy intensa en la que siempre fueras metiendo la pata y tuvieras que aprender a reconstruir la relación una vez más. Pero no es un sufrimiento.
- Una novela más en torno a la post-guerra. ¿Era necesario?
- Somos un pueblo muy acomplejado por su pasado. Hay que acabar con ello, asumirlo y superarlo. Yo quería que todos los personajes, de uno y otro bando, fueran personas y no caer en maniqueísmos.
- ¿Importa la memoria?
- La literatura sin la memoria sería imposible. Escribir es regalar recuerdos. Y por eso el que se vicia con la lectura ya no la deja nunca. Porque se acostumbra a recuerdos prestados y una vida sola es bastante pobre…






La Voz de Galicia: Concha Pino
Titular: “Ganador y finalista del Nadal revisan la realidad social con mirada reflexiva”

El autor de “Un encargo difícil” cree en la misión de la literatura de nutrir conciencias.

La promoción conjunta de la novela ganadora del premio Nadal, Un encargo difícil, y de la que quedó de finalista, Cazadores de luz, ha logrado que Pedro Zarraluki y Nicolás Casariego se han hecho amigos “de verdad”, como señaló ayer el segundo de ellos antes de entrar a hablar de las novelas, dos historias distintas y que suceden en tiempos distintos, peor que tienen en común “el plantear una reflexión sobre el mundo en el que vivimos”.
El autor de la novela ganadora del prestigiosos premio, Pedro Zarraluki, sitúa Un encargo difícil en la posguerra española y con la II Guerra Mundial en pleno auge, haciendo confluir en la isla de Cabrera a una mujer y a su hija adolescente, enviadas allí desterradas, con el matrimonio que regenta la única y miserable cantina, un pescador, un ermitaño alemán y un pequeño destacamento militar. En este mundo cerrado, el pequeño colectivo trata de curar sus heridas y salvar su dignidad para lograr una vida normal. “No es más –explica Zarraluki- que una metáfora para contar que la vida es dura, e intentar explicar que la capacidad de luchar para salir adelante es fundamental”.
La de Nicolás Casariego es “una novela futurista, pero con algunos rasgos del presente exagerados, como el consumismo feroz, el interés por la apariencia y la importancia de la transacción comercial casi como una religión”. El protagonista de Cazadores de Luz, Mallick, “es un vendedor obsesionado y amoral, que no es más que un indivíduo esclavizado”.
Uno y otro autor aseguran que no pretenden dar lecciones ni emitir juicios morales, “sino poner en manos del lector el hacerse preguntas. También están de acuerdo en que la literatura ha de despertar la necesidad de pensar. Pedro es más rotundo. Comparte una frase de Susan Sontang (que citó al recibir el Nadal): “Una de las misiones de la literatura es nutrir las conciencias”. Y para él, además, “un ejercicio fundamental del la memoria, para regalar recuerdos”.
Zarraluki, que lleva treinta años escribiendo, aseguró que el Nadal le hizo sentirse responsable, “porque hasta que la crítica habló de esta novela me asustaba poder desprestigiar la historia de este premio, un referente para mí”. Sin embargo no es un neófito en galardones literarios, porque está también en el palmarés del Herralde de novela con La historia del silencio; y ha cosechado, además, los premios Ciudad de Barcelona y El Ojo Crítico.
Casariego, para el que está es su segunda novela, es un prolífico autor de relatos, ensayo y artículos de viajes, además de guionista de cine.

LAS FRASES
“Ya no basta la novela como entretenimiento, porque hoy lo que buscan es desactivarnos el cerebro, y se trata de huir de eso” Pedro Zarraluki, Premio Nadal

“Creo que hay que conseguir atrapar al lector y, si tienes suerte, que reflexione” Nicolas Casariego, Finalista del Nadal


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Galicia Hoxe: Cristina Domínguez
Titular: “Do pasado ó futuro”

Pedro Zarraluki, gañador do Nadal, ensalza o sentimento de volverse levanta en “Un encargo difícil”, obra ambientada na posguerra.

Do sentimento de sair adiante e da visita den enseñeiro de vendas zurdeen as novelas Un encargo difícil de Pedro Zarraluki e Cazadores de luz de Nicolás Casariego, gañadora e finalista do Premio Nadal 2005 respectivamente, obras que presentaron onte en Compostela.
Pasado e futuro danse a man esta vez en épocas moi diferentes, nas que se van debullando dúas tramas apaixoantes, co amor e a supervivencia marcando o ritmo das dúas novelas.
Para Zarraluki, que consideraba o Nadal “unha guía de lectura para min cando empecei a escribir” e wque espera que “siga sendo así”, a súa novela “dunha idea abstracta, de cando todo vén abaixo e somos capaces de levantarnos”.
Arredor da posguerra, nun verán de 1940, illados nun espazo natural como Cabrera, o escritor pon a proba os seus personaxes, que agocha toda a forza da novela. “Todos teñen en común que son uns derrotados” e que persiguen un mesmo obxetivo buscar “a normalidade”.
A pesar de non sentirse identificado con ningún dos protagonistas de Un encargo difícil, gustaríalle sentirse identificado co “espírito da novela” comenta, porque “é un canto á esperanza”. Pero é Felisa, a dona da cantina, á que máis cariño lle ten porque “é moi generosa, sempre está á defensiva e gústame que sexa analfabeta, rosmona e antipática” confesa.

Para Casariego Cazadores de luz” presenta unha atmósfera que podería ser adaptada ó cine.

“Hai dez anos, un vendedor de porta a porta, deume unha tarxeta na que puña enxeñeiro de vendas”, desta situación que viviu Nicolás Casariego xorde a primeira idea para Cazadores de luz. A fantasía do tamén guionista madrileño medrou ata crear “un home obsesionado polo seu traballo” e un mundo futuro cercano no que “O lector se atopase mási próximo e ó mesmo tempo o sorprendera”. Aínda que espera que o futuro non sexa un retrato da súa novela, Casariego, admite que esaxerou un pouco o presente, “como un consumismo feroz ou o universo da imaxe”.
O reto para o autor foi “escribir unha novela, na que o ponderante fora a imaxe” e máis cun protagonista “illado e obsesionado polas vendas” que contradictoriamente “é un cego a cor, sofre de acromatopsia”. O ar cinematográfico da súa novela, vén dado segundo explica ó recrear esta atmósfera visual, na que Casariego emprega as palabras para “crear imaxes moi fortes, aínda que teñen que coas súas limitacións, igual que as imaxes” algo que “poño de manifesto na novela” porque “o noso aparato visual tamén comete erros”. E só o amor será o detonante para descubrir os personaxes.

DATOS
Entre os contos e unha novela
Zarraluki admite ter o corazón dividido “entre un libro de contos e unha novela”, aínda que explica que “sempre tomei unhas vacacións ó acabar unha novela, “porque estou moi impregnado do libro”, comenta o gañador do Herralde por “La historira del silencio”

Novo proxecto, un guión
Cunha idea xa en mente para outra novela, que comezara despois de Saman Santa, Casariego está traballando con relatos e cun novo guión, xa que ademáis de articulista xa ideou varios longametraxes, e admite que “Cazadores de luz” poderíoa ser adaptado al cine.


Fotos de los autores con algunos de los periodistas que les entrevistaron, en la catedral y en el pub Modus Vivendi.





Nicolás Casariego, Alejandro Macias de Localia y Pedro Zarraluki









Pedro Zarraluki, Ramón Castro de Onda Cero y Nicolás Casariego









Nicolás Casariego en la catedral











Pedro Zarraluki en la catedral








Nicolás Casariego, yo y Pedro Zarraluki
Pedro Zarraluki y Nicolás Casariego

sábado, 28 de marzo de 2009

Norberto Fuentes: "La autobiografía de Fidel Castro (I.El paraiso de los otros)"

31 de mayo de 2004

La autobiografía de Fidel Castro es, sin duda, la biografía más completa minuciosa e irrefutable que se ha escrito sobre el dirigente cubano hasta hoy pero, además de ofrecer en un brillante tono narrativo un sinfín de datos desconocidos –incluso por expertos y biógrafos- que asombrarán al lector, descubre, desde la posición privilegiada de su autor, mucho más que los hechos: los motivos, y tras los motivos, los propósitos. Algo que sólo es accesible desde la intimidad que, durante años Fidel Castro ha compartido con el que fuera su amigo, confidente y referente intelectual.


Sinopsis
Fuera de la imagen mitificada que el mismo Fidel ha intentado transmitir y lejos de la distorsión biográfica que los detractores intentan imponer, La autobiografía de Fidel Castro nos procura la imagen personal de todos los momentos cruciales en la vida del mandatario más polémico de las últimas cuatro décadas, utilizando toda la documentación a la que el autor ha tenido acceso para arrojar luz sobre todos aquellos acontecimientos que el romanticismo revolucionario o las diatribas del exilio han querido maquillar.
En este primer volumen, Norberto Fuentes se ha servido de toda la información que le han proporcionado las confidencias del líder cubano y su círculo más cercano para trazar el trayecto personal de Fidel Castro desde su niñez hasta la Revolución y la caída de Fulgencio Batista.

Norberto Fuentes. Es escritor y periodista. Ha publicado, entre otros, los libros Dulces guerreros cubanos, Condenados de Condado (Premio Casa de las Américas 1968), Posición Uno, Reencuentro con Hemingway y El último Santuario. Ha recibido elogios de los más destacados intelectuales contemporáneos entre ellos, Italo Calvino, William Kennedy, Norman Mailer o Gabriel García Márquez. La autobiografía de Fidel Castro ha sido comparada por las más prestigiosas editoriales europeas.
Norberto Fuentes fue amigo íntimo de Fidel Castro y, junto con él y para él, estuvo al tanto de las actividades de los servicios secretos cubanos en las más delicadas operaciones de la Cuba revolucionaria. Nadie como él conoce los entresijos de la personalidad de Fidel y la trastienda de la política interior y exterior de Cuba. Tras muchos años en la Revolución junto a Castro, intenta escapar de la isla, es detenido y liberado con la mediación del premio Nobel Gabriel García Márquez y de William Kennedy. Actualmente vive en Estados Unidos.

La promoción de libro “Autobiografía de Fidel Castro” del escritor cubano Norberto Fuentes la realizamos en el Hostal de los Reyes Católicos. Llegó a Santiago acompañado de su pareja y el editor de Destino, Malcom Otero Barral. Norberto Fuentes durante más de treinta años tuvo acceso directo al más estrecho círculo del Poder y la elite militar cubana revolucionara. Por diferencias que tuvo con el gobierno cubano abandonó Cuba y desde hace años vive exiliado en Miami. Para los cubanos de la isla Norberto es un traidor a la patria y para la comunidad cubana de Miami un espía de Fidel Castro. Norberto se sigue sintiendo y así me lo afirmó un revolucionario. Le pregunté si el presidente Fidel Castro había leído el libro, dijo que sí. Norberto Fuentes tituló este libro “Autobiografía de Fidel Castro”, porque cree que el propio presidente cubano no va a escribir nunca sus memorias.

Norberto Fuentes, yo y Malcom Otero Barral.


ENTREVISTAS

Faro de Vigo: Alberto Quian
Titular: “El error fatal del Che fue intentar minimizar la figura de Fidel Castro”

El literato presentó en Santiago de Compostela la primera parte de “La autobiografía de Fidel Castro”

Si la CIA conspiró contra el régimen de Fulgencio Batista o si Fidel Castro lo hizo contra el Che Guevara son interrogantes que quizá jamás encuentren respuestas oficiales. Sin embargo, sí se atisban soluciones a estas incógnitas y otras que planean sobre el régimen castrista desde sus albores. Las pistas las da Norberto Fuentes en “La autobiografía de Fidel Castro (Destino), una obra en dos entregas, cuya primera –“El paraíso de los otros” –presentó ayer en Santiago. Fuentes se mete en la piel y en la conciencia de Castro para poner en su boca primero su proceso de construcción intelectual y por ende el de la Revolución; y segundo (en la que será la entrega final: “El poder absoluto e insuficiente”), el uso del poder. Y lo hace con la fiabilidad del que tuvo la confianza de Castro hasta que se le asoció con el caso Arnaldo Ochoa-De la Guardia, ejecutados en 1989 por narcotráfico. Hoy, tras haber pasado por la experiencia de los balseros y del ostracismo literario, Fuentes, exiliado en EE UU desde 1994, charla sobre Castro sin atisbos de revancha ni rencores, conjugando las críticas con los elogios, desde la objetividad del que observó en primera línea el desarrollo de la Revolución.
-¿Cómo se siente uno en la piel de Fidel Castro?
-Muy cómodo (ríe). Ambos compartimos experiencias y creo haber sido un buen intérprete en el silencio de mi memoria de lo que estaba pasando.
-Presenta a un joven Fidel Castro que ya asume una innata deidad en su persona… -Sí, él fue adquiriendo ese conocimiento de ser divino, pero éste es consustancial a los líderes de su estirpe en todo el mundo, algunos para mal, otros para bien… Pero Castro no se pudo permitir los lujos de Mao Tse Tung o stalin, porque tuvo que adaptarse a las circunstancias de Cuba. Y él cree que la historia lo cubre, cosa que yo no creo.
-¿De donde le vienen sus dotes propagandistas?
-El siempre decía que el poder es para usarlo. Su manejo de la propaganda viene de la publicidad comercial estadounidense y cubana. Fue el primero en hacer uso político extraordinario de la televisión, mucho antes que Kennedy.
-¿Es la palabra su mayor virtud?
- La palabra, el poder y la fuerza, en equilibrio. Su palabra sin fusiles no tiene fuerza. Esto es Maquiavelo, el profeta armado.
-¿Quién habría sido Castro sin las lecturas de Lenin?
-No se le puede separar de los estudios marxistas-leninistas; tan leninista es, que es stalinista, sin que se le pueda definir como Satalin en el Caribe.
-Reconoce en su libro que para entrar e la Historia buscó la tragedia para su pueblo…
-Castro es una persona que tiene que asumir la dureza de la historia para entender su propósito. Pero que a nadie le quepa duda de que este proceso cubano se hizo muy en serio.
-Aborda su “intervencionalismo” en otros países. ¿Cuál era su objetivo?
-Todas las revoluciones tienen vocación internacionalista. Además, a Cuba le significó poner sus trincheras fuera de la isla. La obra maestra fue la intervención en el África austral, que derivó en la liberación de Namibia y en que hoy Sudáfrica tenga un presidente negro; es decir, liberó a dos países dentro de los cánones revolucionarios.
-Y allí estaba el Che, ¿Estuvo implicado Castro en su muerte?
Al principio no lo aceptó y después lo manipuló. Castro expresaba la peor de las opiniones sobre el Ché y éste se creyó en algún momento que estaba por encima de Castro desde el punto de vista filosófico e incluso gramatical. Siempre hubo esa rivalidad y el error fatal del Che fue intentar minimizar la figura de Castro; bueno, lo pagó con la vida. Pero el que conspiró fue el Che contra Castro y éste lo fue llevando hasta donde quiso.
-¿Qué cree que piensa Castro de su libro?
Lo leyó, sabe que es verdad y tiene un dilema, ya que querría ser conocido de otra forma.




Galicia Hoxe: Cristina Domínguez
Maré
Titular: “Xuíz da realidade”

LIBROS Norberto Fuentes presenta en Compostela a primeira parte da
‘Autobiografíade Fidel Castro’, o home que foi o seu mellor amigo.

Cuba non vai abandonar o seu actual sistema político cando morra Fidel Castro. Iso, polo menos, é o que cre o escritor cubano Norberto Fuentes, autor de La autobiografía de Fidel Castro, presentada onte en Compostela. Para Fuentes, a illa caribeña «non vai abandonar a súa forma de gobemo en longo tempo”, porque “non hai necesidade de facer unha quebra no sistema que pode traer problemas maiores”.
Fuentes, amigo de Fidel Castro ata que perdeu a súa confianza e abandonou o país, desenvolve en La autobiografía de Fidel Castro a vida do presidente de Cuba narrada en primeira persoa, como se do propio dirixente se tratase.
O que o escritor presenta estes días en España é a primeira parte desta biografía, El paraíso de los otros, que abrangue desde o nacemento de Fidel Castro ata o triunfo da revolución cubana e a implantación do comunismo.
Fuentes explicou que con este libro non pretende “nin desmitificar nin demonizar” o dirixente cubano, con quen durante anos compartiu unha “sincera amizade”, ó tempo que subliñou “a obxectividade” coa que escribiu esta obra.
Nin os fanáticos castristas nin os “estúpidos” contrarrevolucionarios de Miami “soportan” a Fuentes, para quen esta situación é “mostra de saúde e rigor” do propio autor. Obxectividade que, apuntou, o propio Fidel Castro, “que xa leu o libro”, deberá recoñecer.
Na roda de prensa celebrada en Compostela, Fuentes subliñou que “(Castro) sabe que todo é verdade” e só Ile podería rebater datos secundarios, pero non poderá negar cousas como “cando lle chamaba come como merda ó Che Guevara, porque o dicía”.
Fuentes insitiu en que puido cribir este libro porque ten “unha liberdade” de acción e de pensamento da que carecen detractores e simpatizantes ó réxime cubano.

Un home “histriónico, moí galego, alto e colorado”
Ó lembrar a mocidade do ditador cubano, na que profundiza neste libro, subliñou tres momentos da vida de Castro que marcan o seu carácter para sempre: o “espírito militar” da educación xesuíta, os anos universitarios, nos que aprendeu “a matar desapiadadamente e a perderlle o respecto á vida humana”, e os seus primeiros contactos coa literatura marxista. Do seu trato con Castro, sinalou que “Fidel é moi histriónico” e “moi galego, alto e colorado, ensortillado e rural”. Tratábao con respecto, facíao partícipe das súas ideas e considerábao un escritor revolucionario, agregou.

A CERNA

Norberto Fuentes considera que Cuba ten “un futuro promisorio” e “todos negocian a favor diso”, agás “os cubanos en Miami, que se ven desprazados, non só do poder senón tamén dunha restauración contrarrevolucionaria ou da recuperación dos seus bens”.
Nese futuro, engadiu, “os americanos van axudar moitísimo e van investir moito diñeiro” na illa, e a comunicación con Miami farase de forma “legal”, aínda que insistiu en que non debe producirse un cambio no sistema de Goberno a curto prazo, nin intervencións polfticas ou militares externas.
En canto ó seu futuro persoal, sinalou que se ve “escribindo libremente en calquera parte do mundo”, e recoñeceu que non ten desexos de volver a Cuba.
“Irei recibir algunha medalla dalgún goberno”, ironizou o escritor, para quen o regreso á illa sería “unha viaxe moi triste”, marcada pola ausencia dos seus amigos, xa mortos ou desaparecidos.
Tampouco se ve colaborando nunha reconstrución política ou apoiando ós anticastristas, porque “negar a revolución é negar o meu pasado”.
A pesar de se recoñecer unha persoa comprometida, insistiu en que “ninguén resiste ós escritores libres”, e el prefire seguir séndoo, polo que, como fixo con Castro, rexeitaría calquera cargo político que puidese coartar esa liberdade.



El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos
Titular: “Norberto Fuentes aporta un visión de Fidel intermedia entre la hagiografía y la contra de Miami”

El escritor Norberto Fuentes es uno de esos escritores cubanos casi secretos. Y digo casi porque sí que hemos podido leer algo suyo aquí, como la formidable Condenados de Condado, que hace mucho publicó Seix Barral. Aunque, en general, sea más conocido en América por Hemingway en Cuba, con prólogo de su amigo Gabriel García Márquez.
Fuentes acaba de editar en Destino La autobiografía de Fidel Castro, una monumental y exacta biografía del líder cubano. Para que se hagan idea del volumen, este primero (está previsto que un segundo levemente mayor, aparezca en octubre) tiene casi novecientas páginas.
En él desgranan filias, fobias y revelaciones asombrosas. Como la de que Fidel jamás soportó a Ernesto Ché Guevara –“es un comemierda” decía Castro-, O que su madre, Lina Ruz, santera en ejercicio, lo ofreció a Aggayu haciéndole beber sangre de un carnero. Creía que Fidel era hijo del dios, no del lucense de Armeá Ángel Castro.
Es una visión imparcial, de quien fue amigo y tuvo discrepancias. Pero es claro- o agorero-: “El próximo gobierno cubano no será de los americanos”.


Xurxo Fernández con Norberto Fuentes



AGN Axencia Galega de Noticias: Antonio Soto
Titular: “El peligro de invasión de Cuba es propaganda”

Norberto Fuentes conoce muy bien a Fidel Castro. Fue su amigo y un estrecho colaborador. Tras muchos años de revolución junto a él, intenta escapar de la isla, pero es detenido. Gracias a la intermediación de Norman Mailer, William Kennedy y Gabriel García Márquez logra salir de Cuba. Casi diez años después, Norberto Fuentes publica la primera parte de “La autobiografía de Fidel Castro” (E. Destino), en donde muchos de los datos que aporta son desconocidos incluso por expertos y biógrafos. El segundo volumen, “El poder absoluto es insuficiente”, aparecerá el próximo otoño. Todo lo que cuenta, asegura el autor, es real.

-¿Lo cuenta todo sobre Castro? ¿Por qué este libro ahora?
-No, no está todo, y queda todavía una segunda parte. El libro nació como un proyecto que me plantearon los editores españoles de “Dulces guerreros cubanos” un libro que publiqué aquí hace cuatro años. La idea me atrajo mucho, sobre todo por el desafío que dignificaba. Fue un libro muy difícil de conseguir, sobre todo para que fuera legítimo.
-¿Todo lo que dice es real?
-Todo. Está documentado y se puede documentar, lo cual no quiere decir que pueda verse desde otros puntos de vista o desde otros ángulos. Es decir, me estoy adelantando a una posible respuesta de Fidel Castro sobre si pasó de ésta o de otra manera. Todo es real. Si el va a reclamar algo sabe que todo es real.
-¿Castro se ha leído el libro?
-Sí. Se lo sabe de memoria
-¿Se lo envió usted?
Se lo envió la editorial, con mucho respeto.
-¿Cuándo muera Fidel Castro se acabará el castrismo?
-Lo que usted llama castrismo yo le llamaría revolución cubana. Las revoluciones nunca se acaban de forma tajante. Si uno mira a México, a Francia, a Estados Unidos, a Rusia o a China, allí las revoluciones se han ido transformando en otra cosa y el cambio que originaron en su momento, ese ya no se extingue.
-Cada vez se habla con más insistencia del peligro real de invasión de Cuba por parte de los Estados Unidos…
-Pienso que es parte de la propaganda actual. De alguna manera creo que lo que está pasando es todo lo contrario. Hay acuerdos evidentes entre Fidel y Estados Unidos. Nada cambió después de la caída del bloque socialista. El siempre ha sido un gran negociador con los americanos, él sabe como hacerlo, y no lo digo peyorativamente ni encomiásticamente, estoy hablando de una realidad. Por ello, creo que nada a cambiado en ese sentido y que sigue negociando con los americanos como él sabe negociar. Estados Unidos es en estos momentos es quinto socio comercial de Cuba, ¿de que guerra estamos hablando?
-¿El pueblo cubano lo está pasando tan mal como se dice?
El país siempre ha estado en un estado de depauperación progresiva. Después desfilan un millón doscientos mil cubanos. Son las manifestaciones que vemos. Pero tendría que estar allí para dar una opinión responsable.
-¿Cuál es el perfil del Castro con el que colaboró?
-Yo no creo que él hay cambiado, el que cambié fui yo. El es uno de los tipos más predecibles de la historia. Hace casi todos los días lo mismo. Es un hombre muy táctico que repite su método permanentemente. Tiene dos o tres mecánicas que son invariables y que le han dado resultados extraordinarios, con 45 años en el poder sin problemas.
-Ha tenido usted relación con escritores como Hemingwai o Norman Mailer. El propio Gabriel garcía Márquez logró sacarle de Cuba tras ser detenido…
-En el caso de Hemingwai yo era muy niño y no tuve con el los mismos contactos que podría haber tenido con otros. Yo vivía en el edificio donde vivía Yack Hemingwai. García Márquez contribuyó a mi salida del país, en ese sentido, le debo la vida.
¿Qué balance podría hacer, tras lo escrito, de quien durante años fue su amigo y con el que colaboró estrechamente?
-Yo me limité a contar un a historia, no por hacer ningún juicio a priori. Yo le doy al lector todos los argumentos para que sea él el que haga balance y yo, realmente, no lo tengo. Este es el hombre que yo conocí, eso es lo que puedo aportar.

Antonio Soto y Norberto Fuentes

sábado, 7 de marzo de 2009

Ángela Vallvey: “No lo llames amor”

29 de mayo de 2003

Ángela Vallvey nos ofrece, con talento y una prosa brillante, un libro hermoso repleto de historias sobre la crueldad, la infidelidad, la seducción, los celos, el goce y el desengaño, en el que no faltan buenas dosis de poesía y de compasión.

Sinopsis
Este libro es un imaginativo repertorio de las sutiles gradaciones que se ve sometido el comportamiento amoroso y sexual en nuestro días, desde las rebuscadas manifestaciones del más rancio “amor cortés”, hasta la fantasía de la violación o la entrega absoluta, pasando por el saqueo emocional y físico de los amantes, e incluso el delirio final de una muerte violenta.
Concebido como una exploración alrededor de la idea de la pasión amorosa más terrible, la autora, en su búsqueda de respuestas, se encuentra frente a frente con los personajes de esta narración, que la hacen partícipe de sus diferentes experiencias sentimentales, a la vez que la ilustran sobre los modos y costumbres del amor y el desamor contemporáneos, con sus numerosos atributos y conductas que forman un variado crisol intemporal por el que se traslucen los infinitos claroscuros de la naturaleza humana.
Un emotivo itinerario sobre el mapa del ardor pasional de nuestro tiempo, especial para amantes y curiosos del amor, de la literatura y de la vida, en el que la autora, al igual que Dante, indiscreta y llena de estupor, de melancolía, se pasa por el cielo del amor; paraíso que cabe en el infierno del deseo.

Ángela Vallvey, es autora de las novelas A la caza del último hombre salvaje (1999) y Vías de extinción (2000), ha publicado varias novelas juveniles y tres libros de poesía, entre las que destacan El tamaño del universo (Premio Jaén de Poesía 1998) y Extraños en el paraíso (2001) Premio Nadal por “Los estados carenciales” (2002). Colabora en distintos medios de comunicación.

Ángela llegó el día anterior de la promoción, por la tarde, con un calor aplastante, el sol pegaba con toda su fuerzas. Después de presentarnos, en el vestíbulo del Hostal de los Reyes Católicos, decidimos irnos a la cafetería a tomar algo fresquito para aplacar el calor del día. Durante la cena, la puse al corriente de las entrevistas que iban a tener lugar al día siguiente con los periodistas de prensa escrita, radio y TV con los que tendría que hablar sobre su novela “No lo llames amor”, recientemente publicada por Ediciones Destino.
Entre otras cosas, en la cena hablamos de Cuba y de la poesía que se hace en la isla. Despedimos la noche con un poema de la poetisa cubana Carilda Oliver, "Me desordeno, Amor..."

  • Me Desordeno, Amor, Me Desordeno

  • Me desordeno, amor, me desordeno
  • cuando voy en tu boca, demorada,
  • y casi sin por qué, casi por nada,
  • te toco con la punta de mi seno.

  • Te toco con la punta de mi seno
  • y con mi soledad desamparada;
  • y acaso sin estar enamorada
  • me desordeno, amor, me desordeno.

  • Y mi suerte de fruta respetada
  • arde en tu mano lúbrica y turbada
  • como una mal promesa de veneno;
  • y aunque quiero besarte arrodillada,
  • cuando voy en tu boca, demorada,
  • me desordeno, amor, me desordeno.

Ángela Vallvey y yo


ENTREVISTAS


La Voz de Galicia: Concha Pino
El cronómetro

Titular: “La cara trágica del amor es la literatura, la que da juego”

La autora utiliza en la obra referencias a su entorno “como recurso estilístico y guiño burlesco a la metaficción”.
La nueva novela de Ángela Vallvey explora la pasión amorosa a través de personajes que llegan en experiencia del amor y desamor al deliro, la violación y la muerte. La autora premio Nadal 2002, ya ha escrito varias novelas y tres libros de poemas.

-¿Por qué eligió el amor para explorar la condición humana?
-Aparte de ser un tema intemporal y un tópico universal, en tiempos de guerra hay un interés unánime por temas de amor, y a lo mejor es como un virus que estaba en el aire y lo he pillado. El amor es la construcción cultural con la que envolvemos la necesidad de reproducirnos, u quería lanzar una mirada fascinada y horrorizada sobre la cara trágica del amor, que es la literaria, la que da juego.
-Y habla en primera persona…
-Pero no hay metaficción. En casi todos mis libros hay referencias reales a mi entorno, a mi familia… En este es como más evidente, pero es un recurso estilístico y un guiño burlesco a la corriente de autoficción que se está produciendo hoy en día.
-¿El premio Nadal marcó un antes y un después?
-Si, porque tengo más estatus como escritora, más lectores y más atención de la crítica, pero no a la hora de tomar decisiones y escribir lo que yo quiero. Siempre me he sentido muy libre y no me dejo coaccionar por la situación.
-¿Su poesía es para evadirse de la narrativa?
-La narrativa es un trabajo diario, un proyecto a largo plazo. Poesía la escribo de tarde en tarde. Los versos me caen del cielo, como en un estado de gracia. Soy una privilegiada.
-¿De ahí la carga poética, lírica, de sus novelas?
-Prefiero pensar que hay una mirada lírica, porque no me gusta la llamada prosa poética, que me parece relamida, empalagosa y cursi.


Ángela Vallvey


Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “El lado trágico del amor debería quedar para la creación”

Aunque se comenta que Shakespeare ya dijo todo lo imaginable sobre el tema, el amor sigue dando que hablar. Y que escribir. Ángela Vallvey, ganadora del Nadal del año pasado, ha sucumbido también a la fascinación del sentimiento que más muertes ha provocado a lo largo de la historia. Su nueva novela, que presentó ayer en Santiago, se titula “No lo llamea amor”.

-¿”No es bueno mezclar locura y amor”?
- No, creo que no. Aunque si la locura es divertida, creativa y sana, si se debe mezclar: Hay que encontrar el lado gozosos, lúdico, celebrativo del amor. No, como viene siendo habitual, el lado trágico. El lado trágico del amor debería quedar sólo para la literatura, para la creación, peor de las pequeñas vidas que vivimos todos, debería estar lo más lejos posible.
-Pero la realidad en estos casos supera a la ficción…
-Siempre ocurre así. En relación al amor, creo que nos falta una educación sentimental. Algún día habrá que empezar a plantearse enseñar a la gente a amar de forma sana.
-Insiste en la realidad: “la vida discurre siempre en un contexto realista”.
-No te paras a pensarlo, pero es así. La realidad realmente empequeñece mucho los otros mundos que viven en este. Hay cosas que no puedo cambiar en el mundo fuera de mí, pero no dentro de mí. Ese es el consuelo que nos queda a todos, el consuelo del individualismo, que en esta época está corriendo grandes peligros.
-¿Por qué?
- el individualismo ha sido la gran conquista del siglo XX y hoy el individuo va perdiendo importancia a favor de la masa.
-¿Realmente somos esclavos de nuestra condición transitoria?
-No se trata solo de que todos tenemos fecha de caducidad, sino que eso condiciona todos los actos que hacemos a lo largo de nuestra vida.
-Pero la gente hace planes como si fuese a vivir siempre…
-Yo vivo solamente para mañana o para pasado, aunque a la hora de tomar decisiones prácticas, como la de una hipoteca, no tienes más remedio. Aunque vivamos con la idea de que no vamos a morir nunca, lo cierto, es que morimos, y eso también nos esclaviza.
-¿”Las palabras adecuadas siempre se esconden en lugares demasiado íntimos”? ¿Cómo se encuentran?
-Si careces de timidez y tienes sentido del riesgo, siempre te atreves a buscarlas donde estén. Porque, si no las buscas tú, ¿quién lo va a hacer? Hay que atreverse, aunque corras el riesgo de equivocarte.
-Los poetas de ahora, dice, no suelen hablar de amores felices. La tele tampoco. ¿Es que ya no quedan?
-Lo que ocurre es que lo que se busca es el conflicto porque es el conflicto el que genera espectáculo.



El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos

A Ángela Vallvey, se la descubrió con “A la caza del último hombre salvaje”, y se coronó el pasado año al recibir el Nadal por “Los estado carenciales”. Ahora acaba de publicar, en Destino, No lo llames amor, que su autora estuvo a punto de bautizar, por razones obvias, Libro del mal amor. Consiste en una serie de relatos cuyo tema central es el desencuentro. Su estilo es elegante, preciso rico de formas sin ser excesivo. Hereda a Ovidio, a Jean de Meura, a Edmund Spenser. Esta dice Ángela, “escrito con mucha amargura; es una visión desolada, una mirada fascinada por las aristas del amor insano, o del amor trágico, que es en definitiva el amor literario”.

Ángela Vallvey, Xurxo y yo