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miércoles, 1 de julio de 2009

Julio Murillo Llerda: Las Lágrimas de Karseb


13 de mayo de 2005


Finalista del Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2005

Constantinopla, 1453
Las Lágrimas de Karseb es la crónica trepidante y rigurosa de un asedio épico, en el que siete mil griegos y latinos se enfrentaron a un ejército inmenso. Un viaje trascendente a la mística, el amor y la paz.

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Sinopsis

Verano de 1452. El sultán Mohamed II planea el asedio al último baluarte del imperio romano de Oriente. Tras más de mil años de gloria, Constantinopla es sólo una ciudad estado sujeta a los intereses comerciales de genoveses y venecianos y dividida por el cisma que separa a católicos y ortodoxos. Constantino Paleólogo Dragases, último Basileus romano, se apresta a la defensa y reclama desesperada ayuda al pontífice y a las cortes europeas.
Al otro lado del mundo, en Toledo, Bernard Villiers, un médico francés marcado por un hecho trágico, recibe una inquietante carta cifrada en la que se le hace saber que una de las legendarias Lágrimas de Karseb ha sido hallada en Constantinopla. Bernard atravesará el Mediterráneo y, junto a su viejo amigo Nikos Pagadakis, sabio y filósofo cretense, y su aprendiz, Stelios, buscará la misteriosa joya mística. No tardarán en comprender que la tercera de las Lágrimas, codiciada por manos asesinas, parece estar unida al destino trágico de la Ciudad y a una profecía milenaria. Y que un viejo sacerdote de Santa Sofía posee muchas de las claves que resuelven el misterio.



Julio Murillo Llerda, periodista, escritor, director creativo y experto en comunicación, ha colaborado, coordinado y dirigido todo tipo de revistas, tanto de información general como técnicas. Durante los años setenta formó parte del elenco de periodistas especializados en cultura y espectáculos, vinculado a cabeceras como Vibraciones, Ajoblanco, Rock de Luxe o El País. Es uno de los tres autores de Moog Rock (1975; ha dirigido programas de radio, publicaciones electrónicas y asesorías creativas. Estuvo al frente de la edición española de la revista estadounidense Playboy. Ha diseñado campañas publicitarias para grandes marcas. Es un apasionado de la Historia, a la que dedica todo su tiempo. Escribe habitualmente relatos y cuentos. Las Lágrimas de Karseb es su primera novela. En la actualidad, colabora con diversos medios impresos y trabaja en su próxima obra.

Cuando acabamos la promoción Julio y yo fuimos a dar un paseo por la zona monumental de Santiago. Se quedó entusiasmado con las rúas, pazos y casas en piedra de granito.
-Recuerdo pocas ciudades tan bonitas. Hoy es un día para recordar –me dijo el escritor y periodista Julio Murillo antes de subir al avión de regreso a su casa.

Julio Murillo y María Arias



ENTREVISTAS

Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos


Exhumar la historia con delicadeza –Murillo narra con pasión uno de esos acontecimientos que Stefan Zweig designaba “momentos estelares”-

Ojalá que todos los libros que tratan del devenir del hombre, analizando en su justa perspectiva, fueran con este.
Es Las Lágrimas de Karseb (Constantinopla, 1453). Quedó finalista en la edición de este año del Premio de Novela Histórica Alfonso X El Sabio. Su autor es un hombre polifacético: periodista, director creativo, comunicólogo y tantas cosas más. Su experiencia en el mundo de los medios es larga, y abarca desde colaboraciones con revistas contraculturales de un peso específico notable, como Vibraciones, Rock de Lux o Ajoblanco, artículos en diarios como El País, hasta pasar una temporada como director del Playboy español.
Él es Julio Murillo Llerda. Su novela es asombrosa. Lo tiene todo. Una puntualización rara, un estilo preciosista y muy cuidado, un sentido de la amenidad realmente increíble. La narración fluye sin atascos, manteniendo puntos de inflexión como si de un contrapunto del Arte de la Fuga se tratara. Como lógica consecuencia, el lector va experimentando una sensación de placer intelectual que, ya hacia el final, se convierte en una aproximación a la perfecta beatitud.
Parte de toda esa coherencia formal se explica por varias razones. Una de ellas, y no la menos importante, es que el autor pertenece a varios foros electrónicos temática bizantina. En concreto dos: ejércitosbizancio.net e imperiobizantino.com.
Como es lógico, eso no sería suficiente. Pero es fundamental. Nos cuenta Murillo cómo le enmendaron la plana a la Británica en un par de cuestiones técnicas sobre acuñación de monedas de la época.
Y nos habla de la persecución del dato exacto. Leer crónicas, contrastarlas, evitar caer en el maniqueísmo de alguna de ellas, equilibrar las cifras. Estudiar incluso los chascarrillos de la época. Como uno concreto. En una prueba del supercañón llamado Basilisco, el ingeniero húngaro que va a llevarla a cabo avisa al Sultán que ordene que en varios kilómetros a la redonda procure la gente taparse los oídos. El Sultán hace caso rápidamente, poniendo atención especial en avisar a todas las mujeres embarazadas de la zona. ¿Por qué? Pues para que no se le vayan a morir de golpe todos sus bastardos…
Lo dicho. Imprescindible.

Julio Murillo y Xurxo Fernández, de El Correo Gallego

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Faro de Vigo: Carmen Villar 

 “Los protagonistas de la historia rara vez cambian”

Después de 25 años trabajando en el periodismo, Julio Murillo ha dado rienda suelta a su alma de escritor.
Su primera novela, a la que dedicó dos años, no le ha defraudado. “Las lágrimas de Karseb”, en la que relata la caída de Constantinopla en 1453, mereció ser finalista del premio de novela histórica Alfonso X. Murillo explicó en Santiago por qué la toma del imperio bizantino marcó la historia.
- ¿La caída de Constantinopla cambió el mundo?
- La caída de Constantinopla fue trascendental. Marcó el final de la Edad Media y el comienzo del Renacimiento. A partir de ahí todo cambió. Al caer Constantinopla, las rutas hacia Oriente quedaron en manos otomanas y el comercio del siglo XV tuvo que buscar una nueva ruta para llegar allí. Y eso hizo que se desempolvaran viejas cartas de navegación, que se perfeccionara el astrolabio y la brújula y se recuperaran las viejas teorías de Ptolomeo sobre la esfericidad de la Tierra.
- Fue un terrible enfrentamiento entre la cultura musulmana y la cristiana…
- Una de las que me motivó definitivamente para escribir fue el reparar en que los protagonistas de la historia rara vez cambian. Esas dos placas tectónicas que viven la una al lado de la otra y que de vez en cuando tiemblan y producen dolor son las mismas placas antagónicas que se siguen enfrentando hoy en día.
- ¿Es un mensaje de paz?
- En la época en que cae Constantinopla, empiezan a surgir por toda Europa pensadores avanzados a su tiempo. Uno de ellos es Nicolás de Cusa, que abogaba por la paz entre los pueblos y por la tolerancia entre las religiones, porque entendía que son formas de creencia en un mismo Dios y que, por tanto, no tiene ningún sentido que la religión sea causa de enfrentamientos, cuando debía de ser nexo de unión entre las personas. Yo quería, y quiero, defender esa teoría porque es buena.
- El protagonista Bernard es muy humano. Al parecer, detesta los héroes típicos…
- Sí, los odio. Una de mis fobias, tanto en el cine como en la literatura, es encontrarme con protagonistas superhombres. O aguanto esa concepción porque los seres humanos estamos hechos de fortaleza y fragilidad. No quería que Bernard fuera un Indiana Jones del siglo XV.
- En su novela se nota el amor a los libros…
- Los libros son una maravilla, un milagro. Nos devuelven la memoria y son realmente indefensos y frágiles. La toma de Constantinopla hizo que 150.000 libros se perdieran. Los turcos asaron corderos con ellos. Pero la parte positiva es que los eruditos griegos, viendo un fin inminente, salieron corriendo y se trasladaron a Italia llevando a miles de autores. Y fueron los que, con esos libros que lograron salvar, dieron paso al Renacimiento en Italia.
- ¿Son los hombres “seres efímeros asomados al balcón de la existencia”?
- Nos asomamos una milésima de segundo, contemplamos la existencia y luego desaparecemos.

Julio Murillo y Carmen Villar, de Faro de Vigo 
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La voz de Galicia: Concha Pino
En dos Minutos

Titular: “la caída de Constantinopla es algo magnífico de novelar”

Su debilidad por al historia llevó al autor de esta obra a elegir un género con muchos seguidores y en el que también encuadra su siguiente libro.

El periodista catalán Julio Murillo quedó finalista del premio de novela histórica Alfonso X El Sabio con su primera novela, Las lágrimas de Karseb, una historia centrada en la convulsa época de la caída de Constantinopla.
-¿Por qué decidió escribir en clave histórica?
-Cuando me planteé escribir una novela no tenía ninguna idea preconcebida, y podía haber escrito narrativa contemporánea o cualquier cosa. Pero la historia es una de mis debilidades, así que me pareció que era el género más indicado.
-¿Sabía mucho de la caída de Constantinopla?
-Conocía el hecho en sus líneas generales y fue fácil, aunque laborioso, informarme, porque existe mucha documentación y crónicas de la época. Es un momento estelar de la historia de la humanidad, la piedra angular que hizo que el mundo cambiara y que surgiera poco después el Renacimiento. Y me pareció un momento magnífico que novelar, para fabular.
-¿Es difícil ficcionar un hecho tan documentado?
-Muchísimo, porque los hechos limitan la fantasía. Creé los personajes de modo que me permitieran hablar de filosofía, de mística, de la evolución del pensamiento humano. Por eso uno es un filósofo cretense y otro un médico humanista. Me permiten hablar de ese momento sin el punto de vista de la confrontación geoestratégica.
-Introduce acontecimientos y leyendas, ¿no?-Hablo de tres hechos que no han sido suficientemente explicados como una profecía milenaria que se cumplió al caer Constantinopla; un fenómeno astronómico que se siguen preguntando cómo fue; y la leyenda de dos monjes que sigue viva en Grecia.
Julio Murillo y Concha Pino de La Voz de Galicia

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Galicia Hoxe: Cristina Domínguez
Maré
Titular: O primeiro Libro de Murillo, unha viaxe a 1453

Unha viaxe polo Mediterráneo. Un destino, a Constantinopla de 1453. Un obxetivo, Las lágrimas de Karseb, a primeira novela de Julio Murillo LLerda, que o converteu en finalista do premio de Novela Histórica Alfonso X El Sabio.
Coa idea de “facer un inciso na miña vida, dicidín porme coa miña primeira novela”, aínda que “antes fixen relatos e contos”, comenta o autor, que optou por unha novela histórica polo seu gusto por esta matería.
A novela histórica, amorosa e de ficción toman unha única forma en Las lágrimas de Karseb a través dun fío conductor: “unha xoia histórica” sobre “a que tecín a narración de ficción”, unhas bágoas que buscan os protagonistas es que “son as de Deus ante a intolerancia dos pobos e das culturas” afirma o escritor. “No momento da novela conflue o choque de culturas entre cristiáns e musulmáns” un tema de actualidade que reflicte xunto ó cisma “dos cristiáns, os ortodoxos e os católicos” comenta Murillo LLerda.
Ficción e realidade mestúranse en Constantinopla nun momento histórico comparable “ó 11-S na época da Idade Media” advirte o autor, quen explica que “a perda desa cidade” trouxo consigo consecuencias como o Renacemento, o esplendor do comercio e ata o descubrimento de América.
Filosofía, misticismo e relixión teñen cabida nunca obra chea de personaxes reais como os sultáns, os emperadores romanos, os venecianos… que se mesturan cos creados pola mente de Murillo, un médico que dende Toledo emprende unha viaxe, que nace da necesidade de “relatarlle ó lector un periplo fascinante por mar en 1453 dende Valencia atravesando todo o Mediterráneo, baixo un sacerdote, un filósofo e o seu aprendiz.
Murillo Llerda xa está listo para a súa segunda novela, que tamén de corte histórico, está recreada no Renacemento cos seus humanistas, pintores e mecenas, e que verá a luz o vindeiro ano.

Julio Murillo, delante de la puerta Santa, en el interior de la catedral de Santiago



Fotos de Julio Murillo con algunos de los periodistas que le entrevistaron.






Ramón Castro de Onda Cero



Alejandro Macias de Localia




Pemón Bouzas de Televisión de Galicia



Antonio Soto de AGN


lunes, 25 de mayo de 2009

Jorge Molist: El Retorno Cátaro

2 de mayo de 2005

Más espirituales que los templarios, más enigmáticos, más perseguidos…
Una trama apasionante, un amor incierto y una brillante narración literaria convierten esta novela en un thriller rebosante de enigmas y misterios históricos.

Sinopsis
Cuando aquella mañana Jaime Berenguer se acercó a la ventana de su despacho ignoraba que allí vería la faz de la muerte y que esa visión cambiaría irremediablemente su vida. Poco después del atentado del que fue testigo en la Davis, la corporación de mayor poder mediático del mundo. Jaime conoce “casualmente” a Karen, una seductora compañera de trabajo de quien se enamora. Ella lo introduce en un grupo religiosos legatario de los enigmáticos cátaros, herejes medievales que le ayudan, con su mística, a resucitar su espíritu como Pedro II, rey de Aragón.

Jorge Molist (Barcelona, 1951). Sus actividades profesionales le han llevado a residir en distintos lugares de Estados Unidos y ha tenido responsabilidades en varios países europeos. Testigo directo de multitud de escenarios de nuestro tiempo, es un apasionado de la historia, que introduce de forma original en su obra, analizándola desde el presente. Así Presagio tiene como fondo la gesta de las misiones españolas en Norteamérica

Jorge Molist viajó a la ciudad fortificada de Carcasona, para conocer de cerca la zona donde tuvo lugar la resistencia de los Cátaros y su posterior expulsión. A los Cátaros también se les conocía como “Los hombres buenos” y habitaban en Occitania, en el sureste de Francia. De aquel viaje surgió su novela histórica El Retorno Cátaro.

Jorge Molist y yo


ENTREVISTAS

El correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos
Titular: “Conciencia del alma de los mártires”. Jorge Molist, como Peter Berling, incide en la dura época de los cátaros. Su enseñanza y su ejemplo son actuales y eternos.

Fue uno de los episodios más cruentos, más salvajes de toda la Historia del ser humano. En 1209, el vizconde de Carcasona, Simón de Monfort, recibe órdenes del papa Inocencio III: iniciar una cruzada para aniquilar a los habitantes de la fortaleza del Montsegur, donde se refugian los cátaros, herejes –según los ve la Iglesia católica- que reivindican la inutilidad de la institución eclesiástica. El oficial responsable de la carnicería, entrenado en mil batallas, se sorprende. Dice: “¿Cómo sabremos distinguir a los católicos de los hombres puros?”. El de Monfort no duda: “Matadlos a todos, que Dios ya sabrá reconocer a los suyos”.
Semejante salvajada muy propia de tiempos críticos. Y poco importa que hablemos del siglo X, o del XX, o del nuestro.
Jorge Molist levanta acta. Lo cierto es que sobre ese tema se han elaborado en el pasado textos muy notables. Para ser exactos, fue ahí donde empezó el gourmand Peter Berling su tetralogía Los hijos del Grial.
Molist extrae lo mejor de la tradición para hacer una obra magnífica –como siempre: recordemos sus anteriores éxitos: El Anillo o Presagio-, publicada ahora por Martínez Roca: El retorno cátaro.
No hay palabras capaces de expresar el dolor infinito de aquel río de sangre. El mundo ha llorado mucho algo tan extremo, tan injusto, tan terrible. Lo único que nos queda es tomar conciencia del hecho, a través del escritor catalán.
Y no se engañen. Las aventuras (entre dos siglos, el XIII y el XXI) de Jaime Berenguer son creíbles. Sus consecuencias, también. Lo cual puede querer decir que vivimos en un mundo profundamente dañado en su esencia más íntima.


Xurxo Fernández y Jorge Molist


La Voz de Galicia: Concha Pino
Titular: “Molist refexiona sobre las libertades y el pensamiento actual en su nueva novela histórica”

El escritor catalán Jorge Molist presentó ayer en Santiago su novela histórica El retorno cátaro, con el reto de los casi 200.000 ejemplares vendidos en un año de su anterior obra El anillo, la herencia del último templario, editadas ambas por Martínez Roca.
Molist enfrenta la época actual con el siglo XIII, o lo que es lo mismo, los juegos del poder y el control del pensamiento a través de medios más sutiles y democráticos que la fuerza y el exterminio físico que ejercían en la Edad Media. El objetivo de esta obra es reflexionar sobre las libertades: “Si nos creemos que somos libres, quien influencia en nuestras libertades y pensamiento”.
Empresario apasionado de la historia y buen conocedor de realidades como la norteamericana por su trabajo y relaciones en el ámbito de las grandes corporaciones, atribuye el auge de la novela histórica, sobre todo de la orientada a la espiritualidad, “a la necesidad que tenemos de mirar hacia atrás para buscar modelos que nos satisfagan, algo que se percibe en movimientos como la New Age o el interés por los templarios”.
El éxito de Jorge Molist radica en su capacidad para enganchar al lector con historias ambientadas en nuestro tiempo en las que el paso reaparece en tramas llenas de intriga, pasiones y aventura. Él lo explica diciendo que su pretensión “es que el lector pase un rato agradable leyendo. La literatura de hoy tiene que dar placer, porque de lo contrario no se lee”.

Jorge Molist y Concha Pino




Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “Los más poderosos son la gente más libre”

El autor vuelve a explorar religión, historia y misterio en “El retorno cátaro”

Jorge Molist es un apasionado de la historia y sus misterios espirituales. Su seducción por el medioevo ya quedó manifiesta en “Presagio” o “E anillo” (finalista del premio Alfonso X). Este empresario barcelonés regresa a la sección de novedades con “El retorno cátaro”, una obra en que resucita a estos cristianos en lucha con otras facciones por el control de los grandes medios.
-¿Por qué los cátaros están de actualidad?
-Los cátaros están de nuevo de actualidad porque ya tenían creencias de moda hoy, como la reencarnación sucesiva. Ellos ya predicaban en el XII dentro del cristianismo que la gente tenía oportunidades para mejorar en otra vida lo que habían hecho mal en vidas anteriores. Además crían que las almas no tenían sexo. Dentro de su iglesia había buenas mujeres llamadas “perfectas”, que podían alcanzar el mismo nivel que los hombres. Creían en el pacifismo, bastante en el naturalismo… Andaban 800 años adelantados y creo que por eso los quemaron.
-¿Cree que los grandes imperios de comunicación controlan el mundo?
-Hoy sin duda el cuarto poder es el primero porque vivimos en democracia. Los medios, sobre todo en Estados Unidos, tienen más poder que los ejércitos. Mandan en ellos y detrás de estos medios están los grupos organizados, como digo en mi novela. Estos grupos combinan “lobbys” económicos y religiosos.
-La religión, entonces, ¿sigue influyendo tanto?
-Sin duda. La religión y el laicismo influyen. Estado Unidos y Gran Bretaña son países mucho más religiosos de lo que pueda ser España hoy hay grupos religiosos que funcionan de forma organizada y con objetivos mucho más claros que los que pueda tener la Iglesia Católica. Y muchos de esos objetivos están basados en el poder, sobre todo en el mediático. Mi novela es un antifaz que cubre cosas que están ocurriendo realmente en Estados Unidos.
-“La libertad es un concepto cambiante, una utopía que evoluciona”. ¿en qué estado nos encontramos?
-Hoy por hoy en nuestra sociedad nos creemos libres. El concepto de la libertad es lo que nos han vendido como tal, pero los más poderosos son la gente más libre y los menos poderosos son la gente menos libre.
-Pero hoy, añade, la mayoría de los “dominados” y “expoliados” “se creen libres”…
-Creemos que somos libres, pero pocas cosas podemos decidir con nuestro propio albedrío. Teóricamente los regímenes democráticos son más libres, pero métete en los intríngulis de quien los maneja…
-Dar a entender que democracia, más que el poder del pueblo, sigue siendo el poder de unos pocos.
-Es el poder de la gente que es capaz de convencer a los demás para que hagan lo que ellos quieran.

Jorge Molist y Carmen Villar


Fotos de Jorge Molist con algunos de los periodistas gallegos que le entrevistaron





Pemón Bouzas de TVG, Jorge Molist y victorino Lourido de TVG











Carmen Villar de Radio Galicia SER







Ramón Castro de Onda Cero y Jorge Molist







Jorge Molist, Victorino Lourido de TVG y yo a la izquierda.







Jorge Molist y Alejandro Macias de Localia








Antonio Soto de AGN y Jorge Molist









Antón Reborido de la Radio Galega y Jorge Molist




Ángeles de Irisarri: Romance de Ciego


25 de abril de 2005


Romance de Ciego, Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2005

A finales del siglo XIX, la acaudalada e influyente familia Arriazu vive los cambios sociales que se producen en España con el advenimiento y generalización del ferrocarril, del teléfono, la luz eléctrica, el cine y el automóvil. Los señores aceptan gustosos el progreso que la llegada de los nuevos inventos supone para la vida cotidiana, pero sus criados recelan de la utilidad de semejantes novedades.

Sinopsis
Las protagonistas de esta novela conducen el hilo de la narración y son ellas las que marcan la dirección, el peso de los acontecimientos y las que se atreven a cambiar las situaciones. En una palabra, son ellas las que desean forjar su propio futuro, aunque no siempre lo consiguen… Porque la vida es como es, y la suerte o la desgracia la dirige a su antojo y, en consecuencia, no pueden escapar al destino que las enreda, a todas, en su madeja.
En este nuevo mundo recién nacido, que preludia el siglo XX, tanto las mujeres de casa Arriazu como las que habitan fuera de ella aman, sueñan, odian, lloran, sufren, ríen, bailan, leen y se divierten, tomando parte activa en el pequeño universo que le ha tocado vivir, cada una con sus desvelos, tristezas, alegrías, secretos, pecados y pecadillos.


Ángeles de Irisarri (Zaragoza 1947) es licenciada en filosofía y Letras. Ejerció de profesora de instituto y de archivera y trabajó en una agencia de publicidad como jefe de medios y administradora. Ha publicado numerosos libros de enorme éxito, entre los que cabe destacar; El estrellero de San Juan de la Peña, Lisa-Gioconda y otros cuentos, El año de la inmortalidad, Trece días de invierno y otros cuentos, Ermesenda, condesa de Barcelona, Siete cuentos históricos y siete que no lo son, diez relatos de Goya y su tiempo, El viaje de la reina, Moras y cristianas (coautora), 10 relatos históricos (coautora), Las damas del fin del mundo, La cajita de lágrimas, La reina Urraca, Historias de brujas medievales, América y la Trilogía de Isabel, la reina (Las hijas de la luna roja, El tiempo de la siembra y El Sabor de las cerezas).
Ha recibido varios premios: Isabel de Portugal de narrativa breve (1992 y 1994), Femenino Singular de novela (1994), Baltasar Gracián de narrativa (1996), Búho de la Asociación de Amigos del Libro (1996), Sabina de Oro (2002) y varios premios de cuento. Colabora en periódicos y en publicaciones conjuntas. Su obra ha sido traducida a varios idiomas.

La editorial Martínez Roca me encomendó la tarea de recoger a la escritora Ángeles de Irisarri y a los periodistas que venían de Zaragoza y Sevilla en la estación madrileña de Atocha, donde nos esperaba un autocar que nos llevaría a Toledo en donde iba a tener lugar la fiesta del Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio.
Estuve con Ángeles todo el día en ningún momento sospeché que ella iba a ser la ganadora del premio. Cuando la vi en la tarima con el galardón en la mano me alegré mucho por ella.
Aquella jornada que remató de una manera tan especial para ella la recordamos con alegría cada vez que nos vemos.


Ángeles de Irisarri, yo y el escritor Antón Castro.

Pablo Álvarez, Ángeles de Irisarri y Yolanda Alba




ENTREVISTAS

Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “La historia se sigue tergiversando”

La autora confesó en Santiago que escribe novela histórica “por necesidad”

Hablar de Ángeles de Irisarri es hablar de novela histórica. Esta escritora zaragozana aprovecha su formación humanística para echar la mirada hacia atrás y, de paso, hacerse con un premio. Como el que llevó “Romance de ciego” (Premio Alfonso X de Novela Histórica), que presentó en Santiago. Esta epopeya familiar cobija la crónica de los cruciales años que vivió España entre 1886-1907.
- ¿A qué se debe su preferencia por al novela histórica?
- Ahora me encanta, aunque empecé a escribir novela histórica por necesidad, porque la novela actual que escribía no me la querían en ninguna editorial. De hecho, los libros que escribí que no fuesen novela histórica, sólo tengo uno publicado. Y como estaba de moda la novela histórica, me puse a ello y tuve suerte.
- ¿le costaría escribir una novela de hoy en día?
- No sé si me costaría, pero desde luego me daría miedo.
- El trabajo de documentación de este tipo de relatos será muy exhaustivo…
- Hay que estudiar mucha historia, muchos documentos. En este caso, por ejemplo existe ya mucha prensa escrita que hay que revisar.
- La prensa, ¿era más subjetiva entonces?
- La había más o menos objetiva, pero con una diferencia: corría menos dinero entonces.
- ¿Qué opinión tiene de los historiadores?
- La falta de objetividad ha sido una constante histórica, pero en los años 40 apareció una generación de historiadores que en vez de copiar al cronista anterior, empezó a investigar y les salió una historia muy buena y muy rigurosa científicamente hablando. Pero, por supuesto, la historia se sigue tergiversando, por ideologías.
- Para narrar el tránsito de siglo escogió una familia muy adinerada. ¿Alguna razón?
- Si hubiera cogido una pobre, me habrían dicho que es como “Fortunata y Jacinta”.
- El papel de las mujeres es fundamental en esta obra, pero no podían ni votar…
- Hay mucho que hablar de las mujeres y se ha hablado muy poco. Las mujeres hemos tenido derechos desde hace 25 años, con esta Constitución.
- A pesar de ello parecen que llevan las riendas…
- Es que la mujer ha sido la mitad de la humanidad y ha tenido un gran protagonismo. No ha ido a la guerra, pero ¿quién estaba en el castillo cuando el señor iba a las cruzadas? Falta mucho por decir en la vida cotidiana de las mujeres, que es la novela más importante. Y una novela sin vida cotidiana, qué es eso…
- Lo de “romance de ciego”, ¿es un homenaje a esos viejos contadores de historias?
- Mi ciego es un hombre muy fabulador. En todas las esquinas había uno cantando sus historias, pero su truculencia no era para señoritas. Entonces las clases sociales estaban muy separadas, no como ahora, y estos ciegos no estaban bien considerados ni muchísimo menos.
- Y los escritores, ¿están bien considerados?
- La cosa ha mejorado mucho.

Carmen Villar y Ángeles de Irisarri




Galicia Hoxe: Cristina Domínguez
Maré
Titular: “Como un ‘Romance de Ciego’ En 21 das súas novelas as mulleres son sempre as protagonistas, porque “aínda queda moito por escribir delas”

Século XIX. Zaragoza. Chegan o cine, o ferrocarril o teléfono e comeza a loita de clases. Unha familia de alto estatus social enfróntase a unha sociedade de cambios. E como se dun Romance de ciego se tratase, Ángeles de Irisarri regresa coa súa vigésima segunda obra, que onte presentou en Santiago de Compostela como ganadora do premio de novela histórica Alfonso X El Sabio.
“Dunha noite de insomnio, despois de levar meses buscando un argumento, todos os personaxes chamaron á miña porta” afirma a autora, quen hembra a orixe desta obra. Aí comezou unha viaxe polo século XIX principio do XX, unha época na que por primeira vez a autora se introduce seguindo o estilo “das novelas de Victor Hugo ou Galdós”.
A acaudalada e influente familia Arriazu vive os cambios sociais e tecnológicos que se dan en España nesta época ante o asombro dos criados, que desconfían dos novos aparellos, Olimpia a muller do banqueiro, leva años intentando quedar embarazadavisita todos os días a virxe do Pilara ata que a casualidade ou non, fai que un mendigo lle entregue unha nena, Cósima, o seu sono cómprese, pero a historia repítese, todo volve a empezar, porque é “unha novela en círculo” admite a autora, quen anuncia que “está sen pechar e que ao mellor continúa, na praza de Constitución 3, onde viviu a miña nai en Zaragoza”. E quizais, relata, “a señorita Cósima saia do seu piso e se tope cunha linda nena, que será a miña nai, e logo ata podería ser eu” recoñece de Irisarri, quen di que “non sería a primeira vez que saio nunha novela” como se fose Hitchcock da literatura.
Unha vez máis na literatura de Ángeles de Irisarri os protagonistas son mulleres, porque aínda que non distingue entre “literatura feminina e masculina” explica, que “co pouco que se falou das mulleres” ó longo da historia “aínda queda mmoito por escribir delas”.
“Inda que eu estudie historia”, para documentar esta época “tiven que estudar moitísimo”, investiguei “nas máis de 50 publicacións periodísticas que había naquel momento en Zaragoza, entre sornáis, semanarios e revistas”. Comenta. Había que pór datas e datos sobre a cegada da luz eléctrica á cidade, do cine, do teléfono e do automóvil. Pero ángeles de Irisarri tamén deixa espazo para a vida cultural, moi frecuentada polas clases altas, que ían ver teatro zarzuelas tan coñecidas como La vebena de la paloma ou a revista con varietés como la pulga, que provocou un gran escandalo.

ACTUALIDADE
Estilo Cervantes, deleitar aproveitando

En canto a súa visión actual do estado da literatura, Ángleles de Irisarri cree que “cada vez está mellor” porque “a lectura subiu dun 46 a un 52 por cento” comenta. Aínda que non comparte o gusto polas novelas que máis se estan vendendo agora como “os códigos”, cre que se son capaces de vender “millóns de libros, benditas sexan”.
Entregada á novela histórica, recoñece que “lle gusta facer novelas amables para que o lector se entreteña, ó estilo de Cervantes, deleitar aproveitando”. E agora, despois de 22 novelas, aínda que afirma que xa “empeza a ter lectores masculinos” cando empezou a telos, “os primeiros que creron en mi foron mulleres”.

Ángeles de Irisarri y Cristina Domínguez


La Voz de Galicia: Concha Pino
En dos minutos
Titular: “La ganadora del premio Alfonso X El Sabio cree que el auge de este género se debe a que no se estudia el pasado y la gente quiere saber cosas y recordarlas.”

La escritora Ángeles de Irisarri obtuvo el premio de novela histórica Alfonso X El Sabio por Romance de ciego, una historia de finales del XIX que recrea el ambiente de cambios sociales, económicos y políticos a través de las vicisitudes de una familia adinerada, en un ir y venir entre los de arriba y los de abajo, ricos y pobres.
- ¿Es una historia de amos y criados?
- Gira en torno a una familia burguesa y, lógicamente, entran sus criados. Pero sin enfrentamientos, al revés, porque son gente de la casa y los señores los quieren y hasta los ayudan. Y claro, las noticias van de la cocina al comedor y del comedor a la cocina. La verdad es que me lo he pasado muy bien escribiéndola.
- ¿A qué atribuye la vigencia de la novela histórica?
- Empecé a escribir novela histórica después de muchos problemas para publicar la primera que no lo era. Ya estaba de moda hace veinte años. Y yo voy por la número veintidós. La razón por la que gusta no la sé, pero quizá sea porque como la historia no se estudia, la gente quiere saber del pasado, o recordar, no sé.
- ¿No será porque la verdad histórica está en lo cotidiano, en la intrahistoria?
- Mis novelas se desarrollan esencialmente en la vida cotidiana. Muchos lectores me dicen que leyéndolas es como si miraran por la ventana.
- ¿También con personajes como Isabel la Católica?
- Sí, porque los sitúo en su vida. Y si es la Corte, ésta aparece con todo su esplendor y toda su miseria.
- ¿Es más complicada la fase de documentación?
- Es dura. Esta novela me costó dos años y medio, en parte porque esta época no la había tocado, y porque hay más documentación que en otras. Los grandes hechos no llegan para escribir una novela como esta, y creo que he acertado eligiendo la etapa.

“Vivimos una edad de oro inimaginable hace treinta años”

La novelista que se define como un ave de rapiña cuando busca datos para sus novelas, asegura que, salvo en lo moral, las cosas no han cambiado mucho con respecto al siglo XIX.
-¿Qué resaltaría de ese período?
- Destacaría los grandes inventos, de los que nos beneficiamos más ahora todo el mundo, cosa que no sucedía para la mayoría entonces. Es nuestro precedente inmediato, y es posible que por eso la novela resulte más cercana.
- ¿Es más comprometida para ficcionar?
- También. Trato de ser fiel a la historia de las mentalidades, pero cada libro es un mundo distinto. Busco un hecho que me guste, en el que mis personajes se puedan manejar.
- ¿Recuperaría algo?
- Creo que estamos viviendo una edad de oro inimaginable hace treinta años. Hay ricos muy ricos, pero las clases sociales se han igualado. No creo que haya que recuperar nada.

Ángeles de Irisarri y Concha Pino


Fotos de la escritora con algunos de los periodistas que la entrevistaron.

Antonio Soto de AGN y Ángeles de Irisarri








Ángeles de Irisarri y Pemón Bouzas de Televisión de Galicia




Ángeles de Irisarri y Alejandro Macias de Localia

lunes, 16 de marzo de 2009

Antonio Soler: “El camino de los Ingleses” y Javier Puebla: “Sonríe Delgado”. Premio Nadal 2004


27 de febrero de 2004

Antonio Soler "El camino de los Ingleses", Premio Nadal

El universo de primeros amores, sexo, obsesiones, conflictos, desconcierto y amistad, es el entorno en el que se desarrollan las vidas de los personajes que configuran la historia de este grupo cuyos miembros viven al margen del éxito, se debaten entre la inocencia y la madurez e intentan eludir la desorientación y la desazón ensoñando un quimérico porvenir.

Sinopsis
Un poeta que no escribió ningún verso, una mujer que hizo un anuncio de polvos de talco y pensó que era Lana Turner, una chica que anhelaba ser bailarina profesional y recibía clases gratuitas de samba en un local nocturno o un muchacho que justificaba el abandono de su padre imaginando que se lo había llevado una noche de tormenta y que la lluvia lo devolvería, como a las ranas, en un lugar aleatorio, son algunos de los personajes de El camino de los ingleses. Unos personajes que viven en el período entre la adolescencia y la edad adulta, en la que los sueños empiezan a desquebrajarse y la vida plácida y despreocupada empieza a teñirse con las oscuras nubes del incierto futuro. En esta etapa de cambio permanente, el grupo es el último fortín donde el piso es todavía firme y donde las reglas son todavía ajenas al exterior.
Antonio Soler nos brinda con agudeza, ironía y picaresca, un magistral retrato del último verano de la adolescencia.

Antonio Soler (Málaga), ha sido Premio Primavera en 1999 con la novela El nombre que ahora digo, Premio Herralde en 1996 y Premio Nacional de la Crítica en 1997 con Las bailarinas muertas. Recibió también el Premio Andalucía de 1993 con Modelo de pasión. Es autor asimismo del libro de relatos Extranjeros en la noche y de las novelas Los Héroes de la frontera (1995) y El espiritista melancólico (2001). Sus obras han sido traducidas a siete idiomas. Ha realizado numerosos trabajos como colaborador de prensa y guionista de televisión.


Javier Puebla “Sonríe Delgado” Finalista Nadal

Sinopsis
Sonríe Delgado narra la historia de Frederic Traum, un personaje nebuloso que, en Beirut, encuentra en la calle a un hombre in artículo mortis, Alberto Delgado, funcionario de la embajada española, con el que hace un insólito pacto: intercambiarán sus personalidades –lo que borraría el oscuro historial de Traum- con la condición de matar a Ana, una mujer que vive en Barcelona, de la que el moribundo desea vengarse.Con el aparo de su nueva personalidad, el falsario protagonista inicia su nueva vida en España tejiendo diferentes ardides para conseguir sus planes, entre los que se incluye el cumplimiento de su parte del trato con Delgado, para lo que Traum llega a inventar un nuevo personaje que cierra el círculo de este caleidoscópico juego de apariencias en el que nada es lo que parece, en el que el bien y el mal son complementarios y en el que incluso la vileza tiene su propio código de honor.
Javier Puebla nos ofrece una brillante narración en la que los equívocos, el erotismo y la maldad son los ingredientes fundamentales para urdir una trepidante comedia negra de enredo.

Javier Puebla (Madrid), es escritor, periodista y director de cine. Ejerció funciones diplomáticas en Dakar. Columnista del diario la Opinión y profesor de escritura creativa y microrrelatos. Ha publicado las novelas Murciatown y Aquel anciano pájaro y los libros de relatos Adela tenía una mariposa (gris) en cada ojo y Aullidos de antirealidad y ha sido premiado en los concursos Silverio Lanza y La Ventana de la Cadena SER.

Cuando promocioné en Santiago a los escritores Antonio Soler y Javier Puebla, hacía aproximadamente un mes que los dos autores habían sido galardonados con el Premio Nadal, el más antiguo de los premios literarios que se conceden en España. El escritor Antonio Soler ganó el Premio Nadal con la novela El camino de los ingleses, con la que alcanzó tal éxito que su amigo, el actor y director malagueño, Antonio Banderas, se animó a hacer la película, adaptando la novela al cine y siendo guionizada por el propio autor Antonio Soler. Llegó a la gran pantalla en el año 2006. La película obtuvo dos nominaciones a los Premios Goya y en el festival de Berlín consiguió el premio Europa Cinemas Label de la red de salas europeas. De esta película guardo con mimo el DVD junto al libro del guión cinematográfico que me regaló y dedicó Antonio Soler.

Antonio Soler y Antonio Banderas



Guión cinematográfico de Antonio Soler


El escritor Javier Puebla quedó finalista del Premio Nadal con la novela “Sonríe Delgado”. A Javier le acompaña desde siempre una pequeña agenda que guarda como un tesoro en el bolsillo del pantalón, en la que toma nota de todo aquello que le pueda servir para alguna de sus novelas. De la agenda extrae unas cartulinas, tamaño tarjetas de visita, impresas en ambas caras con microrrelatos, que titula “El cazador de cuentos”, que ha escrito diariamente durante un año. Me regaló tres: “La Amante”, “Su único Reino” y “Dicen que en la Cúpula de la Catedral se Esconde un Cyborg”.

El cazador de cuentos




ENTREVISTAS

LaVoz de Galicia: Concha Pino
Titular: “El ganador evoca el regalo que le supuso el premio San Clemente

El autor recogió en su día el premio en el Rosalía en 1996, el galardón estudiantil por su segunda novela.
El ganador y el finalista del premio Nadal, Antonio Soler y Javier Puebla, estuvieron en Santiago para promocionar sus respectivas novelas. Si para Puebla, autor de Sonríe Delgado, quedar de finalista representa “entrar en un juego, cerrado y pequeño, en el que no entra cualquiera, además de un marco que suaviza la novela, que sería más dura para el lector de no ser finalista”, para Antonio Soler el Nadal significa “como un ajuste de cuentas, porque es el premio que a todos los que de jóvenes teníamos veleidades literarias nos hubiera gustado ganar”.
Pero este autor, que ha logrado galardones tan relevantes como el Herralde y el Primavera de novela, el de la Crítica de Andalucía y el Nacional de la Crítica, “los premios están muy bien, pero no definen una obra literaria. Sirven muy bien para este circo en el que se ha convertido la literatura.
Antonio Soler también figura en el palmarés de los premios Arcebispo Juan de San Clemente que convoca el instituto compostelano Rosalía de Castro y que conceden alumnos de bachillerato de toda Galicia. Fue premiado en la tercera edición, en el apartado de novela en castellano, por Los héroes de la frontera, su segunda novela. Y dice que fue “un regalo, el premio del lector puro, el que te llega de verdad”.
La novela ganadora del Nadal El camino de los ingleses, aborda el difícil paso de la adolescencia a la edad adulta. Aseguró que el tema no significa “tanto como lo que aporta, porque creo que ser escritor, es una forma de mirar el mundo y yo intento tener mi propia mirada y contársela a los demás”. De la adolescencia le parece hermosos el idealismo, “lo que aspirábamos a ser quizá no conseguimos, porque la vida nos va poniendo capas finísimas de polvo encima de los sueños, y cuando han pasado los años te das cuenta que no eres aquel que querías ser. Intento rebelarme contra eso, y esa pugna tiene mucho de literaria, y quizá por eso decidí contar el inicio de ese pulso que debemos mantener con la vida, esa limpieza de polvo”.
A Javier Puebla le salió una novela negra, aunque afirma que no tenía ninguna intención de género al escribirla, “porque a mi me elige el tema y sale la novela. Esta es una historia que para mi es inquietante.



AGN Axencia Galega de Noticias: Antonio Soto
Titular: “Algunos éxitos sociales esconden una derrota íntima y profunda”

En el periodo entre la adolescencia y la edad adulta, los sueños empiezan a resquebrajarse y la vida plácida y despreocupada va dando paso a la incertidumbre. Los cambios son permanentes en este tiempo en el que se entrecruzan los primeros amores, el sexo, los conflictos, las obsesiones. Se vive todavía al margen del éxito, en donde con cierta frecuencia terminan emboscándose profundas derrotas íntimas.

-Con esta línea argumental, Antonio Soler, ganó el Premio Nadal 2004. “El camino de los ingleses”, es una historia instalada en el último verano de la adolescencia, en el que ya se divisa, la madurez, ¿es la patología del desencanto?
-Yo digo que es la vejez, porque creo que la madurez es el término en el que uno establece el pulso con la ilusión, con los sueños que se tienen y porque es cuando todavía no se ha rendido. El desencanto de verdad lo que produce no es madurez, sino vejez. Otra cosa es que te vayas desencantando por el camino. Pero si todavía tienes fuerzas para reponer ese desencanto estás en el territorio la madurez, que es cuando renuevas, cuando ves que algo cae e intentas levantarlo. Ahora, cuando ya te rindes, no es madurez, es carne de tumba ya.
-La plena vejez supone entonces el desencanto absoluto…
-Si, pero yo he encontrado mucha gente anciana de 40 años. Ese es el problema, cuando también te has dejado vencer y no ya cuando te ha vencido la edad biológica.
-¿Qué hubiera sido para usted el Nadal si en vez de ganar hubiese quedado de finalista o entre los diez últimos o entre los diez últimos?
-Si hubiera quedado entre los diez últimos, probablemente, no me hubiera enterado. Si hubiera sido finalista me hubiera gustado menos, pero mi novela habría seguido siendo lo buena o mala que es con independencia de eso. Y, al final, yo creo que eso es lo que importa, porque los premios y el Nadal están muy bien y se repite hasta la saciedad que forma parte de la literatura española, pero eso es la anécdota, el hecho real es la novela en sí, y eso es lo que al final le importa a un escritor.
-¿Los sueños de la juventud son los recuerdos de la madurez?
-Creo que el trabajo de la vida es bastante más sutil y que el día a día va incorporando en los sueños pequeñas capas de polvo, forjando una finísima capa que cuando han pasado 20 o 30 años, aquellos sueños están un poco enterrados. Además, si te dedicaras todos los días a recordar cuales son tus sueños intentarías quitar esa película de polvo y mantenerlos en vivo. Muchas veces, lo que ocurre es que tienes 45 o 50 años y, de pronto, miras atrás y te das cuenta de que eses otro del que querías ser. Ahí puede haber un choque fuerte, pero no es un ejercicio que se haga día a día.
-¿Cuántas veces ha salido y ha entrado en “El camino de los ingleses?
-No he aprovechado anécdotas de mi vida para ponerlas ahí. Si acaso, hay algunas historias que le ocurrieron a amigos y que me parecieron lo bastante chispeantes o con el suficiente interés para recogerlas. No es desde luego un libro biográfico en ese sentido. Lo que ocurre es que todos hemos tenido unas experiencias similares en la esencia en esa época de la vida. Algunos lectores me dicen que se reconocen en los protagonistas de esta novela y que ellos también tuvieron un periodo de su vida que fue muy parecido.
-¿La juventud puede estirarse como una goma durante los 35 años que algunos hijos tardan en abandonar el domicilio de sus padres?
-No sé si un chico de 35 años que vive con los padres es un joven. Hay casos en que la pura economía prolonga la estancia. En otros es pura comodidad, por estirar la vida dentro del útero, del huevo, pero creo que la juventud se estira de otro modo, porque tomar las riendas de tu propia vida y vivir a tu aire y de otro modo es una forma de ser joven. Lo otro, es voluntario, creo que es más bien indolencia, una sensación acomodatoria que me da la impresión que poco tiene que ver con la juventud.
-Habla usted de que la madurez nace a partir del desequilibrio…
-La época de esta primera juventud no es que sea un desequilibrio, es un auténtico terremoto. A mi no me gustaría tener 18 años, porque todo se mueve a tu alrededor y nada tiene un mínimo de estabilidad. Los jóvenes, más los chicos que las chicas, son completamente inseguros sobre su vida sentimental y sexual, laboral o económica. Por eso digo que es una época de bastantes incertidumbres.
-¿Al final, el éxito o la falta de él es lo que queda?
-Si, pero había que cuestionar que es el éxito, porque el éxito profesional a veces, es una parcela muy pequeña. Uno de los personajes de esta novela, del que sabemos algo 25 años después, es un abogado de cierto prestigio al que le van las cosas bien, pero internamente tiene una sensación de derrota importante. No se considera una persona de éxito porque siente que fue un cobarde en un momento dado de su vida, demasiado complaciente y que a la hora de la verdad no pelea donde tenía que pelear. Yo creo que lo importante es saber que el éxito y a costa de qué se obtienen determinados resultados. A veces, algunos, éxitos sociales lo que esconden de una derrota íntima profunda.

***

Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “Cuando has muerto muchas veces, no te preocupa morir” (Javier Puebla)

Él podría no ser él. Al menos si sigue los dictados de la novela con la que quedó finalista del Nadal, “Sonríe Delgado”. El madrileño Javier Puebla, al margen de lo que relate, es escritor y ejerció funciones diplomáticas en Dakar. Y con ese yo, y otros yos que no son, construye una novela negra sobre identidades suplantadas y una vida al límite.

-¿Lo que ocurre en la vida es “atreverse a saltar al vacío”?
-En la mía sí.
-¿Y no teme darse un golpe mortal en la caída?
-Cuando has muerto muchas veces, no te preocupa el morirte una vez más.
-¿Y cuantas muerte lleva?
-Bastantes
-Pero, ¿está contento con su vida actual o suplantaría a alguien como su personaje?
-En un principio estoy abierto a cualquier posibilidad. Si fuese capaz de hacerme pasar por una chica, incluso a ti. Cualquier vida que no es la tuya es un viaje, una experiencia nueva.
-Tanto suplantar… ¿no será que su personaje tiene miedo a ser él mismo? ¿Y usted?
-El artista, al menos en mi caso, es un poco una fuga hacia delante. Yo no me considero así o así. Yo soy un poco cueva de almas. Al ser escritor, te puedes transformar. Si uso la voz de Federico Sueño (con la que incluso he publicado un libro) me siento más ancho. Antes de escribir me pongo despiadado y me importa todo un pimiento y saco su voz.
-En el mundo-escenario…
-Si, el mundo es un escenario. En el cine también me lo tomo así y uso escenarios y gentes reales en las que busco un personaje. Y hay un punto en que es como un circo. El truco reside en no tomárselo muy en serio.
-¿A uno mismo tampoco?
-A uno mismo tampoco porque nosotros mismos somos el punto de referencia. La primera relación que tienes en el mundo es contigo, desde que te levantas hasta que te acuestas.
-¿Qué le parece la promoción? Todos se quejan…
-A mi me encanta. Esto es escribir. Yo, cuando inventé a Frederic Traum, me lo inventé como una persona real. Tú llagabas a mi casa, verías dos tazas de café y yo te contaría que se acaba de ir Federico, que está loco y que se va de mercenario al Líbano… Lo que siempre me ha gustado es escribir sobre la piel de la realidad. Me parece muy superior que escribir sobre un libro. Por eso la promoción es genial. Yo soy vitalista. Necesito contactar con la gente.



El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos
Titular: Primavera de rosas literarias

La primavera, como antaño en la vieja Auriense, trae un río plagado de pepitas de oro. Como las dos obras que se han hecho acreedoras al Premio Nadal 2004.Ganó Antonio Soler (El camino de los ingleses), que ya había hecho estremecer a críticos y lectores con obras tan personales como El nombre que ahora digo o con Los héroes de la frontera, que le valió el Premio San Clemente. En la obra se ha construido un sólido arquetipo, perfectamente reconocible para cualquier país.Se trata de rescatar el tiempo de la adolescencia, con todo su horror y fascinación, con lo que tiene de hermoso y de terrible. Algo semejante a lo que produce en otra época y otro ámbito, Cumbres Borrascosas. Dante Gabriel Rossetti llegaría a decir de ella: “La acción transcurre en el infierno; los nombres, por alguna extraña razón, son ingleses”. Aquí pasa lo mismo. Los personajes son Miguelito Dávila, Paco Frontón o Babirusa, pero podrían ser Pichula Cuéllar o el joven Grass de El gato y el ratón, portadores –también ellos- de un incontrolable destino.
Por su parte, Javier Puebla quedó finalista con Sonríe Delgado, obra visceral, hecha como a puñetazos, que está cercana al género thriller –un cambio de identidad para cometer un asesinato, muy en el tono de la obra Extraños en un tren de Highsmith-Hitchocok- pero que va mucho más allá.

Javier Puebla y Antonio Soler

sábado, 7 de marzo de 2009

Ángela Vallvey: “No lo llames amor”

29 de mayo de 2003

Ángela Vallvey nos ofrece, con talento y una prosa brillante, un libro hermoso repleto de historias sobre la crueldad, la infidelidad, la seducción, los celos, el goce y el desengaño, en el que no faltan buenas dosis de poesía y de compasión.

Sinopsis
Este libro es un imaginativo repertorio de las sutiles gradaciones que se ve sometido el comportamiento amoroso y sexual en nuestro días, desde las rebuscadas manifestaciones del más rancio “amor cortés”, hasta la fantasía de la violación o la entrega absoluta, pasando por el saqueo emocional y físico de los amantes, e incluso el delirio final de una muerte violenta.
Concebido como una exploración alrededor de la idea de la pasión amorosa más terrible, la autora, en su búsqueda de respuestas, se encuentra frente a frente con los personajes de esta narración, que la hacen partícipe de sus diferentes experiencias sentimentales, a la vez que la ilustran sobre los modos y costumbres del amor y el desamor contemporáneos, con sus numerosos atributos y conductas que forman un variado crisol intemporal por el que se traslucen los infinitos claroscuros de la naturaleza humana.
Un emotivo itinerario sobre el mapa del ardor pasional de nuestro tiempo, especial para amantes y curiosos del amor, de la literatura y de la vida, en el que la autora, al igual que Dante, indiscreta y llena de estupor, de melancolía, se pasa por el cielo del amor; paraíso que cabe en el infierno del deseo.

Ángela Vallvey, es autora de las novelas A la caza del último hombre salvaje (1999) y Vías de extinción (2000), ha publicado varias novelas juveniles y tres libros de poesía, entre las que destacan El tamaño del universo (Premio Jaén de Poesía 1998) y Extraños en el paraíso (2001) Premio Nadal por “Los estados carenciales” (2002). Colabora en distintos medios de comunicación.

Ángela llegó el día anterior de la promoción, por la tarde, con un calor aplastante, el sol pegaba con toda su fuerzas. Después de presentarnos, en el vestíbulo del Hostal de los Reyes Católicos, decidimos irnos a la cafetería a tomar algo fresquito para aplacar el calor del día. Durante la cena, la puse al corriente de las entrevistas que iban a tener lugar al día siguiente con los periodistas de prensa escrita, radio y TV con los que tendría que hablar sobre su novela “No lo llames amor”, recientemente publicada por Ediciones Destino.
Entre otras cosas, en la cena hablamos de Cuba y de la poesía que se hace en la isla. Despedimos la noche con un poema de la poetisa cubana Carilda Oliver, "Me desordeno, Amor..."

  • Me Desordeno, Amor, Me Desordeno

  • Me desordeno, amor, me desordeno
  • cuando voy en tu boca, demorada,
  • y casi sin por qué, casi por nada,
  • te toco con la punta de mi seno.

  • Te toco con la punta de mi seno
  • y con mi soledad desamparada;
  • y acaso sin estar enamorada
  • me desordeno, amor, me desordeno.

  • Y mi suerte de fruta respetada
  • arde en tu mano lúbrica y turbada
  • como una mal promesa de veneno;
  • y aunque quiero besarte arrodillada,
  • cuando voy en tu boca, demorada,
  • me desordeno, amor, me desordeno.

Ángela Vallvey y yo


ENTREVISTAS


La Voz de Galicia: Concha Pino
El cronómetro

Titular: “La cara trágica del amor es la literatura, la que da juego”

La autora utiliza en la obra referencias a su entorno “como recurso estilístico y guiño burlesco a la metaficción”.
La nueva novela de Ángela Vallvey explora la pasión amorosa a través de personajes que llegan en experiencia del amor y desamor al deliro, la violación y la muerte. La autora premio Nadal 2002, ya ha escrito varias novelas y tres libros de poemas.

-¿Por qué eligió el amor para explorar la condición humana?
-Aparte de ser un tema intemporal y un tópico universal, en tiempos de guerra hay un interés unánime por temas de amor, y a lo mejor es como un virus que estaba en el aire y lo he pillado. El amor es la construcción cultural con la que envolvemos la necesidad de reproducirnos, u quería lanzar una mirada fascinada y horrorizada sobre la cara trágica del amor, que es la literaria, la que da juego.
-Y habla en primera persona…
-Pero no hay metaficción. En casi todos mis libros hay referencias reales a mi entorno, a mi familia… En este es como más evidente, pero es un recurso estilístico y un guiño burlesco a la corriente de autoficción que se está produciendo hoy en día.
-¿El premio Nadal marcó un antes y un después?
-Si, porque tengo más estatus como escritora, más lectores y más atención de la crítica, pero no a la hora de tomar decisiones y escribir lo que yo quiero. Siempre me he sentido muy libre y no me dejo coaccionar por la situación.
-¿Su poesía es para evadirse de la narrativa?
-La narrativa es un trabajo diario, un proyecto a largo plazo. Poesía la escribo de tarde en tarde. Los versos me caen del cielo, como en un estado de gracia. Soy una privilegiada.
-¿De ahí la carga poética, lírica, de sus novelas?
-Prefiero pensar que hay una mirada lírica, porque no me gusta la llamada prosa poética, que me parece relamida, empalagosa y cursi.


Ángela Vallvey


Faro de Vigo: Carmen Villar
Titular: “El lado trágico del amor debería quedar para la creación”

Aunque se comenta que Shakespeare ya dijo todo lo imaginable sobre el tema, el amor sigue dando que hablar. Y que escribir. Ángela Vallvey, ganadora del Nadal del año pasado, ha sucumbido también a la fascinación del sentimiento que más muertes ha provocado a lo largo de la historia. Su nueva novela, que presentó ayer en Santiago, se titula “No lo llamea amor”.

-¿”No es bueno mezclar locura y amor”?
- No, creo que no. Aunque si la locura es divertida, creativa y sana, si se debe mezclar: Hay que encontrar el lado gozosos, lúdico, celebrativo del amor. No, como viene siendo habitual, el lado trágico. El lado trágico del amor debería quedar sólo para la literatura, para la creación, peor de las pequeñas vidas que vivimos todos, debería estar lo más lejos posible.
-Pero la realidad en estos casos supera a la ficción…
-Siempre ocurre así. En relación al amor, creo que nos falta una educación sentimental. Algún día habrá que empezar a plantearse enseñar a la gente a amar de forma sana.
-Insiste en la realidad: “la vida discurre siempre en un contexto realista”.
-No te paras a pensarlo, pero es así. La realidad realmente empequeñece mucho los otros mundos que viven en este. Hay cosas que no puedo cambiar en el mundo fuera de mí, pero no dentro de mí. Ese es el consuelo que nos queda a todos, el consuelo del individualismo, que en esta época está corriendo grandes peligros.
-¿Por qué?
- el individualismo ha sido la gran conquista del siglo XX y hoy el individuo va perdiendo importancia a favor de la masa.
-¿Realmente somos esclavos de nuestra condición transitoria?
-No se trata solo de que todos tenemos fecha de caducidad, sino que eso condiciona todos los actos que hacemos a lo largo de nuestra vida.
-Pero la gente hace planes como si fuese a vivir siempre…
-Yo vivo solamente para mañana o para pasado, aunque a la hora de tomar decisiones prácticas, como la de una hipoteca, no tienes más remedio. Aunque vivamos con la idea de que no vamos a morir nunca, lo cierto, es que morimos, y eso también nos esclaviza.
-¿”Las palabras adecuadas siempre se esconden en lugares demasiado íntimos”? ¿Cómo se encuentran?
-Si careces de timidez y tienes sentido del riesgo, siempre te atreves a buscarlas donde estén. Porque, si no las buscas tú, ¿quién lo va a hacer? Hay que atreverse, aunque corras el riesgo de equivocarte.
-Los poetas de ahora, dice, no suelen hablar de amores felices. La tele tampoco. ¿Es que ya no quedan?
-Lo que ocurre es que lo que se busca es el conflicto porque es el conflicto el que genera espectáculo.



El Correo Gallego: Xurxo Fernández
La Rosa de los Vientos

A Ángela Vallvey, se la descubrió con “A la caza del último hombre salvaje”, y se coronó el pasado año al recibir el Nadal por “Los estado carenciales”. Ahora acaba de publicar, en Destino, No lo llames amor, que su autora estuvo a punto de bautizar, por razones obvias, Libro del mal amor. Consiste en una serie de relatos cuyo tema central es el desencuentro. Su estilo es elegante, preciso rico de formas sin ser excesivo. Hereda a Ovidio, a Jean de Meura, a Edmund Spenser. Esta dice Ángela, “escrito con mucha amargura; es una visión desolada, una mirada fascinada por las aristas del amor insano, o del amor trágico, que es en definitiva el amor literario”.

Ángela Vallvey, Xurxo y yo